Actualidad Secciones

Tegucigalpa: el pueblo de orígenes mineros que celebra la fiesta de su protector

Tegucigalpa: el pueblo de orígenes mineros que celebra la fiesta de su protector
Este 29 de septiembre se conmemora la fiesta de San Miguel Arcángel, patrono de la Arquidiócesis de Tegucigalpa y el 439 aniversario de la capital.
Eddy Romero
http://www.suyapamedios.com
La superstición, la magia y las leyendas han estado presentes en la vida del hombre desde tiempos inmemorables.

Los hombres de mina que se enfrentan a la roca granítica para extraerle sus riquezas y secretos se han caracterizado por ser los más supersticiosos. Algunas leyendas afirman que los pueblos mineros son lugares donde reina el espíritu del mal, desatando la ambición, la codicia y otros pecados capitales. Lejos de ser una tradición o leyenda, bien se conoce en la actualidad, como esta actividad impulsa la avaricia, que lleva a explotar tanto la tierra, que produce desastres ambientales, daños irremediables en pueblos enteros, que afecta la salud de los pobladores entre otras. Tal vez por ello, aquellos españoles que optaron residir en aquel terreno montañoso y accidentado, con pendientes y suelos poco profundos, decidieran consagrar este lugar al príncipe de las milicias celestiales, porque ¿Quién mejor que San Miguel para contener la acción de esos males?

Inicios Aquel sitio llamado Real Minas de San Miguel de Tegucigalpa se fundó un 29 de septiembre de 1578. Según registros históricos tenía en primera instancia un templo dedicado a la Virgen María. No se llamaba Inmaculada Concepción sino Concepción Purísima de María porque no existía el dogma de la Inmaculada Concepción, este dogma es de 1854. Este recinto sufrió un incendio en 1732 y cuando decidieron construir el nuevo templo parroquial de Tegucigalpa, la consagraron a San Miguel Arcángel.Así permaneció hasta aquel 2 de febrero de 1916, cuando el Papa Benedicto XV creó la provincia eclesiástica de Honduras. Se erigió la Arquidiócesis de Tegucigalpa, la Diócesis de Santa Rosa de Copán y el Vicariato Apostólico de San Pedro Sula. Desde ese momento, este templo parroquial pasó a ser la Catedral Metropolitana.

Arzobispos En 101 años de peregrinar, la Arquidiócesis ha tenido cinco arzobispos. En 1916 Monseñor José María Martínez y Cabañas, fue nombrado primer Arzobispo Metropolitano de Tegucigalpa. “Se caracterizó por intentar un camino de diálogo con el gobierno, después de los conflictos que había vivido su antecesor. Su relación de amistad con el presidente Manuel Bonilla, en su primer período de gobierno, fue un arma de doble filo” dijo el padre Juan Ángel López. Falleció un 4 de junio de 1921 y sus restos descansan en la catedral.
En 1923, el Papa Xl nombró como Arzobispo al prelado de origen alemán, Agustín Hombach. Era un religioso innovador que impulsó la creación del Seminario Mayor San José, construyó el Palacio Arzobispal, reconstruyó el antiguo Santuario Nuestra señora de Suyapa que hoy conocemos como la Ermita. Fallece en 1933, presuntamente envenenado. Sus restos descansan en la capilla del Campus San José de la Universidad Católica de Honduras, antiguo seminario San José. Después de la muerte de Hombach, la Arquidiócesis quedó sin arzobispo por 14 años. En este tiempo, Monseñor Emilio Morales Roque, fungió como administrador apostólico, hasta el nombramiento de Monseñor José de la Cruz Turcios y Barahona en diciembre de 1947. Monseñor Turcios y Barahona, permaneció al frente de la Iglesia de la capital hasta 1962, cuando el Vaticano lo trasladó a Costa Rica, donde pasó sus últimos años como obispo. Allí murió y se encuentran sus restos mortales. En 1962 el Papa Juan XXIII nombró como Arzobispo de Tegucigalpa a Monseñor Héctor Enrique Santos de la orden salesiana. Durante 30 años ocupó la silla episcopal de Tegucigalpa. Se retiró en 1992 por su avanzada edad. Partió a la Casa del Padre el 10 de mayo del 2005, a la edad de 88 años, sus restos descansan en la Basílica de Suyapa al pie del retablo de la Santísima Trinidad. En 1992, el Papa San Juan Pablo II designó para ejercer la titularidad de la Arquidiócesis al Cardenal Óscar Andrés Rodríguez.

Arquidiócesis Cuando la Arquidiócesis de Tegucigalpa fue creada, comprendía los departamentos de Francisco Morazán, El Paraíso, Choluteca, Valle, Comayagua, La Paz, Yoro y Olancho. Mientras que a la Diócesis de Santa Rosa de Copán pertenecían los departamentos de Intibucá, Lempira, Santa Bárbara, Copán y Ocotepeque. El Vicariato Apostólico de San Pedro Sula abarcaba Cortés, Atlántida, Islas de la Bahía, Colón y Gracias a Dios.
El 6 de marzo de 1949 se creó la Prelatura de Olancho. Este territorio se desprende de la Arquidiócesis y el 31 de octubre de 1987 es creada diócesis. Otro de los territorios que se separa son los departamentos de La Paz y Comayagua, siendo este último la sede de una nueva diócesis. El 8 de septiembre de 1964, se crea la Prelatura de Choluteca y el 29 de agosto de 1979 es elevada a la categoría de diócesis. Comprende los departamentos de Valle y Choluteca. Pasa un extenso tiempo, hasta que el 19 de septiembre del 2005, Benedicto XVI erige la Diócesis de Yoro, con sede en El Progreso. Este año, el 2 de enero se crea la Diócesis de Danlí y su territorio queda establecido por todo el departamento de El Paraíso. Con la creación de estas diócesis, el territorio de la Arquidiócesis comprende únicamente el departamento de Francisco Morazán.

Tegucigalpa La capital hondureña conmemora 439 años de fundación. La Alcaldía Municipal tiene planeado realizar diferentes actividades para celebrar este acontecimiento. Habrá desfile de carrozas, exhibición de motos, vehículos clásicos, comparsas, música, gastronomía y el infaltable desfile hípico. Todo esto, en el marco del carnaval que desde hace algunos años se viene realizando en la ciudad.
Desde hace algunos años, ha mostrado grandes cambios, principalmente en infraestructura. El constante crecimiento poblacional es muy notorio en las laderas y cerros que circundan esta metrópoli. Pero todavía tiene que luchar contra el flagelo de la pobreza, la desigualdad y el cuidado del medio ambiente, factores claves para que exista un verdadero desarrollo.

29 De septiembre de 1578 se funda esta ciudad con el nombre de Real de Minas de San Miguel de Tegucigalpa.
30 de octubre de 1880 Tegucigalpa es declarada capital de Honduras en el período del presidente Marco Aurelio Soto.
30 30 de enero de 1937 las ciudades de Tegucigalpa y Comayagüela forman el municipio del Distrito Central.

1 Arquidiócesis de Tegucigalpa Actualmente corresponde al departamento de Francisco Morazán. Su nombre es Arquidiócesis de San Miguel de Tegucigalpa. El Arzobispo es el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, S.D.B., La extensión territorial es de 16,108 kilómetros cuadrados y tiene una población aproximada de 2 millones de habitantes, posee 55 parroquias y aproximadamente 138 sacerdotes. Existen alrededor de 12 órdenes religiosas masculinas y 33 órdenes religiosas femeninas.

2 San Miguel Arcángel La imagen del patrono de Tegucigalpa fue tallada por el artista guatemalteco Vicente Gálvez, uno de los grandes escultores que había en Centroamérica, contratado por el presbítero José Simón de Celaya en 1775. Según algunos historiadores toda obra de madera en esta Catedral es autoría de Vicente Gálvez, que también fue quien hizo el púlpito ubicado al lado derecho de la Iglesia, que presenta en las gradas que le dan acceso, a una excelente visión decorativa y funcional.

3 Imágenes en su honor En la Catedral que lleva su nombre, va a la cabeza de los siete arcángeles que se posan sobre el retablo del Altar Mayor. En uno de los patios laterales de la Catedral también puede apreciarse una escultura labrada en fino mármol donde el valiente arcángel muestra su gallardía y disposición protectora. Otra de las imágenes, que también pertenece a la Catedral es la que recorre las procesiones por las principales calles del centro histórico. Aquí puede apreciarse a San Miguel con ropaje dorado y rojo y empuñando un cetro que en su extremo está inscrita la leyenda “Quis Sicut Deus”, que significa “Quién como Dios”.

4 En otros sitios En el popular mercado San Miguel, el arcángel se ha convertido en el protector y guardián de los vendedores. En una capilla se cobija la imagen, que la acompañan dos ángeles. Tallada de fina madera la obra fue traída desde Guatemala en 1959. En el Museo del Hombre Hondureño también se encuentra una imagen tallada en madera de San Miguel Arcángel, dando la bienvenida a los visitantes que entran a este centro cultural. La Biblioteca Nacional Juan Ramón Molina acoge en su interior una pequeña escultura del santo patrón, al igual que en un hotel de la ciudad, puede apreciarse una imagen en pequeño relieve con coloridas vestiduras. Y la estatua del guerrero ubicada en la emblemática plaza Los Dolores, una de los sitios más antiguos de la ciudad.

Los cambios en la Arquidiócesis
Rolando Sierra
En primer lugar se han dado cambios dentro de la Arquidiócesis, misma que fue creada mediante la Bula en 1916, que fue una cuestión conflictiva entre el Estado y la Iglesia, sectores del Estado se oponían ante la creación de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, la Diócesis de Santa Rosa de Copán y el Vicariato Apostólico de San Pedro Sula. Los cambios principales son que la provincia eclesiástica de Honduras se ha ampliado, hoy en día el territorio de lo que fue la Arquidiócesis. Vemos que en primer lugar la Iglesia se ha venido fortaleciendo de crear nuevas diócesis, con mayor presencia de un obispo y un clero dentro de cada uno de estos territorios.
El segundo escenario es, la población Honduras. Prácticamente en 1916, la población hondureña era de menos del millón de habitantes, hasta después de la década de los 50 se supera el millón de habitantes, por lo que uno de los mayores cambios es el aumento de la población dentro de la arquidiócesis. Un tercer punto seria, la Arquidiócesis dentro de la historia política. Se han dado periodos de convivencia pero también de conflictos como fue el caso de la dictadura del Tiburcio Carias Andino, donde prácticamente no se nombró a ningún Arzobispo. Sabemos que el Arzobispo de ese tiempo era, Monseñor Agustín Hombach, quien muere en 1933, no se nombra ningún Arzobispo hasta 1947.
Lo otro Característico en estos cambios la arquidiócesis es que posee territorios donde la población rural, misma que es población campesina y pobre, esto ha venido cambiando en la temática de migración interna e internacional.