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“Mi alcoholismo era un suicidio lento, sólo Dios me pudo ayudar”

“Mi alcoholismo era un suicidio lento, sólo Dios me pudo ayudar”
Dejar los vicios es una de las luchas más difíciles de las personas.
Eddy Romero
http://www.suyapamedios.com
U na de las experiencias más importantes del ser humano, es que mientras se encuentra con vida, es capaz de arrepentirse. Este tiempo litúrgico, es propicio para este ejercicio de piedad que da la oportunidad de volver la mirada a Dios.

Testimonio Marcio Vásquez, es un ejemplo de las segundas oportunidades que Dios da. Procede de un hogar disfuncional como lo narra el mismo, “mi mamá, una muchacha joven que quedó embarazada a temprana edad de un hombre casado”, por lo cual, creció al lado de su abuela materna, alrededor de tíos y tías, junto con sus primos, “pero dentro de los conflictos de tener una madre, soltera y luchadora”. Actualmente es camarógrafo de una agencia internacional de noticias y es maestro de ciencias naturales, pero no siempre fue así.

Alcohol Marcio empezó a consumir alcohol desde los 11 años y esto lo indujo a la violencia. “Se me conocía por ser una persona agresiva, bastante violenta, me gustaba pelear mucho en la calle, el efecto del alcohol me hacía sentirme más vivo” dijo. En su juventud, entró al batallón y esto empeoró el alcoholismo, “Yo presté mi servicio militar en el quinto batallón en la Mosquitia y estar allá lejos, lo único que había que hacer en los tiempos libres era beber”; Vásquez expresa que “El alcoholismo es una enfermedad insidiosa, progresiva y de fatales consecuencias”.

“Tocar fondo” dejar la bebida no es fácil; él afirma que fue poco a poco, “tuve que vivir otras cosas con mi alcoholismo para darme cuenta que no podía nada solo, porque no es que de la noche a la mañana yo empecé a depender de Dios. No fue así. Fue un proceso”. Sus últimos dos años de alcoholismo bebía todos los días. “A raíz de mi alcoholismo yo perdí familia, trabajo, deterioré mi salud. tuve una carrera alcohólica de 18 años, bebía de todo lo que fuera, probé de bebidas finas hasta alcohol clínico, una vez casi mate a una persona, caí preso varias veces por situaciones del alcohol y con mis propias fuerzas, jamás la hubiera podido vencer. Era un suicidio lento, porque no tenía el valor de acabar con mi vida de una forma radical, lo hacía lentamente”.

Cambio Después de muchas cosas que pasaron, estaba en bancarrota, derrotado y el alcohol era su forma de vida, “decidí buscar ayuda porque ese es el primer paso, hacer a un lado mi soberbia, mi autosuficiencia; hablé de mi alcoholismo con muchos sacerdotes, les decía tengo este problema pero yo justificaba” Dios se valió de muchas personas y acciones para ayudar a Marcio a dejar la bebida. “Actualmente, voy sobre 12 años sin consumir alcohol, drogas y cuando a mí me dice la gente cómo lo lograste, yo no he hecho nada, simplemente me puse en manos de Dios, he dejado que en mi vida él haga lo que él quiera hacer, porque en mis fuerzas no está eso” dijo.

Alcoholismo en Honduras
Según el Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo, Drogadicción y Farmacodependencia (IHADFA), en Honduras la edad promedio en que una persona empieza a consumir alcohol es de 12 años en los varones y 14 en las mujeres. Y 7 de cada 10 personas que consumió alcohol a temprana edad, lo sigue haciendo en la actualidad.

45 MILLONES de cervezas y 40 millones de botellas de aguardiente se consumieron en la última Navidad en Honduras según el IHADFA y la proyección para esta temporada es que aumente.

“Yo no he hecho nada, ha sido Dios, son sus fuerzas, no las mías. Yo sigo siendo alcohólico, la diferencia es que ya no bebo”
Marcio Vásquez, Camarógrafo