Reflexión

Marzo, mes de la familia

Marzo, mes de la familia
Juan Ángel López Padilla
Sacerdote
No se asusten que no han cambiado el mes del matrimonio y la familia, lo que pasa es que, a mí siempre me ha golpeado este mes de varias formas. A nivel personal es el mes del cumpleaños de mis padres y eso hace de marzo un mes de familia, pero, lógicamente no es motivo suficiente para el título de la publicación de esta semana.

El asunto es que marzo, litúrgicamente hablando, es mes de una familia muy importante para nosotros. El 19 de marzo es día de san José y el 25 de este mismo mes, normalmente, es la Solemnidad de la Anunciación. Digo normalmente porque este año, no será así. El 25 de marzo este año es Domingo de Ramos así que habrá que esperar hasta el 9 de abril para celebrar dicha solemnidad porque la Semana Santa y la Octava de Pascua están por encima de cualquier celebración.
Es así como en marzo celebramos a la familia del Señor Jesús y con ello vemos la importancia de un padre de familia, del anuncio del nacimiento de un hijo, de la formación de una familia, fuera de que será el mes de la Semana Santa.
Cada vez que vemos en nuestro país abusos, sobre todo contra mujeres, contra niños abandonados como si fueran objetos de desecho, crímenes atroces, masacres cometidas por niños o bien de actos de corrupción al amparo de los abusos de poder, tendemos a buscar soluciones fáciles, sin atacar nunca las raíces del problema. A mí no me queda la más mínima duda que la raíz está en las familias.
Esa cobarde intención de creer que la manera de parar todos estos abusos es limitar el número de los nacimientos de manera artificial, es la prueba de que no estamos interesados en solucionar el problema, sino de taparlo.
Claro que nos asusta el inmenso desprecio por la vida que hay en nuestro ambiente, pero cuando vemos el inmenso desprecio que hay por actuar de manera honesta y transparente de nuestras autoridades, nos damos cuenta que el desprecio por la vida es aún mayor. Cada acto de corrupción, de enriquecimiento ilícito, de malversación de fondos, de evasión del pago de impuestos, en cualquier momento y por parte de cualquiera que esté investido de poder, es un atentado contra la vida que podría salvarle la vida a miles de personas que necesitan medicinas, educación y una vida más digna. No es un asunto de ideologías porque quién ve morir un hijo en un hospital porque no hay quién le atienda o quién se ve obligado a dejar el país para ir a buscar mejores oportunidades de vida, no está pensando en política y no le importa más que ver cómo alcanza para comer. La miseria más grande que tenemos en Honduras, es que no tenemos familias. Así que marzo no es el mes de la familia, lo es cada día, cada mes y cada año.