Los soldados se fortalecen con la “armadura de Dios”

Los soldados se fortalecen con la “armadura de Dios” EL ejército cuenta con una Capellanía, Vicario Castrense y capellanes que atienden las ramas del ejército y la policía.


Manuel Cerrato http://www.suyapamedios.com
Los soldados, son personas dispuestas a luchar y hasta morir por defender el país; hechos con carácter y fieles a los ideales que les han formado, hombres y mujeres, ya sea por voluntad propia o por obligación del gobierno, que se someten a un reglamento y disciplina muy estricta, que soportan cualquier ejercicio o castigo físico al cual son sometidos y no se dobleguen por temor alguno, también tienen fe y está fe se debe cultivar. Es por ello, que la Iglesia presta una atención especializada a los encargados de defender la Patria.
El padre Aníbal Montoya, Vicario Castrense manifestó que “la mayor parte de nuestros soldados vienen de tierra adentro, de nuestros municipios, aldeas y caseríos en su mayoría de hogares católicos, en tal sentido pueden vivir su fe dentro de la milicia, ya traen las raíces de sus hogares, y los que no tiene formación, aquí se les forma con la catequesis para que reciban los sacramentos”.

Dimensiones. La vida militar cuenta con dos dimensiones, especiales que son primero el cumplimiento de la misión, el soldado debe contar con todo el bienestar personal y la dimensión personal espiritual, es aquí donde entra el servicio religioso en las Fuerzas Armadas con la Capellanía. El sacerdote atiende la dimensión religiosa de los soldados, el que no llega con mucha formación espiritual la recibe en la unidad, a través de la catequesis, evangelización y vida sacramental.

Fe. En todas las unidades militares se vive la fe en los sacramentos y sacramentales.
En las unidades militares viven su fe en las celebraciones de sus santos y santas patrones y patronas de las distintas armas, la infantería honra a su patrona la Inmaculada Concepción el día 8 de diciembre, la artillería a la virgen de Santa Bárbara el 4 de diciembre, de igual manera se celebra cada uno de los tiempos del año litúrgico.

Capitana. Además de las actividades que se realizan en los batallones, el 2 de febrero de cada año los soldados de los diferentes batallones y comandos de la Fuerza castrense muestran su fe al doblegarse para pedir la intercesión de “la Morenita”, ante el Altísimo para pedir su amparo en las misiones de seguridad.

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