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En la casa del Padre el protector de los pobres

En la casa del Padre el protector de los pobres El padre Antonio Quetglas, se ganó el corazón de los hondureños que lo recordarán por las obras que hizo en bien de los más necesitados.

Texto y fotos: Lilian Flores

liflores@semanariofides.com

 

Dolor y consternación dejó en sus feligreses y en quienes tuvieron la dicha de conocer y trabajar muy de cerca con el padre Antonio Quetglas, hombre noble, justo, que siempre veló por las necesidades de los más pobres y que después de hacer tanto bien al pueblo hondureño ahora descansa en la paz del Señor.

Muchos lo recordarán como un hombre que permanecía inquieto por las necesidades que sufre la sociedad hondureña y en la medida que pudo, alivió el dolor y las penurias de muchas personas. Siempre tenía un proyecto de amor en su mente, es así como nace la Fundación Obras Sociales Vicentinas (OSOVI) que hoy cuenta con muchos centros de asistencia donde niños, jóvenes, adultos y enfermos encuentran una mano amiga que cuida de sus necesidades.

Por su dedicación, bondad e impulso el padre Antonio se convierte es un testimonio de amor donde la sal nunca perdió su sabor, y su luz nunca se apagó, y ahora que el ya no está, desde el cielo impulsará a los vicentinos a mantener esa misma luz encendida a través de OSOVI, quienes con la ayuda de empresarios y laicos que desde el inicio apoyaron y creyeron en los sueños del padre Quetglas.

INESPERADA PARTIDA

Al español que llegó a Honduras en 1963 con la misión de evangelizar en una parroquia de La Ceiba y después fue trasladado a otras ciudades de la zona norte del país y que en 1996 llegó a la parroquia Medalla Milagrosa de Tegucigalpa para fungir como párroco, sorpresivamente le dio un paro respiratorio que lo hizo partir a la casa del Padre. Esto ha dejado un vacío muy grande en el corazón de las personas que lo conocieron.

Pese a que desde hace año y medio la salud del padre Antonio estaba quebrantada permanecía estable, así lo manifestó el padre Reinaldo Vejarano vicario de la parroquia Medalla Milagrosa, en donde el padre Quetglas fue párroco durante 12 años, y permaneció ahí hasta el día de su muerte, “tenemos la satisfacción que el padre Antonio está en el cielo por todo lo que hizo en Honduras, eso nos garantiza que está gozando del reino de Dios y nosotros seguiremos acompañando a la Fundación Obras Sociales Vicentinas para que todo el carisma y espíritu que él ha desarrollado no se pierda”.

SU VOLUNTAD

Debido a su problema de salud el padre Quetglas sabía en cualquier momento iba a ser llamado para rendirle cuentas a Dios, razón por la que se preparó espiritualmente y pidió a sus hermanos sacerdotes que le cumplieran algunos deseos, entre ellos; que al morir quería ser velado en la parroquia Medalla Milagrosa en donde permaneció por más de 20 años y a la cual consideraba su casa y su familia, debido a su gran amor por los niños también pidió que le pusieran una casulla que llevaba grabado a muchos niños, otra de sus voluntades fue que Monseñor Luis Solé, Obispo de la Diócesis de Trujillo presidiera la Eucaristía de Exequias, por pertenecer a la orden Vicentina.

Muy sentido por la pérdida de un hermano de su congregación monseñor Solé celebró la Eucaristía de cuerpo presente del padre Quetglas, en la que manifestó lo siguiente “el padre Antonio solía decir que todas las cosas que hacia e iba creando nacían siempre de la Palabra de Dios, y que todo lo que se podía convertir en una obra era una llamada de Dios, agradecemos al Señor por su vocación la que siempre concentré en sacerdote, misionero y vicentino”.

De igual manera agregó que San Vicente de Paul marcó la vida del padre Antonio en todo su camino y servicio, y que todas las obras del padre eran un hacer efectivo el evangelio. “La Palabra de Dios marcó la vida del padre Antonio, él podría estar detrás, desaparecido, pero siendo efectivo con la humildad como virtud y podía también ser protagonista y aceptar que le pusieran medallas sin sentirse por encima de nadie su presencia se notaba mucho, pero su ausencia se notará más”.

TESTIMONIOS

Padre Ismael de la Cruz, párroco Medalla Milagrosa

“Dios necesitaba una sonrisa bella como la del padre Antonio en el cielo y por eso se lo llevó, él era un verdadero ángel y su amor por los niños era inmenso, siempre lo recordaré por sus consejos, se acercó a mi como pastor, sacerdote y hermano en la fe, eso me ayudó para asumir con responsabilidad la misión que me ha sido encomendada”.

Angeli Borjas de Burgos, feligrés

“Recordaré al padre Quetglas, como la persona que impulsó a mi familia para servir al Señor, llegamos a la Medalla Milagrosa hace 16 años, un día nos pidió que llegáramos más temprano a la Misa, enorme sorpresa me llevé cuando vi salir a mis tres hijos vestidos de acólitos, desde ese día sirven en el altar. Era un ser humano excepcional, siempre decía que él pedía a los ricos, para ayudar a los pobres”.

 

SUS OBRAS

Su dedicación, su bondad y su impulso lo inspiraron a realizar muchas obras hacia los más pobres, desde niños hasta ancianos. Su mano ha tocado no sólo a enfermos de males físicos, sino también impulsó la rehabilitación de otro tipo de males como el alcohol.

La Campaña Infantil-

“Casa del Niño” San Pedro Sula.

“Casa de la Niña” San Pedro Sula.

“Casa del Joven” San Pedro Sula.

“Clínicas La Merced” San Pedro Sula.

Granja de Rehabilitación para enfermos alcohólicos “La Esperanza” San Pedro Sula.

Hospicio “El Buen Samaritano” San Pedro Sula.

Módulos de Ancianos, San Pedro Sula.

Centro Básico de “Escuela Vicentina” San Pedro Sula.

Guarderías “San Antonio”, “Santa Luisa de Marillac” y “Santa Catalina” Tegucigalpa.

Centro Juvenil “San Vicente de Paúl” Nueva Arcadia, Santa Ana, Francisco Morazán.

Casa “Madre Teresa” Tegucigalpa.

Impulsó La Campaña Infantil.

 

CONDECORACIONES

Medalla de oro y pergamino de Reconocimiento por la cámara Junior y Municipal de San Pedro Sula.

Galardón el Orgullo de lo Nuestro en Tegucigalpa.

Hoja Liquidámbar por la Alcaldía Municipal del Distrito Central.

Hijo Predilecto de Santa Eugenia, Mallorca, España.

Honor al Mérito Congreso Nacional, Tegucigalpa.

 

DATO

El Padre Antonio Quetglas nació en Santa Eugenia, España, en 1931. Después de muchos años de estudio y preparación se ordenó como sacerdote en 1958 y en 1963 llegó a Honduras para cumplir su misión evangelizadora. En 1995 creó la Fundación Obras Sociales Vicentinas. Cuando se fundó el Canal 48, ahora Suyapa TV, fue nombrado Secretario Ejecutivo de la Fundación de los Medios de Comunicación.

FRASE

“Ay de mi si no evangelizare”; esta corta frase expresada por el Apóstol San Pablo a los Corintios encierra todo un programa de vida, no solamente para aquellos de una forma singular han consagrado su vida al servicio religioso.

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