Noticias en desarrollo

María Villatoro, ejemplo de superacion

María Villatoro, ejemplo de superacion Historias como la de ella habrán muchas, pero en esta ocasión le toca ser esa voz de las tantas hondureñas ejemplares a doña María Villatoro oriunda del Jesús de Otoro, Intibucá, una abnegada madre que salió de su natal ciudad hace más de 30 años.


Doña María es madre y padre a la vez como muchas valientes damas de Honduras, la plática comienza con la abnegada dama quien carga en sus brazos a uno de sus grandes tesoros una de sus nietas. “Mire a mi toco salir adelante sola con mis hijos el papá de ellos pues Dios que lo bendiga, me tocó emigrar por gran parte de Honduras buscando ese alimento para mis hijos”.
Llego a Tegucigalpa sin conocer a nadie procedente del departamento de Olancho, con mis hijos en brazos, llegué sola mi familia se dispersó cuando la guerra del El Salvador y desde pequeña me acostumbre a estar sola. Noches comía otras no, pero lograba conseguir ese alimento para mis hijos que era lo importante.
La pausa se realiza… las lágrimas de doña María irradian su rostro al recordar lo difícil de esa época en la que nunca se rindió, “es complicado recordar lo difícil que fue, yo venía a la gran ciudad, sabía que no era fácil, cuando viví en Olancho sufrí y mucho ahí trabajaba como burra, atendía mucha gente y medio comía entonces que más difícil podía ser, al llegar aquí me aferre más a Dios”.

UN ANGEL, Una nueva historia empieza en mi vida al poner un pie lo que hoy llamo mi bendición el mercado San Pablo, llegué en busca de trabajo “mire muchacha le daré una medida de maíz y vaya muela ahí logrará hacer algo me dijo una ejemplar señora que se convirtió en mi ángel”, ahí empiezo a moler y moler horas tras horas, quemadas tras quemadas, pero con la satisfacción que tenía una fuente de dinero y podía mirar a mis hijos, aquí crecieron mis tres pequeños que hoy uno de ellos ya es abogado y los otros muy pronto en tener sus licenciaturas.
Muchos me preguntan cómo se hace para ser padre y madre a la vez, les digo “Antes de ser padres sean amigos de sus hijos, yo trate y sigo aún aprendiendo a llevarme con ellos no como esa madre regañona si no como amiga que se respeta. Hoy mi historia es otra sigo vendiendo en el mercado soy dueña ahora de mi puestecito y logré tener otra entradita, tengo un techo donde poder descansar con mi gran familia, ellos son personas de Iglesia ya que conjugue, trabajo, familia, Iglesia, esa fe y amor a Dios nunca ha faltado en mi humilde pero gran hogar”
Como esos relatos hay tantos, ejemplos de mujeres o varones que les toca salir adelante solos (as) pero con la fe que en la familia, en los hijos está la fuerza para salir adelante.

Hay momentos que la se mira todo cuesta arriba y cargando una gran cruz, pero hay dos opciones o rendirte como cobarde o seguir adelante dando gracias a Dios por lo que te tocó”
Maria Villatoro
Madre emprendedora

A %d blogueros les gusta esto: