Juticalpa

Cientos de jóvenes participaron en las actividades con la cruz misionera

Signos de la JMJ recorren la Diócesis de Juticalpa
Cientos de jóvenes participaron en las actividades con la cruz misionera
Francisco Sosa
http://www.suyapamedios.com
Con cantos alegres y llenos de energía fueron recibidos los signos de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ); la Cruz misionera y el Icono de nuestra Madre María, por un buen número de jóvenes de distintas parroquias de la Diócesis de Juticalpa, así como también, por personas adultas presentes.

La caminata inició en el Boulevard Los Poetas frente al Centro Básico Miguel Morazán y culminó en la Catedral Inmaculada Concepción.

Recorrido Estos regalos de San Juan Pablo II han recorrido gran parte de las parroquias de Honduras y por ende las de Olancho entre ellas; Culmi, Catacamas, Salamá, La Unión, Catedral, y culminando en Patuca.
Desde tempranas horas, los jóvenes embajadores de la JMJ se hicieron presente para recibir los signos. Las actividades comenzaron con una caminata que causó gran algarabía entre los presentes. Los signos fueron entregados a Olancho por la Diócesis de Trujillo.

Opiniones Para el Padre Héctor Juárez, la visita de estas reliquias “significa la comunión que mantiene la Iglesia, nuestra fe es Cristo céntrica y mariológica; donde está Cristo y María está la Iglesia, la alegría la compartimos todos en nuestra Diócesis”. Por su parte, el asesor de la Pastoral Juvenil a nivel nacional, el Padre Marco Mejía dijo que “muchas personas han cargado este signo y han recibido muchos milagros a través de la Cruz. La Virgen María representa la ternura cargando a Jesús”. La alegría en los jóvenes fue muy notoria, por vivir este histórico momento. Edwin Romero, integrante del Movimiento Emproísta afirmó que es “un sentimiento inimaginable por tenerlos aquí, saber que no los volveremos a ver, algo emocionante lo que el Papa nos ha dejado desde aquel momento”.

Recordatorio San Juan Pablo II cuando entregó estos signos dijo que la Cruz de Cristo hay que llevarla por el mundo como signo del amor del Señor a la humanidad y hay que anunciar a todos que sólo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención.