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La mano amiga que recibe a los migrantes retornados

Sor Valdette Willeman La mano amiga que recibe a los migrantes retornados Manuel Cerrato mcerrato@unicah.edu Foto archivo Síguenos en www.fidesdiariodigital.com “Trabajar con los migrantes es un privilegio, es ver el rostro de Cristo peregrino sufrido, es una misión que me llena de alegría, cada vez que llegan vuelos, siento la presencia de Dios en la cara de un hondureño que recibimos”.


Lucha sin descanso, por la dignidad de hombres y mujeres que no logran alcanzar el ansiado sueño americano, ella ha desgastado su vida por quienes no traen nada dentro de su sí se puede llamar “ equipaje” sólo sueños rotos, lágrimas, malos recuerdos, desesperación y hasta deudas importantes.
Nos referimos a la que con su jovialidad y carisma extiende su mano para estrechar la de un compatriota cansado que se fue del país pensando en resolver su situación, en mandar sus dólares para poder alimentar a su prole. En que sus hijos tuvieran los mejores estrenos y anduvieran bien cambiaditos, que nos les faltaran sus medicinas y que hasta les ajustara para darse el lujo de comerse un cono un fin de semana. Ella es sor Valdette Willeman de la Congregación de Misioneras Scalabrinianas, es la Directora del Centro de Atención al Migrante Retornado, CAMR que están ubicados en San Pedro Sula y Tegucigalpa. Sus múltiples ocupaciones de fin de semana nos dieron señal de espera Fides tenía la intención de hablar con ella para conocer más de esta noble mujer.
Ál final pudimos ponernos en contacto, comenzamos la conversación indagando con ella algunas fechas importantes. Nació en la ciudad Iporá: Brasil estado de Paraná, un cuatro de septiembre de 1960, sus padres son descendientes de Alemania, llegaron a Brasil como migrantes, su niñez, dice fue maravillosa muy tranquila aunque lo vivió en medio de la pobreza.

NUMEROS EN MEDIO DE CARENCIAS “Nunca tuve un juguete, vengo de una familia muy numerosa sin embargo, compuesta por tres varones y nueve mujeres, dos hermanos ya fallecieron igual que mi mamá”. Describe a su papá como un hombre, que les ha dado mucho amor, a pesar de que se crio en un hogar muy pobre vivió con mucha alegría junto a sus padres.

VOCACIÓN. “Mi vocación religiosa la descubro a través de tener una familia muy fervorosa su amor por la Eucaristía, rezábamos el rosario juntos todos los días, fui creciendo en ese ambiente, desde temprano sentía ese llamado pero no sabía que era, cuando tenía quince años nos fuimos para un pueblito allí conocí más la Iglesia a los diecisiete años conocí a las hermanas Scalabrinianas recibí mi promesa vocacional”.

ALGO MÁS
Sor Willeman ya tiene treinta y cinco años de vida religiosa, de haber hecho sus votos temporales en Aparecida San Pablo Brasil y sus votos Perpetuos en 1988 sus veinticinco años los celebró aquí en Honduras. La misión la ha vivido en varios países, en Brasil trabajó mucho, en 1995 estuvo en Bogotá, Colombia trabajó en un Centro de Acogida de migrantes desplazados de la Arquidiócesis luego la transfirieron para Ecuador Quito para trabajar en un refugio de la Naciones Unidas con refugiados colombianos que sufrieron persecución y desplazamiento forzoso.

LLEGA A HONDURAS
En el dos mil cuatro la transfirieron para Honduras tiene trece años de vivir la vida con la congregación en el país. “Yo vivo a diario situaciones muy negativas, y también de mucha alegría, no se puede decir que las deportaciones aquí en Honduras son fáciles, muchas personas retornan a su país con mucha alegría y otros que son revoltosos por la situación de no poder vivir en Estados Unidos”. Esto me hace trabajar mucho más en superar todas las dificultades que tengo, para eso estoy viviendo la vida consagrada, Honduras es un país de migrantes, siempre ha vivido con migración tanto en salida como en la llegada”. Manifiesta que como directora del Centro de Atención al Migrante CAMR, los gobiernos la han respetado, “porque son trece años de vivir con el rostro peregrino de Cristo que son los migrantes, entonces ha sido de mucho respeto a toda la Congregación de las Hermanas Scalabrinianas y al trabajo que hacemos en un pueblo sufrido esa es nuestra misión aquí no estoy sola hay toda una congregación que está en 27 países”.

Trabajar con los migrantes es un privilegio, trabajar con migrantes es ver el Rostro de Cristo peregrino sufrido, es una misión que le da mucha alegría de hacer, cada vez que entran vuelos siento la presencia de Dios en cada Rostro del migrante”.
Sor Valdete Wileman
Directora del CAMR

QUÉ PIENSA DE…
1 ORACIÓN “La oración y la Eucaristía es fundamental en nuestra vida espiritual, me alimento con lo fundamental para realizar el trabajo con los migrantes, la oración diaria y el rosario y la meditación de la palabra de Dios, yo no puedo dar nada para los migrantes entonces, tengo que llenarme de sed de esperanza de caridad”.

2VOLUNTARIOS. “Una de las fortalezas es contar con voluntarios, “Todos los días contamos con médicos, sicólogas, cinco migrantes retornados ellos hacen parte del grupo de voluntarios, esto es un significado muy fuerte para nosotros, porque quieren dar un poquito para quienes retornan, cada uno viene con su propia historia”.

3EL PAPA. Es el personaje que más admira por sus mensajes “para mí son vida, me sirven para defender la causa de los migrantes, es un personaje muy fuerte en mi vida, me ayudan como apoyo en mí y para toda la Congregación Scalabriniana, porque siempre está atento a la vida consagrada, nos anima en nuestras labores que realizamos”.

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