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En medio de estudios, delincuencia y armas

COLEGIALES HONDUREÑOS En medio de estudios, delincuencia y armas “Ellos se acercan a mí y me dicen que conocen a mi familia y me muestran las fotos de ellos (…) si ocupan dinero tengo que dárselos, porque si no lo hago me golpean y me quitan la comida”. Relato de estudiante


Dennis Salgado
dsalgado@notifides.tv
Fotos: Eduardo Núñez
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Insultos, vejámenes y hasta amenazados a muerte de no cumplir con lo mandado por los grupos juveniles denominados “maras”, es el pan del saber que reciben miles de estudiantes de educación media a nivel nacional ante la problemática que ha surgido en los últimos días, en donde los estudiantes deben de acatar las órdenes de los muchachos que, han sido seducidos por los grupos delincuenciales, que camuflados de uniforme escolar y cuadernos en manos, traman cualquier fechoría, poniendo en zozobra a la comunidad colegial e incluso maestros.
En el Semanario FIDES localizamos a una joven de trece años a quien llamaremos “Tere” por medidas de seguridad. Su inocencia es la carta de presentación de su pubertad, de tez blanca y cuerpo delgado. Sus lentes remendados y su alma fragmentada por el temor, son la evidencia de los maltratos que sufre a diario por los infiltrados de pandillas dentro de su centro de estudios ubicado en Comayagüela.
“Me dan un montón de cartas con lo que tengo que hacer y lo que tengo que cumplir a como dé lugar”, nos comenta “Tere” con su voz cargada de nervios. Ella en vez de recibir el pan del saber, lo que recibe a diario en su centro de estudios, es el maltrato por parte de sus compañeros y compañeras, ante la incapacidad de las autoridades de poner un alto.
En el relato nos cuenta que por amenazas se ve obligada a realizar la tarea de otros alumnos que son miembros de estos grupos: ¨Ellos se acercan a mí y me dicen que conocen a mi familia y me muestran las fotos de ellos (…) si ocupan dinero tengo que dárselo porque si no lo hago me golpean y me quitan la comida o el poco pisto que mi familia me da para ir a estudiar, si no hago su tarea rompen la mía¨, nos relata “Tere” quien asegura que teme por su vida.
En medio del ambiente hostil y sufrimiento porque ya no quiere seguir estudiando, también pide la atención de las autoridades. “Sufro insultos y muchas humillaciones, llegan a mí y tiran mis lentes, ya me quebraron un par y yo le dije a mi mami que me había caído”.
Así como “Tere” son cientos y hasta miles de jóvenes que sufren en carne viva, el desprecio, no sólo de los que las amenazan, sino que en muchas ocasiones de sus mismos maestros y padres de familia, que no creen en muchas ocasiones que son abusados y amenazados a muerte por no cumplir los caprichos de otros muchachos y muchachas que también en el pasado sufrieron lo que ahora ellos hacen aguantar a otros compañeros.

EN LA MIRA Actualmente los colegios son amenazados en Honduras, esto por grupos delincuenciales del crimen organizado y vinculados al narcotráfico, lo que ha provocado que las autoridades se vean en la obligación de intervenir con la presencia de militares en las instalaciones educativas, esta acción ha despertado opiniones y posturas de diferentes sectores a favor y en contra de estas operaciones.
Son alrededor de 80 mil jóvenes que se mantienen en la mira de líderes de grupos extorsionadores, al menos en el Departamento de Francisco Morazán, se maneja que permanecen con riesgo ante la amenaza de la delincuencia 34 institutos entre ellos el Instituto Central Vicente Cáceres, Saúl Zelaya Jiménez y El Técnico Honduras.
Mientras que en el departamento de Cortés se maneja que los colegios afectados son al menos 8 y en Atlántida son unos 5 institutos los que son asediados por la delincuencia.
Según las autoridades educativas, los colegios que actualmente se encuentran más afectados son: en los departamentos de Francisco Morazán, Cortés, Atlántida y Santa Bárbara, sobrepasando los 40 centros de enseñanza que ya son asechados por las organizaciones ilícitas que buscan reclutar a los estudiantes que son utilizados para trabajos de narcomenudeo y demás actos a los que se dedican las maras y pandillas.

“TEMA COMPLEJO” La Secretaria de Estado en los Despachos de Educación Rutilia Calderón es del criterio que ¨el problema es complejo”, por lo que asegura que por la complejidad de la problemática no se puede solventar de un día para otro.
Calderón quien hace siete meses asumió la titularidad de este ente, sugiere tomar la experiencia de otros países que han enfrentado estos contextos de violencia, además considera que para sanear el sistema se requiere de un plan que debe de “ser sostenido, continuo y permanente a lo largo de 10 años¨
Por su parte,
El portavoz de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (FUSINA), José Coello, ha informado que ya se han capturado personas que venden tipos de alucinógenos en las inmediaciones de los centros de educación y algunos que ya han penetrado hasta las aulas de clases, quienes también han intentado reclutar a los jóvenes para introducirlos los ¨grupos de anti-sociales, por lo que recomiendan a las personas estar al pendiente de sus hijos, a donde salen y con quien se relacionan, al igual estar al cuidado de las redes sociales”.

POSTURAS En lo que va de 2017 el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, ya reporta más de 20 estudiantes que han muerto de forma violenta, por lo que expertos en temas de seguridad califican como oportuna la decisión del Estado hondureño, en intervenir algunos centros educativos.

“Las estructuras del narcotráfico históricamente a lo largo de las últimas tres décadas se agruparon y organizaron, y el propósito en este sentido de corromper a nuestra juventud, vinculado a redes de venta de drogas en los colegios ha sido una estrategia que han utilizado en las últimas dos décadas¨, puntualizo Billy Joya, experto en temas de seguridad.
Pero esto es consecuencia de la falta de preocupación del gobierno ante esta situación, ¨ya que de cada 100 adolescentes solo 31 tienen un cupo en el colegio” según expone el director de Casa Alianza, Guadalupe Ruelas, quien agrega que, en lugar de convertir los colegios en un centro del saber, los están militarizando y lo que se necesita es una educación para la paz.

1,200 ESTUDIANTES han perdido la vida de manera violenta (Datos Observatorio de la Violencia UNAH)
624 CASOS representan 52.7% cursaban el nivel secundario. (Datos Observatorio de la Violencia UNAH)

SITUACIONES AL MARGEN
1 Existen afirmaciones de que en Honduras más del 50% de jóvenes mayores de 15 años no están en un centro educativo, quiere decir que están fuera del sistema de educación formal, lo que obliga a las autoridades a conformar alianzas para establecer un sistema popular que pueda crear oportunidades.

2 La Escuela no tiene que estar vinculada a las armas físicas; el arma debe ser la sabiduría adquirida a través de la enseñanza, muchas veces el militarismo representa la represión y la fuerza impuesta, cuando este procedimiento debe ser pacifico.

3 En Tegucigalpa, San Pedro Sula La Ceiba existen al menos 8 expresiones diferentes de violencia, entre ellas el ¨Bullying¨, violencia de género, violencia intrafamiliar, violencia de profesores autoritarios, violencia de acoso sexual y ahora se ha sumado la violencia por el narcotráfico, crimen organizado y la extorsión.

4 Tanto las autoridades Educativas como de Seguridad, hoy le apuestan a una respuesta integral junto con los diferentes sectores del país, que puedan aportar al problema que hoy ya vulnera a los estudiantes de diferentes colegios a nivel nacional, por lo que anuncian un ¨Mega Proyecto¨ que se pondrá en marcha en los próximos días.

Lo peor que nos puede pasar es que el semillero del futuro de Honduras que es nuestra juventud, salgan literalmente graduados con un estigma de corrupción vinculado al tema
de drogas¨.
Billy Joya
Asesor en seguridad

“Los jóvenes son víctimas del crimen organizado”
El fenómeno de violencia en los centros educativos pues sin duda alguna es por la profundización del crimen organizado de las maras y pandillas y del narcotráfico en las comunidades, en los barrios y colonias más pobres de todo el país, y este ha cogido gran auge y sin duda alguna las presas más fáciles son las y los adolescentes, quienes se encuentran prácticamente desatendidos muchas veces no sólo por la familia, no sólo por los mismos centros educativos, si no por el estado en general; creo que ellas y ellos solamente son las víctimas de estos grupos de anti-sociales que el Estado de Honduras con la estrategia de seguridad no ha sido capaz de poder atender o de poder combatir, por qué el problema está en la colusión de estas estructuras criminales con los operadores de justicia en general, incluyendo las mismas fuerzas de seguridad del Estado; hoy en día estos grupos antisociales y criminales del país están, siendo liderados por oficiales de la Policía Nacional, de las Fuerzas Armadas de Honduras y también con la complicidad y la colusión de las estructuras de poder desde las instituciones del Estado, por lo tanto a pesar de que existen hoy más que nunca, una cantidad enorme de recursos con la “Tasa de Seguridad”, recursos que la cooperación internacional ha colocado en Honduras para que la estrategia de seguridad, cada día se fortalezca, las medidas que se han tomado son de carácter represivo, punitivos y en esta sociedad como en cualquier otra eso nunca ha dado resultado. Necesitamos generar condiciones, espacios, programas preventivos y proyectos que permitan la participación ciudadana y la participación de adolescentes y jóvenes en todo el ámbito de la sociedad hondureña.

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