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Punto Corazón late en “La Guasalona”

Punto Corazón late en “La Guasalona”
Esta es una comunidad misionera que promueve la cultura de la consolación con los más pequeños y desposeídos que viven en La “Guasalona”.
Óscar Cerrato
http://www.suyapamedios.com
Cuando colocas en un buscador de internet el sitio conocido como “La Guasalona”, las primeras 30 publicaciones serán sobre asesinatos, secuestros, capturas entre otras cosas. Pero en este barrio denominado “caliente” hay una casa que alberga a cinco jóvenes extranjeros, dos polacos, dos franceses y un ecuatoriano, que viven una experiencia misionera muy particular en el país. Este lugar es conocido como Punto Corazón.
Claudia Zajac, es una misionera francesa de Punto Corazón, dijo “tres veces a la semana llegan los niños, no para recibir catequesis, sino para jugar y dibujar con nosotros. Además los jueves visitamos la cárcel de mujeres en Támara y con algunas tenemos una amistad muy buena. Algunos jueves visitamos los asilos de ancianos de la ciudad. Y cuando no tenemos actividad fuera, dedicamos el tiempo para la gente del barrio, tomamos un cafecito con los ancianitos o jugamos con los niños. Estar con los niños me causa mucha alegría, aunque en ocasiones actúo como policía para enseñar algunas reglas que ellos no conocen; todo eso, se convierte en un aprendizaje continuo de saber vivir”.
¿Qué es? Punto Corazón nació en Paraná, en Argentina, por iniciativa del padre Thierry de Roucy, entonces superior general de la Congregación de los Siervos de Jesús y María, con la intención de dar vida a pequeñas comunidades de acogida de niños abandonados, solos o víctimas de la violencia. La experiencia, que involucra a jóvenes voluntarios deseosos de dedicar al menos un año de su vida a los hermanos más pequeños y pobres, se difundió rápidamente en otros países de América Latina, Europa, Asia y África.
Su mística consiste en ser un espacio de consolación, intentando promover la cultura de la ‘’consolación’’ a través de guías espirituales e impulso motivacional en las situaciones más complejas del diario vivir. Punto Corazón llega a Honduras hace ya 18 años, tiempo en el que a través de los hogares en los que se reciben a niños, adolescentes y jóvenes de escasos recursos y que urgen de palabras de aliento, además de la ayuda necesaria para continuar con estudio u obtener un trabajo que sustente sus necesidades y en muchas ocasiones las de sus familias.
Su labor no se limita al Mes de las Misiones, están siempre cercanos a los más necesitados, tanto materialmente como del alma.
“Comprendí que sin el amor, todas las obras son nada, aún las más brillantes”
Santa Teresita
del Niño Jesús.
Patrona de las Misiones