Buenas Nuevas

“Ciudad de David, llamada Belén”

“Ciudad de David, llamada Belén”
Tony Salinas Avery
Sacerdote
Con el relato de la Navidad, narrada por Lucas que se leerá en la misa de la noche, nos encontramos con dos elementos deslumbrantes y opuestos, la pobreza extrema con la que nace el Hijo de Dios acompañada por la manifestación gozosa del mismo cielo colmado de luz, de legiones de ángeles y coros celestiales. Y, es Belén, la ciudad del Rey David, la que sitúa el espacio físico, humano y espiritual del acontecimiento. Al Rey del cielo, a su llegada solo le acompaña su familia terrena, compuesta por esa pareja de esposos justos y pobres, y más tarde unos simples pastores, sencillos y llenos de sincera admiración. Con su nacimiento narrado en sólo 14 versículos, Lucas nos señala que el Mesías que acaba de nacer, no tiene título, dignidad, ni poder y mucho menos dinero. En el Niño de Belén, los fieles reconocen al Señor del cielo y de la tierra, al que viene a salvarnos en el misterio de su Pascua. Es interesante notar que el arte oriental ha representado esta dimensión “pascual” solemne de la navidad de manera muy sugestiva: el icono ruso de la natividad perteneciente a la escuela Novgorod (siglo XV) representa al Niño envuelto en pañales y colocado en una pesebrera que tiene la forma del sepulcro de la Resurrección. Nace en verdad para salvarnos.
Por eso los ángeles en su himno dan “Gloria a Dios” y suplican la “Paz” a los hombres. De este acto de total y plena bondad del propio Dios nace la paz, el Shalom del Antiguo Testamento. Es un concepto denso y ramificado, significa: bienestar, prosperidad, fortuna, totalidad, suficiencia, desarrollo pleno, satisfacción, serenidad, alegría, acontecimiento, tranquilidad. Es el ser total que con la Shalom divina, se ve penetrada por lo bello de la vida, por el bien y lo justo de todas las cosas. De allí que el saludo del pueblo de la antigua y nueva alianza se salude siempre con la “paz”. Que esta paz que tanto hace falta en nuestros días, se hoy un don que recibir y que ofrecer a los demás. ¡Feliz Navidad para todos queridos amigos!