Punto de Vista Reflexión

Patriotismo vrs cinismo

Patriotismo vrs cinismo
Juan Ángel López Padilla
Sacerdote

Tantas muestras de patriotismo en estos días y tantos discursos grandilocuentes sobre los valores de la nación. Nunca como en estos días es necesario un patriotismo real, no antojadizo y menos interesado que ve a la bandera como un trapo más y trata a los que efectivamente están muriendo envueltos en ella, con una indiferencia que hiere.
Es verdad que para los que tenemos fe, nos queda claro que esta no es nuestra patria definitiva. Sin embargo, eso no nos exime de trabajar con todas nuestras energías y con todos nuestros talentos para construir la civilización del amor. Por ello es que nuestras motivaciones en este campo deben estar siempre inspiradas por el deseo de un desarrollo humano integral en el que no se caiga en nacionalismos ciegos y menos en el cinismo al que nos tienen acostumbrados aquellos que hablan de la patria, pero la usan como un potrero personal o como una pulpería cualquiera.
Los que amamos nuestra patria les pedimos, con todo el respeto del mundo, a los señores políticos que sean consecuentes y coherentes con lo que dicen. Claro, eso se espera también de nosotros, de todos, pero al que está al frente de una nación o al que pretende estarlo tenemos el derecho de exigirle más. Disculpen si uso el verbo exigir pero el gran problema es que desde el momento que uno de esos señores, o señoras, se deciden a “invertir” para alcanzar el poder, se están comprometiendo a fungir como funcionarios públicos y, por lo tanto, son empleados nuestros. No podemos seguir con esa desgraciada actitud que tienen la mayoría de los que se lanzan en la búsqueda de un cargo público de pensar que el cargo es la “gallinita de los huevos de oro”. Aspirar a un cargo público para enriquecerse es una de las contradicciones que generan mayor pobreza en países como el nuestro. Esta hemorragia hace días que se pasó de la mano y lamentablemente se está amputando vidas que no son, para nada responsables, de este desastre.
Por definición, cínico es aquel que actúa de manera descarada, impúdica o deshonesta. Pues es la mejor manera de definir a aquellos que tanto daño le han hecho no solo al erario público, sino a las vidas de las personas que por su descaro se han quedado sin acceso a una salud, vivienda, educación y empleo dignos.
Además, no sólo son descarados al solicitarnos el voto a sabiendas que puede ser que arreglen todo desde el punto de vista legal cambiando las leyes o poniéndose de acuerdo para cambiarlas porque están cortados con la misma tijera, pero de la justicia divina, no se salvarán. De aquella justicia que no sólo juzga la comisión de los actos, sino la omisión del bien, porque tan responsable es el que hace el mal, como el que lo permite.