Tema de la Semana

En Honduras más de 800 mil jóvenes ni estudian, ni trabajan


En Honduras más de 800 mil jóvenes ni estudian, ni trabajan
Según estimaciones del Banco Mundial, cuatro de cada cinco son mujeres del total de “ninis” en el país
Rafael Plata
http://www.suyapamedios.com
Bryan tiene catorce años, pero su cuerpo y su mirada refleja que tiene nueve o diez; su padre murió cuando él tenía cuatro años y su tía quién se encargaba de mantenerlo económicamente, decidió cerrar el negocio que tenía en un barrio capitalino y buscar el sueño americano.Él abandonó la escuela a los 12 años por falta de recursos, pero también por problemas de obediencia y de concentración.
Hace unos meses, integrantes de una pandilla balearon y torturaron a tres de sus amigos de la infancia.
Bryan tiene miedo de volverse parte de la pandilla así que evita salir de su casa porque sabe que muchos de ellos lo esperan en la esquina para invitarlo a participar en robos y asaltos a los vecinos.
Este adolescente no tiene aspiraciones en su vida, actualmente ni estudia ni trabaja. Esta historia de Bryan representa a más de 20 millones de jóvenes en América Latina entre los 14 y 24 años que son denominados “ninis”.

Consecuencia Uno de los grandes retos que tiene el nuevo gobierno y la empresa privada en los próximos años es brindar urgentemente una ayuda sostenible para socorrer con empleo y educación a más de 800 mil jóvenes que no tienen empleo ni tiene acceso a educación, estos son los llamados “ninis” y se estima que en Honduras cuatro de cada cinco ninis son mujeres.
A criterio de la representante de la Pastoral Social Caritas, Hilda Cáceres, la falta de acceso a educación y la alta tasa de desempleo es el “caldo de cultivo” que genera que miles de jóvenes opten por pertenecer a una pandilla o la venta de drogas que a estudiar y trabajar.
Cáceres, cita un informe realizado por las autoridades del Banco Mundial que cuestiona la importancia del fenómeno, destacando dos principales puntos: el estudio reveló que a medida que hay más ninis, los ingresos se reducen. “Es decir, alguien que es nini hoy, dentro de 20 años, cuando esté en sus mayores años de productividad, es mucho más propenso a tener menos ingresos que quien no lo fue”.

Causas Para el sociólogo Eugenio Sosa el efecto adverso de los ninis en los ingresos del país no sólo reduce el producto total de la economía debido a una menor productividad laboral (el motor del crecimiento). También obstaculiza la igualdad. Una incidencia de ninis más alta en los hogares pobres y vulnerables exacerba las desigualdades existentes.
Por su parte el psicólogo familiar, Oscar Murillo considera que el culto al hedonismo, el elevado desempleo, el fracaso escolar, alteraciones propias de la adolescencia, son algunas de las circunstancias, personales o sociales que influyen en la aparición de los denominados “ninis”.
“En muchas ocasiones, la situación se produce como consecuencia del fracaso escolar, coincidiendo con la etapa de abandono de la enseñanza obligatoria, cuando el adolescente comienza a plantearse cosas como ‘estudiar no sirve para nada’, ‘no quiero estudiar’ o ‘estudiar me aburre’ ”, señala Murillo.

“Debemos brindarle una educación adecuada y habilidades laborales a nuestra creciente población joven, ayudándolos a que tengan éxito en la vida”.
Hilda Cáceres
Representante Cáritas

300 MIL jóvenes entre 15 y 24 años de edad que no estudian ni trabajan había en la década de los 90 en Honduras.
20 MILLONES de jóvenes entre 15 y 24 años de edad en el mundo no estudian ni trabajan, según datos del Banco Mundial (BM).
800 EMPLEOS es la cifra que necesita generar en los próximos cuatro años el país para aminorar el desempleo juvenil.

La mayoría de los “ninis” son mujeres
El perfil típico del nini no es el varón vago o delincuente representado en los medios de comunicación. En cambio, se trata de mujeres que viven en ciudades y que no han terminado la educación secundaria. Las mujeres representan dos tercios de la población nini de la región. Los factores de riesgo más importantes asociados a la condición de nini son el matrimonio precoz y el embarazo durante la adolescencia.

1 Identifique
un nini Un “Nini” es un joven entre los 14 y 25 años que no estudia ni trabaja, pasan mucho tiempo sin hacer actividades productivas en su casa, permanece largas horas en la calle, no tiene aspiraciones o metas establecidas hacia el futuro, es rebelde a la autoridad familiar y presenta trastornos psicosociales por la falta de acompañamiento familiar, es inseguro y presenta una dependencia económica y emocional.

2 Componente familiar
Oscar Murillo, psicólogo, afirma que la presencia del núcleo familiar es el componente fundamental para evitar que la generación de los Ninis siga siendo un fenómeno en expansión. Pero también es indispensable pensar en la labor que tiene las escuelas en la formación de los jóvenes para que éstos comprendan las dimensiones de la responsabilidad que deben adquirir con la sociedad.

3 Políticas públicas
Es también importante acudir a la elaboración de las políticas públicas que ayuden a hacer frente a esta situación. Según Hilda Cáceres, representante de la Pastoral Social Caritas “el mayor desafío que enfrenta Honduras es la consolidación de una institucionalidad estable, que permita el diseño y la ejecución de políticas de Estado que apunten al desarrollo con inclusión social, empleo productivo y trabajo decente para jóvenes.

4 Diálogo entre padres e hijos
Oliver Ayala, asesor familiar, aconseja a los padres que establezcan un diálogo franco e igualitario con sus hijos, ya que “averiguar cuál es la causa por la que rechazan los estudios les indicará cómo deben abordar el problema, aunque en muchas ocasiones el propio adolescente es incapaz de reconocerlo”.

5 Jóvenes en riesgo
Honduras registra una alta tasa de deserción escolar en el bachillerato, por lo que es necesario que se puedan combinar sistemas de detección temprana para identificar a los jóvenes en riesgo de abandonar la escuela, con intervenciones socioemocionales y tutorías, explica el pedagogo Carlos Irías.

Opinión
“Ninis”: Entre el error y la oportunidad
Jefferson Maradiaga
ANALISTA
El fenómeno de los “ninis” parece salirse de control en las áreas más desiguales y con los peores sistemas educativos de América Latina. En términos de porcentajes en países como Honduras, representan números bajos, pero escandalosos, con una tendencia creciente en nuestra proporción de habitantes y recursos.
Estos números presentan para nuestro país la más clara evidencia del fracaso de la planificación del Estado y la falta de políticas públicas encaminadas a la juventud, aunque cuando analizamos los números más allá, en nuestra realidad social, no resulta difícil ver el descuido, cuando se fracasa incluso en generar condiciones mínimas de bienestar.
A este sector, de “ninis” bien se le podría considerar una involución social, en los casos donde sí se tenían las condiciones para estudiar y el joven decidió dejar de estudiar y los padres indiferentes se acomodaron a los estándares de irresponsabilidad de los hijos, quizá también decepcionados porque el otro hijo, la misma madre, un familiar cercano, estudió muchísimo para pasar casi toda su vida productiva sin una oportunidad de empleo.
Este fenómeno tiene solución, ante todo hay que retomar los valores familiares, que los padres retomen la autoridad sobre sus hijos; integrar a los jóvenes en actividades comunitarias; aplicación de una política educativa con enfoque de potencialidades, acompañada de una campaña de motivación e inspiración, considerando que la mayor parte de la veces estos dejan los estudios por la crisis emocional de la adolescencia. Pero nada de esto servirá, si antes, la deuda del desempleo general no se resuelve.