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La adolescencia pone a prueba los lazos de la comunicación

La adolescencia pone a prueba los lazos de la comunicación
Al no poder gobernar a sus hijos en el hogar, los padres de familia recurren a la Dinaf para buscar ayuda especializada que les permita encontrar una respuesta a su problemática.

Lilian Flores
http://www.suyapamedios.com
A menudo escuchamos la frase “ya no aguanto a mi hijo, está muy rebelde, no me hace caso, no sé qué hacer con él o con ella”, esta es la situación que enfrentan muchos hogares hondureños en donde parece que los hijos quieren manipular a sus padres. Estos problemas de conducta se dan con mayor frecuencia entre los 10 y 16 años, en su proceso de adolescencia, para muchos en esta etapa de la vida es cuando enfrentan más conflictos y tensiones. Esto no significa que un hijo adolescente tiene qué ser sinónimo de conflictivo y rebeldía.

Responsabilidad El acompañamiento de los padres de familia en todas las etapas de la vida de sus hijos es fundamental para una buena educación, lamentablemente en muchos hogares esta figura materna o paterna no está, ya sea porque son madres solteras o porque ambos padres trabajan todo el día y los niños prácticamente quedan solos sin nadie que los corrija, muchos ven a sus padres unos cuantos minutos por la noche y ese tiempo es para regañar o castigar, dejando a un lado el amor y la convivencia familiar y cuando quieren actuar para controlar la conducta ya es demasiado tarde.
En la medida en la que un joven rebelde vaya generalizando malos comportamientos, la relación familiar se complica y el adolescente conflictivo es más renuente al cambio. Necesita seguir confiando en sus padres y que estos sigan siendo un modelo. Cuando los problemas se complican y los padres no pueden abordarlos, en el afán de proteger a sus hijos, dejan de ser un modelo para ponerse a la altura del adolescente rebelde.
Durante la adolescencia los hijos no se sienten comprendidos por sus padres aquí es necesario tratar de evitar que las relaciones entre padres e hijos se deterioren, por eso cuando los padres no saben cómo abordar estos comportamientos, es aconsejable que consulten a profesionales, psicólogos especializados en jóvenes con problemas de conducta, con esto evitará que el joven caiga en redes del crimen organizado o grupos de maras y pandillas.

Acompañamiento Para tratar problemas de conducta en los niños y adolescentes existen muchas instituciones, para el caso la Dirección Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Dinaf) recibe alrededor de 45 casos diarios de padres que llegan con sus hijos por diferentes motivos, entre ellos al menos 10 son por situación de conducta.
Para José Lucindo Herrera, jefe del Programa de Justicia Penal Especial de la Dinaf, la responsabilidad directa del cuidado y de la protección de los niños corresponde a los padres de familia y que esa es la base para no llegar a tener hijos con mala conducta “muchos padres se dedican solo al trabajo, haciendo a un lado la responsabilidad de estar más pendientes de sus pequeños y quieren tomar riendas sobre él ya es demasiado tarde, porque al niño hay que inculcarle desde temprana edad los buenos modales, si tuviera que señalar a alguien diría que los padres tienen gran culpa del mal comportamiento de sus hijos, sin embargo no podemos negar que el estado también tiene una obligación ineludible de proteger tanto a los padres como a los hijos y la verdad aún falta mucho que hacer por ellos”.

Estadísticas Comparado a años anteriores los problemas de conducta han incrementado, esto debido a los niveles de desamparo y de exclusión, “las familias se han quedado desprotegidas, ha bajado los niveles de educación, hay quienes culpan a las leyes de protección de la niñez, en realidad esa no es la causa, me da pena decirlo, pero la pobreza, la migración del campo a la ciudad es lo que permite que estas personas se ubiquen en zonas periféricas y que sean presa fácil para ser tentados por las redes de crimen organizados o maras y pandillas que prácticamente son los que están reclutando a estos menores a temprana edad para dirigirlos por el camino del mal” agregó Herrera.

Corrección La desesperación de los padres al no poder controlar la conducta de sus hijos o porque andan en malos pasos, los lleva a tomar la decisión de recluirlos en los centros de internamientos o protección, sin embrago esta no es la mejor opción ya que dentro de estos lugares impera la inseguridad y la violencia y el ambiente que se vive es un foco de contaminación.
Por su parte Guadalupe Ruelas, director de Casa Alianza manifesta que la decisión de llevar a estos jóvenes a los centros de internamiento es una decisión pensada en la protección de la sociedad, para que se libren de amenazas y a los jóvenes para que puedan rehabilitarse e integrarse a la sociedad en forma positiva, “por diversas razones estos centros no han sido una escuela de rehabilitación, sin embrago el Estado con la creación del Instituto Nacional para la Atención de Menores Infractores INAMI y coordinando acciones con organizaciones de la sociedad civil trabajan para convertir estos centros en algo digno para la sociedad en general”, asimismo dijo que la rehabilitación no es un favor que se hace al joven infractor, sino una oportunidad que se le da a la sociedad para que estos jóvenes una vez que salgan de ahí se integren de manera positiva y no continúen con las mismas acciones.

Reivindicación
Más de 700 centros de protección en el país
Estos van encaminados a proteger a un niño que está en situación de vulnerabilidad de sus derechos y entran por orden del ente administrativo, entre ellos están los niños que son abandonados en la calle, aquellos infantes que son adictos a sustancias o expuestos a caer en ellas.

1 Último recurso
Lo más fácil para unos padres es desprenderse de su niño porque no lo aguanta, con esto rompen el hilo conductor que los une. No todos los que llegan a la Dinaf con problemas de conducta son remitidos a centros de protección, se hace una valoración del caso, la obligación de la institución es hacerle ver al padre que internarlo en estos lugares no es la mejor opción y si revisado el caso se aplica una medida de protección debe de ser por el menor tiempo posible.

2 Etapas
En el periodo de la adolescencia es cuando se presenta mayor problema en la conducta, los jóvenes se van de la casa, no quieren estudiar, llegan tarde, se juntan con personas no aptas, esta situación la viven niños y niñas y no solo en Tegucigalpa sino también en las grandes ciudades como ser; San Pedro Sula, La Ceiba, Copán, Juticalpa y Catacamas.

3 Asesoría
La Dinaf al momento de recibir la denuncia trata de acercarse a la familia y apoyarle con vistas a los hogares y dando consejerías familiares, tanto los padres como los hijos son evaluados y tratados por las psicólogas de este centro. En su mayoría los resultados son positivos, quienes asumen el reto logran moldear su conducta y después de que terminan las terapias se da continuidad al caso mediante citas para poder evaluar cuales fueron los logros obtenidos.

4 Consecuencias
Está claro que el deber de los padres es educar a sus hijos, pero sin llegar al maltrato, según estudios las agresiones físicas y verbales causan traumas psicológicos y resentimientos en los niños y al llegar a la adolescencia sacan es ira y la transforman en desobediencia y rebeldía porque se rebelan contra sus padres, porque esos golpes no cicatrizaron su cuerpo sino su corazón.

5 Centros de internamiento
Hay cuatro a nivel nacional: El Carmen en San Pedro Sula, Renaciendo, Jalteva y Sagrado Corazón en Francisco Morazán, este último exclusivo para niñas, con un total de 554 adolescentes hasta el mes de enero, aquí se ubican los niños que ya pasaron la barrera de protección, que andan delinquiendo, que están en situación de infracción a la norma penal.

“Lastimosamente hasta ahora no se ha podido hacer nada, ante la situación de violencia e inseguridad que se vive en los centros de internamiento o protección”.
José Lucindo Herrera
Dinaf

La seguridad de los niños
Desde el 2016 los centros de internamiento de menores están a cargo de una nueva institución denominada, Instituto Nacional para la Atención de Menores Infractores (INAMI) el propósito es certificar un centro de internamiento que reúne los estándares internacionales de atención y de seguridad a estos niños

Opinión
Modelos de crianza en la niñez y adolescencia
Cinthia Olmedo
Psicóloga
En la actualidad se revela que gran parte de los comportamientos o conductas en el niño, niña y adolescente, ya sean estas adecuadas o equívocas son la consecuencia y respuesta a modelos de crianza no adecuados, siendo que la familia es la primera forma de gobierno en donde se comienza a relacionar, interactuar, el respeto de las normas y desarrollarse como seres sociales con el entorno, que tiene un papel clave para el desarrollo óptimo en el niño desde las primeras etapas y que estas a su vez se ven reflejadas en la adolescencia. Diferentes investigaciones apuntan que la maduración del cerebro y del sistema nervioso en los niños depende en gran manera del cariño, la estimulación y los cuidados que reciben del entorno especialmente de sus padres, al no ocurrir o ser brindadas estas funciones mentales que son necesarias para el aprendizaje, adaptación, participación, relaciones interpersonales, demandas y expresiones de afectos, existe un enorme riesgo para lograr la construcción de una infancia y adolescencia sana. Gran parte de los problemas de conducta, como también en los trastornos del desarrollo, comportamientos agresivos, violentos, en el uso y abuso de sustancias adictivas, problemas de aprendizaje o bien integrarse a grupos antisociales, es el reflejo de la incompetencia por parte de los padres ya que ser buenos padres no es una tarea que solo indique cubrir las necesidades básicas en sus hijos, sino que también se debe en aportar estilos de crianza saludables, experiencias emocionales y afectivas, vínculos seguros y apegos sanos, que permitan en los hijos la base para poder afrontar los desafíos del crecimiento y adaptarse a los diferentes cambios con independencia y madurez pertinente a la edad.