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Las abuelas vuelven a ser madres por la migración

Las abuelas vuelven a ser madres por la migración
La familia se constituye en un espacio en el que las personas construyen una cotidianidad y un mundo de significados y de símbolos. Marco Cálix
http://www.suyapamedios.com
Cada día doña Nolvia Colindres, sale a las cercanías de la Ermita de Suyapa acompañada de su madre y nietos a poder hacer unos lempiras para sostener a su familia. Y es que hace más de 12 años, su hijo se fue en busca de mejores oportunidades a Estados Unidos dejando al cargo de ella a sus dos vástagos, por lo que ahora ella ha vuelto a revivir ese espíritu maternal aunque ella es su abuela.
Con una sonrisa doña Nolvia nos explica que ha pasado en su vida para poder sacar adelante a sus seres queridos. “A mí me ha tocado difícil en la vida, porque soy madre soltera, tengo que cuidar a mis hijos y aparte de esto ayudar con lo poco que saco a mis nietos, ósea que básicamente soy : mamá, papá y abuela”.
Sin dejar de hacer las deliciosas tortillas, doña Nolvia o como cariñosamente le han puestos sus amigos “Uva”, nos cuenta que también le toco ser despreciada por la sociedad por su edad, ya que al no poder conseguir un trabajo, se vio orillada a poner su propio negocio. “Yo tenía que poder ayudar a mi otra hija, a sus 3 hijitos que son mi nietos y los dos de mi hijo que se fue a los Estados. Es poquito lo que les doy pero allí pasamos” nos comenta.
Y es que, esa es la realidad de muchas mujeres en Honduras, que ven partir a sus hijos con sus sueños en una mochila apuntando al norte para mandar algunos dólares y así sostener a una familia, que siempre queda a cargo de esas abnegadas féminas que son ángeles que Dios les puso el nombre de abuelas.

Fenómeno Según datos del Observatorio Consular en Honduras (CONMIGOH) solo en 2017 fueron más de 37 mil hondureños los que salieron hacia los Estados Unidos, de esos más de 4 mil eran mujeres.
Cuando es la madre quien migra la situación suele ser mucho más compleja, ya usualmente otras mujeres de la familia asumen el cuidado de los niños o niñas, estas son principalmente abuelas quienes en un gesto de solidaridad con las madres o padres, les transmiten tranquilidad y confiabilidad facilitándoles con ello el que lleve a cabo el proceso migratorio.

Cuidados El cuidado que realizan las abuelas a los hijos de mujeres y hombres migrantes, fue un hallazgo que según informes de CONMIGOH llamo mucho la atención. Se encontró que un 85% de personas que asumen el cuidado de hijos de madre o padres migrantes son mujeres que tienen algún parentesco con los niños, y esto incluye también a parte de las abuelas a tías o amigas, pero del porcentaje señalado, el 34% corresponde a abuelas.

Soluciones La Pastoral de Movilidad Humana ha hecho una labor incansable junto con el Centro de Atención al Migrante Retornad, esto porque al momento de recibir los vuelos se dan cuenta de casos que han llegado de madres que han dejado a sus hijos solos con sus abuelas.
La encargada de la Pastoral de Movilidad Humana Sor Lidia Mara de Souza, ha manifestado que el problema es que en muchas ocasiones se deja a los niños a merced de sus abuelas, pero estas, por mucho amor que les tengan, no pueden controlar algunas actitudes. “Sabemos del esfuerzo que se hace por parte de estas madres sustitutas, pero recuerde que no es lo mismo que se puede esperar de una madre directa” agregó.
Por otra parte, también el gobierno hace una labor al momento de hacer campañas para evitar que las familias se separen, pero en muchas ocasiones y en la mayoría de los casos, estas personas se ven forzadas a irse por amenazas y la constante inseguridad que aqueja sus hogares.

Amenazas Lo último que ha ocurrido con la eliminación del TPS, vendrá a minar las relaciones que se han forjado en los Estados Unidos con las personas que podrían ser deportadas, que si bien es cierto volverían donde sus hijos biológicos, pero se corre el riesgo de otra separación con los que quizás han nacido en esa nación del norte.

Fuerza No importando lo que pueda pasar, siempre hay casos como el de doña Nolvia, que a pesar de los obstáculos difíciles de la vida y de los problemas que se dan para mantener una familia, no se rinden para dar una mano a sus hijos y sus nietos que al final no dudan en dejar todo por dar un plato de comida y ofrecer noches de desvelo y lágrimas para que sean personas de bien.

“Yo con lo poco que saco de la venta de tortillas le trato de ayudar a mis hijos y mis nietos, sobre todo a los dos del hijo que se me fue a los Estados Unidos”
Nolvia Colindres
Madre y Abuela

37 MIL MIGRANTES Salieron de manera ilegal en 2017 según los registros del Observatorio Consular en Honduras (CONMIGOH).
128 compatriotas Salen a diario de Honduras hasta los Estados Unidos y España en busca de mejores oportunidades.
85 por ciento De las personas que quedan a cargo de sus hijos cuando se van sus padres, son las abuelas.

Dato
Asumen el rol
Sin importar cuanto tiempo tengan que esperar, al menos el 85% de las mujeres que quedan a cargo de los hijos de migrantes son abuelas. Otra situación que afecta es que en muchas ocasiones no se vuelve a tener noticias de los hondureños migrantes que han partido dejando a sus hijos atrás, por lo que las cansadas abuelitas reviven lo que tuvieron que pasar con sus vástagos años atrás.

1 Aumento
La migración parental internacional constituye un campo de creciente interés para la teorización y las acciones intergubernamentales en asuntos de familia. Los flujos de migrantes internacionales cobran importancia, por supuesto, en los países de llegada, pero hoy es ineludible comprender los movimientos de la vida individual y familiar en el país de origen.

2 Cuidados
En la relación de cuidado de niñas, niños y adolescentes en las familias, cuando no hay padres o madres presentes por migración internacional, se identifican algunas características: la función de autoridad paterna y materna toma nuevos matices al descansar en nuevas figuras parentales; el trabajo de cuidado es realizado principalmente por los abuelos quienes se vuelven en esos modelos.

3 Compromisos
En la voz de las abuelas que cuidan de sus nietos, se evidencia un compromiso con el cuidado y la experiencia de compartirlo con otros miembros de la familia. Así, una abuela refiere que las tías, los tíos, luchamos por los pequeños. El compromiso de cuidado para las abuelas está tan arraigado, que en algunos casos aunque no se les pide que cuiden, ellas responden en el momento en que consideran que sus nietos están en peligro.

4 Modelos
Las madres, las abuelas, las tías y las hermanas de los hijos e hijas de los migrantes ocupan posiciones centrales, dependiendo menos del parentesco y más de las necesidades de cada familia, de hechos especiales y circunstanciales que ocurren a su interior, las relaciones, visitas y comunicación que tienen los miembros que están en Honduras, con la persona que migró.

5 Educación
Para los cuidadores, cuidar de un niño o niña, implica varias tareas que incluyen disciplinarlos; para que esto sea posible necesitan tener autoridad sobre ellos. En este sentido se podría decir que la autoridad es consustancial al cuidado, porque cuidar implica proteger, orientar.

6 Separación
Se reportan muchos casos de abuelas que al final se quedan totalmente con la custodia de los hijos, ya que por lo general las madres o padres rehacen sus vidas en los Estados Unidos e incluso se casan y tienen más hijos y olvidan que han dejado a otra parte de su familia en Honduras, por lo que estas mujeres se convierten las protectoras de los niños.

“Los abuelos, los abuelos tienen una capacidad para comprender las situaciones más difíciles: ¡una gran capacidad! Y cuando rezan por estas situaciones, su oración es más fuerte ¡es poderosa!”
Francisco
Papa

LA DUDA
“Difícil trabajo”
Armando Orellana, Sociologo
En muchos casos la situación que viven las familias hondureñas, en las cuales la abuela tiene que hacerse cargo de los hijos, y no solamente de una hija o de hijo sino que de varios, genera un problema que tiene que ver con la responsabilidad, que si bien es cierto, muchos abuelos y abuelas especialmente lo asumen con mucho amor, pero a veces son retos y desafíos que muchas veces no se logran resolver, ya que es una generación que ya ha pasado su tiempo y su rol de madre o padre y asumen nuevamente esa función en la que, en primer lugar tiene un rezago en términos generacionales a los que le toca conducir a una generación del siglo XXI, cuando probablemente tienen dos o tres más décadas atrás, en las que desarrollaron esa función de padres que se les puede dificultar en términos de llevarla a cabo, comenzando por el caso que muchos abuelos son consentidores ya que en términos de autoridad no tienen el control sobre los nietos, volviéndose permisivos en muchos casos y tolerantes por el exceso de amor y de confianza y que de mucha manera el contexto es muy distinto al que ellos llevaron años atrás. Por otro lado se puede producir una problemática que estos abuelos no atiendan la nueva dinámica que esta en esta época y los vuelva excesivamente controladores, autoritarios porque se criaron en una época de verticalismos, y ahora de una requiere de una manera fórmulas de negociación y de hablar con los nietos pero sin descuidar la autoridad; probablemente estos niños y jóvenes tengan que confrontar estas acciones y muchas veces los vuelva rebeldes y se vuelvan parte de la problemática social que vivimos hoy en día.