Tema de la Semana

Un sacerdote tejedor de vocaciones en el país

Un sacerdote tejedor de vocaciones en el país
Recibe a los jóvenes que han sido aceptados para entrar al Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa y los “confecciona” según el molde de Dios.
Manuel de Jesús Cerrato
http://www.suyapamedios.com
Un buen sastre es aquel que es hábil y fiel en su oficio, sabe muy bien coser, juntar los pedazos, repulgar, echar ribetes, y hacer vestidos conforme a la proporción del cuerpo; hace todo lo que está a su alcance para dar felicidad a los dueños de las ropas. Ejercer bien este oficio, resulta un verdadero arte.

Tejedor Este es el caso del Padre Fredy Joaquín Solórzano, un experimentado presbítero de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, que en su juventud, se dedicó a la sastrería. Hoy es el encargado de “tejer” las vocaciones en Honduras, porque es el responsable del año propedéutico del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa.
Esmero El Padre dijo que con esfuerzos de su hermana mayor y sus papás en 1975, llegó a Tegucigalpa para estudiar en el Instituto Vocacional Honduras, donde se decidió por la sastrería, aprendió a confeccionar pantalones y camisas, a costurar, a mover la máquina, se graduó en 1978. Hoy ha pasado de ser un tejedor del buen vestir, para ser un tejedor de vocaciones.
Es oriundo de El Naranjal una aldea del Distrito Central y proviene de una familia muy unida; sus padres y sus cinco hermanos son muy pobres, pero con una gran espiritualidad, comprometidos en la Iglesia. En su niñez, el Padre Solórzano cursó su educación primaria con buenas notas, fue muy querido y apreciado por los maestros del momento, dedicado hacía las tareas, evitaba las malas palabras y otro tipo de expresiones porque en su casa nunca las escuchaba. Después de aprender el oficio de sastrería, quería ser maestro de educación primaria por lo que estudió en la Escuela Normal Mixta Pedro Nufio. Luego, consiguió plaza en la escuela de su pueblo y después de cuatro años como profesor descubrió su vocación al sacerdocio.

Pobreza Con gran sinceridad manifestó que era muy pobre, a los 12 años terminó su educación primaria, era un cipote sin zapatos, nunca uso mientras tuvo en la escuela, a la edad de 13 años decidió trabajar en el campo limpiando maíz y frijoles, le pagaban dos lempiras diarios, doce lempiras semanales, con ese “dinerito” compró sus primeros zapatos, “jamás fui un niño que nunca le exigió a sus padres para que me compraran cosas, crecí en ese ambiente austero sin tener nada, simplemente obedecer y a cumplir con lo que se me pedía “dijo.
Recuerda ese momento cuando el Padre Ovidio Rodríguez que ha sido un gran pastor, interesado por los lugares donde no llega la Palabra, no había quien atendiera la parroquia en Cantarranas, ya había fallecido el Presbítero José Santos Durón, quien estuvo 63 años en esa comunidad pastoreando La Villa de San Francisco y Talanga de manera simultánea.

Vocación En ese entonces, llegaron a su casa los seminaristas Ricardo Alvarado y Abilio Bustillo, para una Semana Santa, “les ayude en las celebraciones, me invitaron a un encuentro vocacional, que hice en el mes de septiembre me decidí y así comenzó esta aventura, en esta casa, donde estoy prestando mis servicios en la formación del año introductorio”.

Opiniones

Saúl Zambrano exseminarista manifestó que tiene la gracia de conocer al Padre Fredy desde el año 1995, en el año introductorio, “es un hombre de Dios, un buen pastor, lo he visto como sufre por los pobres, siendo el uno de ellos, vive una vida humilde y sencilla, posee una gran espiritualidad”. Asimismo la señora Elizabeth de Álvarez, dijo que el presbítero “es como un hijo, es un sacerdote entregado a su vocación, he colaborado como servidora desde que recibió la parroquia en Cantarranas y la Villa de San Francisco, es un buen guía espiritual, en mi familia es muy querido, siempre está pendiente y no se sienta tranquilo a comer porque está pensando en lo que tiene que hacer”.
Edwin López, cursa el tercer año de Teología en el seminario dijo que el Padre Fredy con su personalidad única “siempre se está disponible para escuchar y atender a los que se acercan a él, sea platicar como buen amigo o para realizar su tarea de formador”.

Misión Con una sonrisa el Padre Fredy concluye con esta expresión “me toca ir entretejiendo las vocaciones entre alegrías y tristezas, voy conociendo cada joven desde su experiencia vocacional, no sé cuánto tiempo haré esta experiencia, lo hago con esmero, con gusto, es mi carisma, creo que lo hago bien y es importante tratar bien estas vocaciones, es el futuro de la Iglesia” concluyó.

Opiniones
Saúl Zambrano
Ex seminarista
• “Tuve la gracia de estar dos años con él en Cantarranas hice mí pastoral, me pidió que le ayudara, me brindó toda su confianza, es una persona que nunca dice que no, es muy querido por la gente”.
Elizabeth de Álvarez
Servidora
• “Es y ha sido un sacerdote santo, porque en todo momento le da tiempo a la persona para escucharlo, aconsejarlo, es un gran guía espiritual, no tiene excepción, él trato es para todos de igual manera”.
Edwin López
Seminarista
• “La presencia del Padre Fredy en el seminario es de mucho provecho para el fortalecimiento de la identidad y espiritualidad diocesana en los seminaristas. Con su personalidad única siempre disponible”.

“A mis 57 años lo que hago es caminar, como ejercicio me ayuda a mi salud. No soy seguidor de ningún deporte ni por televisión, dedico ese tiempo para Dios”.
Fredy Joaquín Solórzano
Sacerdote

Este año 2018 celebra sus Bodas de Plata
Fue ordenado sacerdote un 7 de agosto del año 1993, al siguiente año la Conferencia Episcopal lo nombró como parte del equipo de formación del año introductorio.

Opinión
“Es un hombre que tranasmite a Dios”
Ovidio Rodríguez
Sacerdote
Al Padre Fredy lo conocemos porque geográficamente somos de la misma zona, nada más que su aldea pertenece a Tegucigalpa el Naranjal y la mía a Cantarranas así le conocemos por su trayectoria si además de sastre ejerció como maestro de educación primaria varios años en la aldea y después entro a la vida consagrada, estuvo estudiando en México después estuvo de párroco en Cantarranas mi pueblo al que pertenezco yo, mi aldea pertenece allá y conozco su trayectoria su línea fuerte es la espiritualidad, fue lo que estudió en México, entonces el seminario necesita formadores verdad y el formador es el que vive la experiencia pastoral, una experiencia de fe y permite la sabiduría de la vida aun formando, en ese aspecto el forma un papel sino determinante, condicionante de esas vocaciones a las cuales el acompaña.
Creo que estuvo como seminarista en la parroquia San José Obrero por un poco de tiempo pero si la relación fue más personal más que pastoral, más personal por trabajo por trabajar en mi comunidad parroquial por esos alguna comunicación funcional por auxiliar desde aquí a las comunidades porque siendo párroco de Suyapa, incluso en la parroquia de él edificamos tres templos restauramos dos ayudados por gente de los servidores viejos de Suyapa, también estuvo haciendo experiencia como párroco en la parroquia San Juan Bautista de Ojojona por un corto tiempo, lo que siempre recuerdo es que el lenguaje del pueblo él lo usa entonces yo no le digo padre Fredy sino le digo “payulo” porque así se le dice a la gente que se le tiene confianza.