Editorial del Domingo 15 de Octubre de 2017

Un asunto muy delicado Es parecida la actitud de miles de catalanes de buscar la separación de España, al estilo del Brexit, que marcó la salida de Inglaterra de la Unión Europea. Aunque son casos diferentes: la Unión Europea es un acuerdo entre países; Cataluña es parte de España.

Precisamente, a pesar de ser una región autonómica que tiene su propia lengua y puede elegir su propio gobierno, la Constitución española considera que la nación no puede ser reducida en cuanto a su extensión y sus límites. Disposición legal que abarca a la Provincia de Cataluña, incluida y cubierta por la soberanía de España.
No se trata de un asunto surgido a última hora, El movimiento independentista catalán ha estado en campaña política de convencimiento ciudadano desde hace muchos años, al punto de haber negociado un trato fiscal preferencial, en el que los impuestos generados por catalanes se distribuyen para atender las necesidades de la misma Provincia, pues no consideraban justo que se distribuyera en otras provincias.
La realización del Referéndum del domingo 1 de octubre, que fue abortado por la acción de la Guardia Civil, estaba programada con suficiente anticipación y el gobierno español no hizo una campaña diplomática, donde a través de un diálogo sincero se pudiera haber llegado a un acuerdo de no hacer el evento electoral. El asunto aún no se ha convertido en un problema para la Unión Europea, pero ya el Parlamento Europeo ha dado algunas orientaciones para que la secesión catalana no sea consumada. Los europeos han sugerido que la salida está en el diálogo, para encontrar una solución a tan difícil problema, manteniendo el mismo en los carriles del Estado de Derecho de España. Organizaciones de la sociedad civil, incluyendo el famoso equipo “Barcelona FC” se han ofrecido como intermediarios para la realización de una concertación entre ambos gobiernos, de manera que el movimiento separatista pueda plantear los asuntos de relación con el gobierno español que causan malestar en el pueblo catalán; y así se pueda mejorar la convivencia.
Aun cuando se lleve al Parlamento de Cataluña ( suspendido por la Corte Suprema) el resultado del Referéndum al que acudieron el 42.3% de los electores, y en su seno se declare la independencia catalana, el marco jurídico constitucional da al gobierno español una serie de opciones para anular dicha decisión.
Una primera opción es ordenar al presidente catalán que “dé marcha atrás” en esa decisión y darle un plazo perentorio para cumplirlo. La segunda opción es establecer el “estado de excepción” que permitiría “la suspensión de derechos fundamentales y de libertades civiles”. Pudiéndose llegar hasta la intervención militar. Y todo ello en la aplicabilidad del texto constitucional que garantiza la irreductibilidad del territorio.
Este delicado problema puede afectar al enorme número de hondureños residentes en
Cataluña, ya que dicha Provincia se caracteriza por ser una grande, próspera y rica región, con una floreciente industria, una gran actividad comercial, una agricultura fecunda y centro de grandes atracciones turísticas, Debido a sus características de alta productividad, miles de hondureños han encontrado buenas oportunidades de empleo en Cataluña. Sin que existan políticas o actitudes que promuevan la xenofobia, que les determine crueles deportaciones. Por lo tanto, ellos han encontrado un lugar seguro donde ganarse la vida, a la vez que son capacitados en tecnologías adecuadas para el ejercicio de sus respectivas labores.
Ojalá que el resultado de este movimiento independentista sea mantenido en el ámbito del Estado de Derecho y que la persona humana siga siendo el fundamento de la vida política y social. Y que siempre se reconozca la libertad de expresión.
Ya lo indicó el Señor Jesús: “Pónganse de acuerdo con su adversario….mientras van con él por el camino”.

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