Tema de la Semana

La “Morenita” de Suyapa: puente de Paz para Honduras

La “Morenita” de Suyapa: puente de Paz para Honduras
La Basílica de Suyapa se convierte cada año en el lugar de reunión para peregrinos, que tienen una intención común: la paz.
Oscar Josué Cerrato
http://www.suyapamedios.com

La celebración en torno a Santa María de Suyapa resalta lo mejor de cada hondureño, que confía y se entrega a la ‘’Morenita’’ como protectora e intercesora, en mayor volumen ante situaciones difíciles y complaejas.

Por 271 años, la acción maternal de María ha sido fundamental para sanación de enfermedades, obtención de un empleo o un embarazo, siendo veedora de la justicia y la paz.

Maternal El Padre José Antonio Chavarría, vicario de la Basílica de Suyapa explica que: ‘’celebrar a Santa María de Suyapa debe hacernos poner la mirada en aquellas palabras y gestos que tuvo aquí en la tierra, como en las bodas de Caná, que al faltar el vino dijo: ‘’hagan lo que Él les diga’’. María nos conduce hacia el Señor quien es el único que puede traer la paz’’. El padre Ricardo Flores, uno de los formadores en el Seminario Mayor asegura que la virgencita es una bendición para el país: ‘’Suyapa es una oportunidad para que podamos dejar que esta devoción no quede solo en lo espiritual, sino que llegue a lo más profundo de nuestras realidades humanas, en especial la situación que vive nuestro pueblo’’.

Protección Marcela Andrade de Santos, manifestó firmemente su fe en la madre de todos en un momento crítico de su matrimonio: ‘’Fue justamente un 3 de febrero cuando mi bebé falleció; la gente me decía: ¿Cómo se puede considerar un milagro y que la madre intercedió? Pero realmente es que mi bebé venía con demasiados problemas y cuando lo vi supe que Dios escuchó la petición que hice a nuestra Madre al pedirle que ocurriera lo mejor para mi bebé’’. Por su parte Izamar Valladares, servidora de la basílica de Suyapa afirma que la Virgen fomenta la paz porque ‘’muchos feligreses cuando llegan a la casa maternal, vienen orando y hacen su entrega; he podido escuchar las oraciones de algunos fieles pidiendo por el país y por el bienestar del pueblo’’.

Devoción La fiesta nacional desborda la fe de todos los hondureños y ante las realidades sociales, económicas y en esta ocasión políticas, los devotos no esconden su clamor ante la Reina de Honduras. El Padre Ricardo Flores afirma que ‘’La celebración de este año es especial porque el pueblo está dividido; ya la Virgen de Suyapa nos va diciendo que el camino para la paz en Honduras es aprender a ser humildes y sencillos. Ella nos recuerda que es madre y acepta todo y lo mira todo; he allí el reto de descubrir en cada ser humano el rostro de un hermano’’.

‘’Que su oración maternal ayude para que la Iglesia hondureña y el pueblo sea casa para todos y haga posible un mundo nuevo’’.
Oscar Andrés Rodríguez
Arzobispo de Tegucigal

1 Como en Caná
La Virgen María ha desenvuelto un papel de mediadora ante las situaciones difíciles y en las que con su auxilio y protección, se realizó la voluntad de Dios. En esta ocasión resulta clave la presencia de María para que retorne la paz y la justicia al país, luego de acciones que van en contra de las que Jesús enseña.

2 Poder de la oración
Las oraciones de los fieles tienen una fuerza incalculable y muchos más, cuando son llevadas por la intercesión de Santa María de Suyapa. Las peregrinaciones y romerías van encaminadas a intenciones concretas, pero en su mayoría pidiendo por la paz de la familia, de la sociedad, del país. Así, cada ruego es valioso para la construcción de una Honduras mejor.

3 La construcción
Con los rezos y manifestaciones de fe, el feligrés deberá ligar un compromiso serio como constructor de una paz verdadera, que incluya a las personas que han contribuido a perderla y compenetrándose a una causa común, que es el respeto y la justicia, ante toda situación ajena a la ley de Dios de amar al prójimo.

4 Consuelo seguro
La Virgen María ha sido catalogada como auxilio de los cristianos, abogada de las causas difíciles, entre otros. Estos solo logrados por la eficaz intercesión y obtención de milagros para la humanidad. Uno comprobado, es el realizado por Santa María de Suyapa a José de Zelaya, militar importante en 1768, quien recibió una sanación.

5 El valor de nuestra fe
Cada mes de febrero se reafirma en Honduras, la fe y devoción que el pueblo expresa hacia Santa María de Suyapa; sin importar distancias, contratiempos y nivel económico, los devotos dejan evidenciado el amor hacia la madre y el anhelo de su intercesión por diversos milagros y peticiones que son llevadas a Jesús.

Cierre en paz y con las familias
Se desarrollará por cuarta edición consecutiva, la maratón ‘’Corriendo por la Virgen de Suyapa’’ con la que se desea que las familias puedan recobrar espacios de paz, donde demuestren su fe y amor. Esta carrera se llevará a cabo el domingo 11 de febrero a partir de las 6:00 de la mañana.

OPINIONES
José A. Chavarría
Sacerdote
• ‘’Pidámosle a Santa María de Suyapa interceda por nosotros y que su hijo se compadezca, de tal manera que nosotros podamos vivir de acuerdo a su enseñanza, para que de la mano de María construyamos caminos de paz, esperanza, alegría y gozo’’.
Marcela A. de Santos
Devota
• “Me aferré a ella y le dije: tú sabes lo que estoy pasando y me entiendes porque eres madre. Desde ese año 2012 y hasta la fecha, junto a toda mi familia con devoción, agradecimiento y fe le rezamos a nuestra madre, María de Suyapa’’.
Ricardo Flores
Sacerdote
• “Santa María de Suyapa es madre de los hondureños porque Dios nos la dio y antes de ver la diferencia, miremos la unidad que nos da. A la madre le gusta que entre los hermanos haya ese amor, reconciliación, la paz entre unos y otros’’.

Opinión
‘’Es urgente que la paz regrese’’
NERY ORDÓÑEZ
CRIMINÓLOGO
La respuesta del pueblo Hondureño en el último proceso electoral ha sido insistentemente interpretada como un voto con división. Aun cuando estas interpretaciones reflejen más un interés propagandístico que un análisis objetivo, la explosión de gozo y aceptación popular que respaldó el inicio del diálogo promovido por el Gobierno en turno, así como las diversas manifestaciones de las instituciones y organismos más diversos confirmarían el anhelo generalizado de la población Hondureña por la paz. Problema no radica, claro está, en que los contendientes no deseen la paz; el problema estriba en el tipo de paz que unos y otros consideran aceptable. Por ello, los hondureños seguimos poniendo el máximo de nuestro esfuerzo en la profundización de la confrontación política en lugar de propiciar aquellos pasos que abrirían el espacio socio político necesario para poner fin a la problemática electoral y empezar a construir la paz. Es urgente encontrar un camino distinto hacia la paz, un camino que represente una alternativa válida a la confrontación socio política cuya ineficacia pacificadora sólo es comparable a su eficacia destructiva. Pero encontrar ese camino no es simple asunto de buenas voluntades o protocolos idealista; requiere tomar conciencia de las raíces mediatas e inmediatas del conflicto, de las clases sociales involucradas y de todos aquellos intereses objetivos que, con razón o sin ella, pueden bloquear el logro de paz. De ahí la necesidad de establecer un diagnóstico más certero para partir de ahí, y delinear los pasos necesarios para construir una verdadera paz social.