Punto de Vista Reflexión

Volviendo a rezar

Volviendo a rezar
P. Juan Ángel López Padilla
Alguno se me ha molestado la semana pasada cuando, en el programa de la Radio Católica que tengo el gusto de dirigir desde hace más de 19 años, se me ocurrió decir que uno de los problemas de nuestra Honduras es que, la campaña política, nunca termina.

Es muy cierto que, oficialmente, la campaña arranca este domingo porque, en 3 meses, seremos convocados a participar en un nuevo proceso electoral, pero, es mucho más cierto aún que nos hemos acostumbrado a que todo se politiza y que los señores políticos nunca paran de estar enfrascados en halarse las “greñas”.
No es mi lugar, como sacerdote que soy, el opinar en materia de política partidista pero desde la Doctrina Social de la Iglesia es mi deber iluminar nuestra realidad para que confrontada con el plan de Dios, nos demos cuenta que no podemos ceder a la tentación de ser indiferentes y peor aún, cómplices. Encontrar el equilibrio en este campo, es demasiado complejo y espinoso, porque nunca se queda bien con nadie. Si la Iglesia, léase los obispos, dicen algo siempre habrá quién los critique, por lo que han dicho. Si no dicen nada, es que son unos vendidos al poder de turno. Yo sigo siendo de la teoría que es preferible equivocarse haciendo algo, que nunca equivocarse porque se es cobarde y no se hace nada.
Creo que, en base al mensaje de la Conferencia Episcopal de inicios de este año, debemos señalar varios elementos que urge sean atendidos.
No podemos seguir en este ambiente en que le quieren llamar política al arte de desacreditar, calumniar, insultar. El camino del descrédito del contrincante no me lleva sino a una profunda destrucción de mi propia personalidad. Cada insulto, cada pérdida de la cordura es ocasión para que el adversario aproveche para apuntar a una inestabilidad que me incapacita a gobernar y se usa el miedo para evitar que las masas estén dispuestas a consentir esos exabruptos. Son tantos los espacios que se han construido de manera virtual que al tintinear del dinero hay quiénes se parapetan detrás de un anonimato antojadizo que no hace sino agravar el clima de confrontación. Si siguiendo el refrán de que “por las vísperas se conoce la fiesta”, tendremos un carnaval prolongado de payasadas, saltimbanquis y del recurso al maquillaje, como no se ha tenido antes. Tratar de desenmascarar tanta apariencia de bondad, va a estar difícil y debemos recurrir al evangelio: “por sus frutos los conocerán”. Si la hoja de vida y sobre todo la vida concreta está cargada de un pasado florido de cosas muy dudosas, pero probadas, es recomendable poner la mirada en otro lugar.
Gracias a Dios empiezan, poco a poco a aflorar algunos planes de gobierno y eso es excelente. Sin embargo, como lo señalé meses atrás sigo pidiendo que existan los debates sobre los planes de gobierno. Debates sobre ideas y conceptos de gobierno, de manera de gobernar.
Debemos creer que en una democracia abierta, participativa, los candidatos a los diferentes niveles electivos deben estar a la altura de poder debatir. De atreverse a confrontar respetuosa y honestamente sus proyectos.
El título de este espacio hoy lo llamé “volviendo a rezar”, pero es que en esta nuestra Honduras, por culpa de las triquiñuelas y acomodos de los señores políticos, uno no suelta el rosario ni la invocación constante del Espíritu Santo por ellos.