Familia

La familia Zapata, pionera de las alfombras en Honduras

La familia Zapata, pionera de las alfombras en Honduras
Durante 55 años y con mucho esmero, cuatro generaciones han mantenido viva esta tradición cultural.
Lilian Flores | http://www.suyapamedios.com
La elaboración de alfombras de aserrín a nivel nacional se ha convertido en una actividad familiar, donde pequeños y grandes se involucran para plasmar un diseño, que cuentan historias bíblicas, así como de un pueblo o ciudad.

Según datos históricos en la primera capital de Honduras, Comayagua, fue en donde se impulsó la elaboración de alfombras, pero los materiales que utilizaban eran flores y pino desparramado.
Fue en 1963 que Doña Mirian Mejía de Zapata, quiso dar un toque diferente a esta tradición e implementó realizar una alfombra con aserrín de colores tal y como se acostumbra en El Salvador, su país natal. Esta iniciativa surgió no propiamente para la Semana Santa, sino para la llegada de Monseñor Bernardino Mazarellaza, quien fue nombrado primer obispo de esta antañona ciudad.
Son muchas las familias que se han sumado a esta actividad y ahora las alfombras están dentro de las 30 maravillas de Honduras, ubicadas en la posición número 13, eso gracias al esmero de quienes las elaboran.
Para enaltecer la iniciativa de doña Mirian, hace varios años frente a la Catedral de Comayagua se hizo una alfombra de piedra, a la que se le llama “alfombra perpetua” misma que tiene la silueta del templo.

1 Tradición
Esta práctica cultural y religiosa se ha extendido a otras ciudades del país como Tegucigalpa, Danlí, Santa Rosa de Copán, Santa Bárbara y Gracias a Dios, cada año miles de turistas nacionales y extranjeros disfrutan de ellas.

2 En Tegucigalpa
Hace más de 18 años Juan Manuel Pose, empleado de la Alcaldía Municipal junto al Museo del Hombre y doña María Durón, trabajaron por primera vez en la elaboración de las alfombras que decoran el casco histórico en Semana Santa.

3 Proyección
En el 2007 la Alcaldía Municipal se apoderó de este proyecto a través de la Gerencia de Turismo, con esta iniciativa se genera empleo a muchas familias capitalinas que se dedican al colado, teñido y embolsado del aserrín.

“Es un orgullo saber que mi madre fue la promotora de esta bella tradición, que ahora es impulso familiar y que ha puesto a Honduras en alto”.
Tirso Zapata
Comayagüense

5,000 LEMPIRAS Aproximadamente es lo que invierte cada año la familia Zapata para realizar la alfombra.