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“Para ser santos, hay que morir al amor propio y a la soberbia”

SOR SONIA DÍAZ, UNA DE LAS PRIMERAS DISCÍPULAS DE MONSEÑOR HÉCTOR ENRIQUE SANTOS
“Para ser santos, hay que morir al amor propio y a la soberbia”
Simpática, risueña, carismática y servicial son algunas de las características de esta religiosa que está al frente deuna de las pocas congregaciones de origen hondureño.Manuel de Jesús Cerrato | http://www.suyapamedios.com
A los 15 años realizó una experiencia de quince días, en el convento de la Congregación de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús donde encontró el llamado que le hizo Dios, inició el camino como maestra en todas las etapas, formando las futuras religiosas hasta llegar a ser la Superiora General.

¿Cómo se define sor Sonia Díaz?
Me defino como una persona integrada puedo decir llamada en primer lugar a la vida, nací de unos padres sencillos, pero que me supieron educar, y lo mejor que es la fe y luego fui creciendo de poquito a poquito en la escuela, relacionándome con los maestros, ha sido una experiencia bonita a la vez fui una niña normal como todos los niños y feliz de ser mujer llamada por Dios que me pescó muy jovencita.

¿Cómo fue su niñez el crecer con su familia?
Somos cuatro hermanos dos varones y dos mujeres, yo soy la menor de todos, mis papás son de Intibucá, emigraron desde la guerra del 69 para Yoro, yo nací en el camino podría decir un poco itinerantes, pero luego establecidos allá, mi niñez ha sido una experiencia de pobreza a inicios, hoy no tanto a mi papá le tocó conquistar tierras ahora viven organizados en grupos, eso hace que uno tenga más consistencia y solidez en la vida siempre mis papás nos sacaron adelante sobre todo en el estudio.

¿Inició como religiosa y hoy es superiora, cómo fue ese camino?
Muy jovencita me pusieron como maestra de aspirantes, un encargo que hice por muchos años; siempre me inculcaron a mí que hay que dar el cien en las responsabilidades que el van encomendando, entonces sin saber mucho investigaba, buscaba profesores, personas de afuera, me sacrificaba para leer, autoformarme. Fui formadora en todas las etapas, aspirantado, postulantado noviciado y ahora que estoy como superiora general, todo es una entrega de donación, es un sacrificio personal para que las jóvenes se formen como futuras religiosas.

¿Qué pasatiempo le gusta más?
Cuando llegué a la Congregación jugaba mucho fútbol entre las mismas, cuando estaba más joven siempre me gusta pero tengo poco tiempo, un poquito la lectura, ahora mi pasatiempo es ver películas constructivas, la televisión más que distraerme informarme.

¿Qué le hace enojar a Sor Sonia?
Dos cosas, la irresponsabilidad y la crítica, eso me molesta demasiado y no lo soporto, lo he ido soportando poco a poco porque son personalidades.

¿Dudó alguna vez de su vocación religiosa?
Nunca, he pasado momentos difíciles, momentos de crisis, yo soy casi una de las primeras pero he visto jóvenes muchas que vienen y se van, llegue un momentito a pensar que va a pasar, pero no de mi vocación.

¿Su relación con Monseñor Héctor Enrique Santos?
Muy bella y eso ha sido una experiencia que Dios me la permitió a mí, vine muy jovencita y le tenía pena en un principio la comunidad él era Arzobispo todavía lo miraba solo los domingos venía a la congregación los sábados y domingos fue una relación de padre a hija lo que más quería de sus queridas hijas es que fuéramos santas.

¿Algunas palabras que le hayan marcado de Monseñor Santos?
Una de las cosas que recuerdo de mi padre fundador fue cuando me dijo, hija recuerde que tiene que morir al amor propio a la soberbia y a la vanidad, en ese tiempo no lo entendí pero ahora si lo comprendo, el amor propio es amarse a sí mismo.

¿Qué significan para usted las misioneras del Sagrado corazón de Jesús?
Una luz en la Iglesia hondureña y en el mundo porque yo me sueño estar en todo el mundo, sueño que la congregación este extendida en todo el mundo las Misioneras del Sagrado Corazón marcan un estado de vida, me he gastado y degastado como dice San Pablo mi juventud por las misioneras las amo las quiero mucho y desde allí siento que ellas también reciben esto.

¿La familia hondureña como la mira?
Muy desintegrada si en eso puedo decir un diez por ciento está integrada el resto desintegrada, lamentablemente muchos migrantes, hay muchas madres solteras que luchan por sus hijos para salir adelante.

Conozca a la Hermana Sonia Díaz
A los 15 años inicio su experiencia en la Congregación de las hermanas del Sagrado Corazón de Jesús; a los 19 años hizo sus votos perpetuos y pasó por todas las etapas formando jovencitas. Hoy es la Superiora General y está por cumplir 25 años de vida religiosa.