Editorial

Editorial del Domingo 17 de Diciembre de 2017

Edificar la paz
El escrutinio de las elecciones generales es el problema político que ha enfrentado a los hondureños. Se trata de un clima de intransigencia, en el cual no se quiere reconocer la autoridad del TSE, el organismo que por ley, debe dirigir el proceso electoral.
Los líderes políticos parecen haber renunciado a tener actitudes de diálogo para buscar una salida a este conflicto, lo cual es muy lamentable, pues cuando comienza un enfrentamiento se puede saber cómo inicia, pero es difícil prever como acaba. ¡Cuánto daño puede producir a la vida de esta Patria, a la que manifiestan querer servir los que militan en las distintas organizaciones políticas!
Es preciso empezar por eliminar los insultos, el irrespeto y la descalificación de los varios actores, y encontrar la oportunidad de romper las barreras del odio y la violencia.
Ante todo es preciso recordar que Honduras, no es una nación próspera. Al contrario está constituida por un alto índice de pobreza y exclusión, Las cifras son alarmantes: 64% de pobreza, y un 44% tiene la categoría de pobreza extrema.
De manera que la estructura económica del país, no tiene la capacidad de soportar continuas pugnas populares callejeras, que paralicen las actividades productivas, desaparezcan los empleos y encarezcan el precio de los alimentos básicos. Condenando así a muchas familias a una situación de hambruna ¡Ello constituiría una fea conspiración para afectar a los más necesitados!
Otro aspecto a considerar es que más del 40% de la población son personas menores de 18 años que necesitan ser formados, cuidados y educados, para que puedan tener un futuro provechoso para ellos y la patria. Si persiste la violencia, resultará aún más deteriorado el sistema de educación pública; el cual, en la actualidad, está necesitado de mayores recursos financieros para la contratación de un regular número de maestros y la construcción y reparación de edificios educativos, si no se vive en paz, será imposible alcanzar dichas metas. Si no hay capacidad de diálogo y consenso en la clase política, se perderán valiosas opciones educativas para los jóvenes,
El sistema de salud hondureño, está urgido de un pronto y efectivo suministro de medicamentos. También se tiene en proyecto una restructuración para ensanchar la cobertura geográfica, de manera que en las zonas municipales existan servicios de atención médica, para que no haya necesidad de congestionar los hospitales, tanto de Tegucigalpa como de San Pedro Sula. Objetivos que solo se realizarán en clima de paz. No es posible que se insista en las estrategias de confrontación entre los grupos políticos, al margen de la búsqueda de bien común. Tal pareciera que lo único que importan son los intereses particulares, sin tomar en cuenta el costo de alcanzarlos. Sin importar que los más débiles de la sociedad, sean los que salgan más afectados. El Papa Francisco, ha hecho énfasis “en la no violencia, como “un típico valor universal que se encuentra en el evangelio”. “La no violencia” que es el camino que debe convertirse en un estilo de vida a seguir, en el presente y en el futuro, para lograr edificar la paz. Por la oración y la acción”Ya los acontecimientos de saqueo y destrucción de establecimientos comerciales e industriales ocurridos en días anteriores, han sido conocidos en los Medios de difusión en el mundo. Lo cual es un disuasivo para que nuevos inversionistas pongan sus ojos en la economía hondureña para aventurarse en la creación de nuevas empresas, que ayuden a mitigar el problema del desempleo. Antes que ocurran mayores daños a la imagen del país, se hace necesario que exista la oportunidad de dialogar para encontrar salidas sensatas a esta crisis, de manera que entre todos los ciudadanos sea posible edificar la paz, como valor social supremo. Tengamos en cuenta las Palabras del Señor Jesús: “Felices los que trabajan por la paz….serán llamados hijos de Dios”