Arquidiócesis

Los Somascos, el amparo de las personas más desprotegidas

Los Somascos, el amparo de las personas más desprotegidas
Manuel Cerrato
http://www.suyapamedios.com
La Orden de los Clérigos Somascos tiene su principal carisma servir a los más pobres, enfermos y a los ancianos, además de atender a los niños huérfanos. Los religiosos sirven en la Parroquia San Juan Bautista de la Colonia Kennedy. Para el año 2011 celebraron su jubileo, conmemorando los 500 años de liberación de la cárcel de su fundador, San Jerónimo Emiliani.

Misericordia El padre Nino Sacchi, Párroco de la comunidad San Juan Bautista define a la orden de los Somascos como ‘’la Misericordia de Dios’’, hacia los más necesitados, huérfanos, abandonados, los de las familias sin recursos, ya que su fundador se dedicó a los niños a quienes les creó hogares, esto, con la ayuda de laicos voluntarios muy comprometidos en diferentes partes donde se requiera la atención de los pequeños y jóvenes con proyectos de educación y salud, y sobre todo, con la evangelización para los colaboradores, ayudándoles a dar un testimonio de vida de fe.

Obras El padre Sacchi manifestó que actualmente se está apoyando a la Fundación Cristo de El Picacho y en la colonia La Cañada se obtuvo un local para la escuela en valores y con la colaboración de personal de Caritas parroquial, atienden a los niño, con quienes siempre tienen que compartir, ‘’además tenemos en el municipio de San Buenaventura en la zona que se llama las Anonas, un hogar con 13 niños que atiende una pareja, igual que religiosos, siempre pendientes de las necesidades; allí a los niños se les enseña a cultivar hortalizas, vienen a la parroquia a vender el fruto de su trabajo y los fondos sirven para su sostenimiento en los hogares y para sus cosas personales.

Trabajo El presbítero sostuvo que ‘’al kínder, escuela y colegio llegan personas muy necesitadas, se mantiene un hogar en la parroquia donde viven varios niños que son desprotegidos y donde van a recibir sus clases. Actualmente contamos con cinco niños huérfanos, donde además se otorgan becas a algunos que se ve son más necesitados’’. Los fondos de la escuela y colegio sirven para sostener la obra de los que quedaron sin padre y madre y que vienen de muchas zonas; aquí reciben una buena atención hasta que ellos se hacen profesionales. Asimismo hay personas de la parroquia que apadrinan niños proporcionando lo necesario para salir adelante en estudios y necesidades personales. Se ha decidido enseñar el idioma italiano para poder optar a becas en este país, mismas que son utilizadas para formación profesional y promoción de artes y deportes desarrollando capacidades. La colaboración de los padres Somasco ha sido vital en el mejor funcionamiento de la comunidad, en mayor escala en zonas rurales y donde existe poca esperanza de progreso.

Darse a los demás con todas las energías
Las gentes decían que la vida de Jerónimo Emiliani estaba toda hecha de caridad. Que él se podía repetir, en sus debidas proporciones el elogio que fue hecho de Jesús: “Pasó su vida haciendo el bien”. Nadie que viniera a pedir un favor quedaba sin ser atendido. Lo llamaban “el paño de lágrimas” de los que sufrían y lloraban. No reparaban en ningún sacrificio con tal de hacer el bien, especialmente a los niños más pobres, para los cuales se sacrificaba hasta el extremo con tal de conseguirles maestro, alimentos de toda clase de ayudas espirituales y materiales.

“Emiliani cambia su vida, se entrega a Cristo Crucificado sirviendo a los más pobres, a los enfermos y a los ancianos”.
Óscar Andrés Rodríguez
Cardenal

PARROQUIA DE SOMASCOS
La parroquia está compuesta por cinco capillas alrededor y las de las aldeas que comprenden el territorio parroquial en la montaña de Azacualpa, la aldea el Suntul lugares de donde solicitan la presencia de una mayor evangelización que se hace necesario para fortalecer la fe a través de los sagrados sacramentos y la Eucaristía semanal.