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Los mayordomos del Paisanazgo, signo de cimentada devoción

Los mayordomos del Paisanazgo, signo de cimentada devoción
Cuidan celosamente la tradición que por generaciones han mantenido la paz entre dos pueblos que se unen para encontrarse como hermanos.Manuel de Jesús Cerrato
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Uno de los principales personajes del tradicional Guancasco o Paisanazgo son los mayordomos. Son los encargados de cuidar las imágenes y realizar el “baile de las banderas”, previo el encuentro de las imágenes.

Experiencia. El mayordomo general de Lepaterique, Manuel Servellón manifestó que vive una gran experiencia, el don de poder servir y de ir madurando en la fe junto a los hermanos que acompañan la caminata, “no es un simple paseo” hay toda una preparación espiritual tenemos el cuidado que esta tradición no se vaya distorsionando, vamos acompañados del párroco y de otros grupos parroquiales que apoyan grandemente para poder ir transformando esta tradición en una vivencia de fe.
Servellón, dijo que como mayordomo general, asumió esta responsabilidad hace cinco años y que vive un encuentro con Dios a través de los hermanos que deciden peregrinar, se ayuda al que va cansado, es una gran enseñanza de mis padres que me fueron transmitiendo esta fe de poder hacer las cosas con devoción. Esta semana será el encuentro entre Lepaterique y Ojojona.

Sacerdote El Padre José Antonio Esquivel, párroco de Lepaterique aseveró que es muy bonito caminar con ellos y ver la mística y espiritualidad de la gente, lo viven con mucha profundidad, tienen un gran sentido de la peregrinación, de caminar detrás de Cristo de seguir sus huellas, ver el elemento espiritual que viven los niños adultos y ancianos y seguir la tradición cultural que ha ido penetrando en esos elementos de hermandad tan valiosos que son signos del Reino de Dios.
Esquivel, al referirse a los mayordomos del “Paisanazgo” dijo que tiene la dicha y la alegría de poder coordinar una experiencia como esta, son los primeros beneficiados porque lo viven con mucha profundidad, se necesita mucha formación para ser mayordomo sobre todo el aspecto espiritual.

Tradición La señora Rosario Cáceres Fúnez sirvió en la secretaría de la mayordomía desde 1975, hasta 1990, 15 años, dijo que siempre han tratado de cuidar el guancasco en su tradición, en lo religioso, saludo de banderas, el saludo de imágenes y el toque de las cajas de piel, instrumento autóctono que es ejecutado durante todo el recorrido por la familia Sierra Martínez.
Fúnez, manifestó que los mayordomos son gentes muy solidarios con los demás hermanos y que es de mucha satisfacción el poder servir a la Iglesia en todas las actividades que se planifican, dijo sentirse satisfecha de haber participado durante muchos años de reunir a estos dos pueblos como hermanos y de conservar las tradiciones y de mantener viva la fe por la Iglesia.

Mensaje El padre Esquivel, detalló que “esta experiencia dice mucho de las grandes posibilidades que tienen las personas de dialogar de reconciliarse, encontrar caminos de solución a los problemas que al estar unidos las cosas se pueden solucionar mejor cuando se unen las fuerzas, esto dice mucho para Honduras y para todo el mundo, cuando hay voluntad nos abrimos a los demás”

OPINIONES
José Antonio Esquivel
Sacerdote
• “Cuando hay una buena actitud nos abrimos a los demás y hay apertura a Dios y su voluntad y se pueden lograr muchas cosas es el mensaje del guancasco, un mensaje de paz y de hermandad, se puede trabajar juntos”.
Rosario Cáceres Fúnez
Ex mayordoma
• “Me siento satisfecha de realizar esta tradición de reunir los pueblos como hermanos y de conservar las tradiciones y de mantener viva esa fe por la iglesia a través de los santos y las nuevas generaciones”.
Manuel Servellón
Mayordomo General
• “La mayordomía general, es una elección de Dios, que se da para servir yo doy el todo por el todo a esta festividad a pesar de mis quebrantos de salud, el padre siempre nos acompaña en todas las reuniones”.
“Los creyentes de todas las religiones, junto con los hombres de buena voluntad, abandonando cualquier forma de intolerancia y discriminación, están llamados a construir la paz”.
Santo
Juan Pablo II

Una tradición centenaria
Ojojona y Lepaterique son dos de las comunidades hondureñas que desde hace muchos años han mantenido vivas sus tradiciones y lazos de hermandad y aunque en la antigüedad se dieron algunos conflictos por la posesión de tierras entre ellos, han sabido limar las asperezas y unirse realizando los guancascos con alegría y mucha fe en Dios.