Editorial

Corazón de madre

Editorial del Domingo 13 de Mayo de 2018

Hoy es un día muy especial! Celebramos con profundo agradecimiento el “Día de la Madre”, pues en nuestra memoria guardamos los recuerdos de todo el bien que de ella hemos recibido.

Ha sido nuestra Madre, el instrumento para que conociéramos la presencia en nuestro ser, de un Dios misericordioso y bondadoso, en quien hemos encontrado el único y verdadero sentido para nuestra vida humana.
Ha sido la madre amorosa, quien ha dedicado lo más noble y bello de su corazón a cuidar con dedicación y esmero, a su retoño querido. Ella ha luchado por inculcarle los principios y valores que confieren la dignidad a las personas, pues su ilusión es que sus hijos, sean hombres y mujeres, respetables, de sentimientos nobles y entregados al servicio de los demás.
Su sueño más acariciado es que su progenie sepa cultivarse, mediante el estudio serio y concienzudo. También aspiran a que se destaquen mediante el trabajo honrado, para que sean apreciados como personas de bien, generosas y que sean capaces de contribuir de manera positiva a la sociedad en que viven.
Estas aspiraciones de superación para sus hijos son los deseos que albergan todas las madres, no importando su condición social o económica. Pues en Honduras muchas mujeres han perdido el apoyo del padre de sus hijos, ya sea por viudez o por abandono, pero ellas no han escatimado sacrificios, y han asumido, con fortaleza y decisión, la carga de la crianza de su familia.
De hecho, muchas personas que hoy ocupan altas posiciones en la sociedad hondureña, han llegado a esos estratos, por los consejos sabios y el esfuerzo laboral de una buena madre amorosa, que decidió y supo entregarse, sin importar las dificultades y los sacrificios requeridos, para el logro de la formación óptima de su prole.
También existen muchas madres solteras, que han ofrendado su existencia en la crianza y la formación profesional de sus hijos. Aunque ello haya significado enormes esfuerzos… pero todos ellos han sido hechos, como el fruto amoroso que ha producido su corazón de madre. Madre abnegada que está dispuesta a dar, por sus hijos, su vida entera, si ello fuere necesario.
Por eso, quienes han tenido la oportunidad de tener la presencia de una madre dedicada han disfrutado de un elemento, esencial e indispensable, para ser capaces de estructurar una personalidad afable y amistosa, para saber desenvolverse en la vida privada, social y pública, con criterios solidarios y caritativos. Con todas las cualidades necesarias para ser, ciudadanos honestos, constructores del bien común.
También, son las madres quienes se han preocupado por enseñar a sus hijos una clara autenticidad en todas sus manifestaciones: la veracidad como virtud, la autoestima como actitud positiva, así como la honradez en todas sus actuaciones y sobre todo la rectitud de intención. Todos ellos son valores éticos y morales, que forjados en el seno del hogar, iluminan la vida entera, para generar una convivencia humana saludable.
Actualmente, en Honduras se está experimentando otra faceta de la maternidad, que se ha convertido en un verdadero problema social: el embarazo precoz. Embarazo precoz que ocurre en niñas y en adolescentes, comprendidas en las edades de 10 a16 años. Las estadísticas en los centros de salud públicos, resultan ser muy elevadas en estos casos.
Una madre a esas edades no tiene la madurez emocional e intelectual, para dar los cuidados adecuados y la educación requerida a su pequeño hijo. Es un problema que requiere una educación adecuada de las jóvenes, en el sentido que el sexo no es cosa de juegos, sino que es algo muy serio. Es preciso rogar a la Virgen de Suyapa, que interceda por todas las madres hondureñas para que sepan amar con corazón maduro.
Con la humanidad entera el Señor Jesús le dio una Madre: “Mujer ahí tienes a tu hijo……Hijo ahí tienes a tu Madre”.