Editorial

Editorial del Domingo 11 de Febrero de 2018

Buscar la conversión
El próximo miércoles, es 14 de febrero y además es “Miércoles de Ceniza” dando inicio así, el Tiempo de Cuaresma. Es un tiempo litúrgico que tiene como objetivo tener una preparación espiritual, para vivir en plenitud la Pascua del Señor. Termina la Cuaresma el Jueves Santo, al comenzar la celebración de la Cena del Señor.

Las prácticas litúrgicas cuaresmales, preparan a quienes se inician la vida de la Iglesia, los cuales a través de su paso por los sacramentos de la iniciación cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía se hacen fieles católicos: llamados y destinados a dar testimonio de un Jesús vivo, que siempre les acompaña.
La Cuaresma es también un tiempo de penitencia, para buscar una honda conversión del corazón. Para ello, debemos hacer de ella, un tiempo para estar más en contacto con la Palabra de Dios; una mayor frecuencia de los sacramentos; vivir más intensamente la oración; decidirse a hacer privaciones voluntarias como el ayuno y la abstinencia.
También desempeña un papel especial la limosna y demás obras de amor al prójimo, siempre que sean el resultado de un desprendimiento generoso de los bienes materiales y también de la renuncia al egoísmo.
La penitencia de la Cuaresma no debe ser solo individual e interna, sino que debe tener características que la configuren como externa y social,
Hablando sobre la penitencia. la Constitución Litúrgica “Sacrosantum Concilium” en el número 110 se expresa de la siguiente manera: “Sin embargo, como dispuso el Concilio Vaticano II, ha de tenerse como sagrado el ayuno pascual, ha de celebrarse en todas
partes el viernes de la pasión y muerte del Señor, y aún extenderse, según circunstancias
al sábado Santo, para que de ese modo, se llegue al gozo del domingo de resurrección, con elevación y apertura de espíritu”.
Para este año 2018, el Papa Francisco ha hecho un llamamiento a católicos, cristianos y no cristianos en los siguientes términos: “Ante las trágicas situaciones de conflicto en diversas partes del mundo, invito a los fieles a una especial jornada de ayuno y oración por la paz, el día 23 de febrero próximo, viernes de la primera semana de Cuaresma. La ofreceremos en especial por la República Democrática del Congo y el Sudán del Sur”. Aunque la jornada de penitencia también se ofrece por las otras alteraciones de la paz social que existen en todos los continentes y en diversas naciones, incluso con fuertes ataques a la Iglesia, donde se martiriza a fieles y sacerdotes.
Cada uno puede unirse a esta iniciativa del Papa Francisco de la forma que le ayude más en su proceso de conversión, a llenar su corazón del amor del Jesús que se vuelca a toda persona.
Sugiere el Papa Francisco que se haga un examen de conciencia con preguntas tales como: ¿Qué puedo hacer yo por la paz? Con lo cual sugiere que la paz la construyen todos los miembros de la sociedad. Es un bien tan preciado para la vida humana que se ha convertido en un asunto que atañe a todos.
Y además, el Papa Francisco añadió: “Las victorias obtenidas por la violencia son falsas. Trabajar por la paz hace bien a todos” y afirmó además “Nuestro Padre escucha siempre a sus hijos que le gritan en el dolor y la angustia”.
Que la Cuaresma 2018, sea un verdadero tiempo de conversión espiritual para todos los hondureños, y que propicie frutos de reconciliación y de consenso, entre los diversos sectores que conforman la nacionalidad. Que se aplaquen las expresiones violentas, llenas de irrespeto y de odio, que sea factible un diálogo sincero y sereno, para que se puedan encontrar salidas viables a la crisis política que sufre el país. Es preciso recordar que si no se fortalece la paz, no se puede alcanzar el bien común.
Es necesario recordar las Palabras del Señor Jesús. “Yo he venido para que tengan vida ….y la tengan en abundancia”