Buenas Nuevas

“El primer día de la semana…”

“El primer día de la semana…”
Tony Salinas Avery, Sacerdote
En este maravilloso domingo, el vértice del texto evangélico más antiguo sobre la resurrección, que es de san Marcos, sitúa a las tres mujeres que tienen un amanecer extraordinario: un sepulcro vacío y un joven misterioso que les anuncia la resurrección de Cristo.

Ellas salieron de sus casas, todavía oscuro para venerar la memoria de un muerto, de allí que Marcos insista que “compraron perfumes para ir a embalsamarlo…”, y mientras iban el sol ya había salido, recurrencia que hace el evangelista de manera velada, para decir que el muerto como el sol por la mañana, ya había iniciado de nuevo itinerario de resurrección. La sabiduría humana de las mujeres no logra encontrar una explicación a ese enigma. Es la fe que ofrece la clave de la comprensión. El joven está representado según las cánones a un ángel como se intuye por las vestiduras blancas resplandecientes; es, pues, el signo de una comunicación divina dirigida al hombre. Es Dios mismo, que autoriza y comunica lo que sólo Él mismo puede testificar y anunciar: “¡Jesús Nazareno, el crucificado, ha resucitado! No está aquí”. Esta es la certeza de la fe. Es el acontecimiento de triunfo al cual converge toda la historia de la salvación y tiene ahora su nuevo comienzo. Las mujeres deben llevar esa noticia a los discípulos y a Pedro, que “Él les precede” que lo verán y deberán llevar esta Buena Noticia a todos los confines de la tierra. Ha triunfado en verdad el Señor nuestro Dios y le ha dado la victoria a su Cristo, el cual pasando de la muerte a la vida, es el viviente por excelencia, dejando detrás de sí una áurea de luz que no conoce la oscuridad. Dicha inmensa las de aquellas mujeres que desde ahora son “Testigos de la Resurrección”, abriendo al igual para nosotros la puerta que nos abre y facilita la posibilidad de hacer experiencia con Él que está vivo y poder también decir: “¡Verdaderamente ha resucitado el Señor, Y vive entre nosotros!
Felices Pascuas de resurrección queridos lectores, hoy es en verdad ¡El día que hizo el Señor, Aleluya! Hoy en verdad, Dios ha hecho nuevas todas las cosas!