Caminar Punto de Vista

Integrar a Dios en todo

Integrar a Dios en todo
José Nelson Durón V.
Columnista
Hegel escribió sobre la escisión entre religión y vida; sobre la profunda división entre lo profano y lo religioso; de la pérdida de la sutil diferencia entre el día laboral y el día del Señor y la profunda herida que significa para la sociedad, la familia y las personas, en particular.

Las consecuencias, de todos conocidas, se hacen sentir duramente en la persecución de lo religioso, como vemos en matanzas en templos y las persecuciones a la Iglesia en diversas formas y lugares. Pero son evidentes también en el abandono de Dios, que va contra natura porque conocido es que el hombre es un ser religioso; en la marginación de las cosas divinas de la vida natural, como si Dios pudiera desentenderse de sus hijos. Cuando el hombre abandona a Dios también abandona al hermano, lo orilla a la soledad de su pobreza, donde tan solo merece cierta atención en tiempo de elecciones; entonces, es pasivo participante en la diáspora de la desigualdad y pierde el sentido de la vida, la devoción a Dios, la cultura y la sabiduría.
Cuando madruguemos en su busca no nos cansaremos, nos dice el Libro de la Sabiduría, pues ella estará sentada a nuestras puertas. Y el Señor Jesús nos dice que quien busca encuentra. En primer lugar, aprendamos de nuestra propia ciega experiencia y procuremos un país que no necesite enviar a la diáspora a sus hijos que ya no toleran la pobreza; cambiemos las estrategias proveyéndoles a nuestros hermanos del precioso aceite de la cultura, la sabiduría, oportunidades de trabajo y de superación; que nuestra patria sea campo fértil para que se cumplan los sueños y abunde la paz y la esperanza y el amor a Dios; que la contemplación de Su misterio sea nuestra diaria oración, para que, cuando el Señor toque a nuestras puertas, encuentre las lámparas prendidas. Si eres candidato a cualquier cargo y ganas, hermano, recuerda que el servicio es tu misión y la preparación de tus futuras acciones, el aceite que encenderá la lámpara de tu actuación.Que el Señor Jesús compagine tus pensamientos con tus sentimientos, especialmente los religiosos, para que seas imagen que imitar en la búsqueda del bien común y el Señor abrace tus obras y su gracia y beneficio sea concedida a todos los que sirves.