Editorial

Editorial del Domingo 3 de Diciembre de 2017

Conducta cívica ejemplar
L as elecciones generales mostraron por parte del pueblo hondureño, una conducta cívica ejemplar, en paz y armonía los votantes fueron llegando a los centros electorales para depositar su voto.

Allí fueron atendidos con toda cortesía, por lo que rápidamente pudieron cumplir con el procedimiento de elegir los candidatos de su preferencia.
Hasta el momento, no se ha conocido que haya habido discusiones o emisión de frases altisonantes, entre quienes se mantuvieron en las filas. Todo en el más absoluto orden. Tampoco hubo alteraciones de ningún tipo, al momento del conteo de sufragios, ya que en muchos centros de votación hubo ciudadanos que se quedaron, durante la revisión de los votos. y hasta la elaboración del acta final.
Fue un acontecimiento que impactó, a los diferentes Observadores Internacionales y nacionales quienes fueron testigos fehacientes de la conducta edificante de la ciudanía. Ciudadanos que de manera consciente, acudieron a las urnas para expresar su opinión sobre quienes desean, sean las personas que como autoridades de nivel nacional o local, tengan la responsabilidad de forjar el futuro de la nación.
Fue algo inesperado, pues durante la campaña electoral, se hizo un uso profuso de la violencia verbal. También se habló que existieron amenazas a personas para que no acudieran a los centros de votación. Antecedentes que hacían presagiar que pudiera existir un ambiente de inquietud y temor, al momento de acudir a votar.
La opinión general es que los comicios fueron transparentes; que no se reportó abundante ocurrencia de delitos electorales. Pues quienes se encargaron de cuidar las mesas electorales, fueron muy celosos de realizar su labor cívica con la mayor responsabilidad, además estaba la presencia de Observadores, cuyo cometido principal, era cerciorarse de que todo se realizara con la mayor honestidad.
El proceso siempre estuvo cuestionado, con antelación, en cuanto al aspecto de transparencia, pues los partidos opositores, insistieron mucho en que el partido de Gobierno montaría una operación falaz, para alterar los resultados finales a su favor. Debido a esa acusación tan grave, el Tribunal Supremo Electoral no emitió de inmediato el cómputo de votos, sino que tuvo una atinada espera de algunas horas, y hasta que tuvo el 57 % de las actas presidenciales escrutadas comenzó a divulgar los datos. Tiempo prudente porque los distintos Partidos, habían tenido en ese lapso, la oportunidad de revisar las copias físicas de las actas de mesa, que se les habían enviado.
La elección de Autoridades, siempre demanda algún tiempo de incertidumbre durante el escrutinio, y en esta ocasión no ha sido la excepción. El aspecto positivo es que, por evitar prisas, se puede asegurar con gran precisión quienes han sido electos, en todas las categorías. Pues un aspecto fundamental es respetar la voluntad del ciudadano.
Lo importante es asegurar que la democracia está siendo construida, por una ciudadanía, que tiene conciencia de su responsabilidad en lo que se refiere al futuro de la Nación. Una ciudadanía que tiene la esperanza cierta en impulsar el desarrollo de Honduras, para que sea una patria que sepa configurar un estado de derecho, donde sea factible la búsqueda y el logro del bien común.
Lo cual implica, desarrollar un clima fraterno, donde se respete la dignidad de toda persona, y se establezcan las condiciones sociales, políticas y económicas para que el nivel de pobreza y exclusión en el pueblo hondureño, vaya disminuyendo con rapidez.
La ciudadanía debe ser felicitada por este gran avance en el fortalecimiento de la democracia en Honduras. Lo cual solidifica la posibilidad de unidad y crecimiento de los hondureños, para que exista una convivencia respetuosa y solidaria. Donde la vida humana se valore como el primer derecho humano y sea instaurado un ambiente de paz.

Como expresara el Señor Jesús: “Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia….. Ellos serán saciados”