Caminar Punto de Vista

Siete días

Siete días
José Nelson Durón V.
Columnista
Y a sabemos la importancia del número 7 en la Biblia y su significación de plenitud y de totalidad y, en cuestión de tiempo, de permanencia.

Como es precisamente la cantidad de días que nos separa de la decisión ciudadana en la elección de sus autoridades para el próximo período, es tiempo de valoraciones, resoluciones y de uso del libre albedrío que Dios nos dio para actuar y vivir según nos convenga, o según la voluntad de Dios; tiempo para decidir si creemos en milagros humanos, o en la construcción de una patria y una sociedad madura, como la pareja que nos narra el libro de los Proverbios este domingo; o como nos recomienda san Pablo: para mantenernos despiertos y vivir sobriamente, confiando en la voluntad del Señor, que vendrá cuando menos lo esperemos. Su Eminencia, el Cardenal Rodríguez, llamó a la cordura a los candidatos en el cierre de las campañas políticas, invitándolos a una actitud tranquila, de respeto y en paz; esperamos sea atendido, porque la mentira y la exageración son un tipo de violencia contra la necesidad.
El Señor Jesús nos afirma: “Porque pobres siempre tendrán con ustedes, pero a mí no siempre me tendrán” (Jn 12,1-8), anticipándose al avispado Judas Iscariote, que pretende quedar bien con los pobres con apenas 300 denarios. Sintiendo la obligación, debemos enfatizar que los problemas nacionales no se resolverán con mentirillas entusiastas que prometen desaparecer la pobreza y lograr en cuatro años maravillas que algunos solo pueden asumir en píos de pajaritos y ensoñaciones desveladas. Pongamos bien los pies en la tierra y votemos por el bien de todos, como corresponde a un buen ciudadano. La pobreza es fruto de la marginación, opresión, falta de justicia y violencia contra el indefenso por parte de quienes las utilizan; suprimidas éstas, el buen uso de los dones que Dios nos ha dado debe dar los frutos buenos que necesitamos. Tenemos siete días para sembrar cordura, sensatez y serenidad entre los hermanos, de tal manera que tengamos algo para regresar al Señor cuando pregunte por lo que nos ha dejado, pues al que tiene se le dará y le sobrará; pero al que tiene poco, se le quitará aun eso poco que tiene″. Amén.