Personaje

Karen Núñez, una abnegada de los migrantes con discapacidad

Karen Núñez, una abnegada de los migrantes con discapacidad
“Soy una servidora de los más desposeídos y lucharé siempre por ellos”
Estuvo a punto de ser monja, pero se inclinó por la
entrega preferencial a los más pobres.
Rafael Plata | http://www.suyapamedios.com
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, es la frase favorita de esta humilde mujer portadora de una sólida fe cimentada por su madre. En sus venas corre la sangre de lucha por los más desprotegidos. Admira al Papa Francisco y a las Hermanas Misioneras Scalabrinianas.
Karen Núñez, de 35 años de edad, se desempeña como la coordinadora de la Comisión Nacional de Apoyo a Migrantes Retornados con Discapacidad (Conamiredis). Esta experiencia ha significado mucho en su vida profesional porque le ha brindado su mano amiga a un sinnúmero de familias de migrantes desaparecidos.

¿En su niñez estuvo a punto de ser religiosa?
Mi vida desde niña fue de mucho equilibrio y mucho silencio, unas hermanas religiosas de Costa Rica me despertaron una ilusión para ser monja por su vida de oración, pero decidí servir desde la Iglesia, mi vocación estaba en el servicio a los pobres y sobre todo no quería dejar sola a mi mamá que en ese entonces pertenecía al movimiento de Legión de María. Luego decidí estudiar medicina pero por la falta de recursos, estudié Administración de Empresas.

¿Qué le incomoda de nuestra sociedad?
Me incomoda la pobreza, la indiferencia y la injusticia de un mundo que como dice el Papa Francisco descarta a los jóvenes, me molesta la corrupción que genera tantas muertes y me entristece que muchos hondureños por la falta de oportunidades y la violencia emigran a Estados Unidos.

¿Qué le motivó a involucrarse en la defensa de migrantes retornados con discapacidad?
Quería conocer los riegos y las consecuencias que ellos mismos sufrían en el momento que tomaban la decisión de migrar para cumplir el mal llamado sueño americano.
Algo que me interpeló mucho fue el haber participado en las caravanas de familiares de migrantes desaparecidos que hacen un recorrido por todo México, son visitas a 16 estados, donde se hacen caminatas en las vías del tren, se visitan albergues, hospitales, morgues y cárceles. Esto despertó en mí el servicio por los hermanos migrantes y sus familias que viven en pobreza.

¿Qué papel ha jugado en su vida la congregación de las Hermanas Scalabrinianas?
Han sido un pilar grande en mi vida, me han enseñado mucho, si yo no hubiese conocido el servicio, la entrega y el corazón que ellas le ponen al tema de la migración en Honduras, ya días me hubiese retirado. Son hermanas extranjeras que tienen un gran compromiso con un gran corazón y valentía de amor al prójimo. De ellas aprendí la cercanía con los hermanos migrantes.

¿Cuál ha sido el momento más difícil que le pasado en su vida?
Cuando mi hermano fue asesinado en 2008 por la policía, era el cuarto hermano, cuando él nació yo lo cuidaba, yo lo veía como un hijo, pero el abuso de poder por parte de la policía le quitó su vida. Como familia hemos salido adelante de este trago amargo, que fue muy difícil asimilarlo, pero como dice las sagradas escrituras “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

¿Alguna vez pensó en migrar hacia los Estados Unidos?
Cuando tenía 15 años con una prima que era víctima de trata de personas, pensé en irme de Honduras, pero me dio mucho miedo porque siempre he tenido el apego a mi familia, por eso no me atreví a irme. Pesó más el amor familiar. Mi prima si se fue a los Estados Unidos, y se fue un poco resentida conmigo porque no me fui con ella.

Conozca a Karen Núñez
Es licenciada en Administración de Empresas. En 2010 inició como colaboradora su servicio en la Comisión Nacional de Apoyo a Migrantes Retornados con Discapacidad (Conamiredis). En 2012 asumió la coordinación de esta organización.