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Jóvenes y adultos ungidos con el Santo Crisma

En Pentecostés Jóvenes y adultos ungidos con  el Santo Crisma 50 jóvenes y adultos de San Pedro Sula recibieron el sacramento de la confirmación Helen Julissa Montoya Hand hmontoya@unicah.edu Fotos Mario Mejía Síguenos en www.fidesdiariodigital.com La sampedrana Débora Ferrera, muy emocionada se confirmó como católica en la Catedral San Pedro Apóstol, luego de capacitarse dos años en catequesis.


Una semana antes escogió sus mejores galas para acudir junto a sus padrinos a recibir la unción del santo crisma. Esta nueva católica se preparó durante dos años la catequesis de la confirmación para vivir ese gran momento y afianzar su fe.
“He visto cambios maravillosos, participo más en la iglesia. Ahora estoy muy comprometida con Dios”, expresa esta joven quien aspira enseñar a otros el evangelio.
Al igual que Débora, unas 40 personas, jóvenes y adultos recibieron recientemente el Sacramento de la Confirmación en San Pedro Sula; 25 de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe y 15 de la Catedral San Pedro Apóstol.
Monseñor Ángel Garachana, obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, impuso el Santo Crisma como una expresión del descenso del Espíritu Santo sobre ellos.
“Sean testigos de Cristo y nuevos evangelicen guiados por el Espíritu Santo”, expresó Ángel Garachana, obispo de la Diócesis de San Pedro Sula. El Obispo, en su misa, expresó agradecimiento por el trabajo que el grupo de catequistas realizó durante dos años con los niños que ayer recibieron el sacramento de la Confirmación, y pidió a los padres sembrar en ellos el ejemplo del amor y respeto al prójimo.
Mientras tanto, a los padrinos de los menores, a quienes se les entregó la luz de las velas, les exhortó a que siempre guíen a sus ahijados por el camino del bien.
Por medio de esta unción, Bella Avendaño, recibió el sello del Espíritu santo para convertirse en verdaderamente católica para vivir y pensar actuar con conforme a la biblia.
“Me siento bendecida. Ha sido muy especial esta etapa porque he conocido más de Jesús”, comenta esta adolescente de 17 años, quien asiste a la parroquia San Pablo.
Para Ramón Alexander Ramos es una experiencia inolvidable y asegura que su conducta ha cambiado y lo refleja en el salón de clase y centro de trabajo. “Estoy buscando el área en qué servir y espero motivar a muchos a que no pierdan la fe”, comenta sonriente.
Mientras que Carlos Alpocha, de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe comenta que este aprendizaje lo acerca a Dios. “Es importante esta decisión que me ha encaminado a un mejor entendimiento hacia las enseñanzas de la biblia. Lo que Jesús dice acerca de nuestra conducta y cómo debemos tratar a los demás”.
Keyla Cárcamo, muy emocionada comenta que para ella significa un privilegio recibir el Santo Crisma. “Sentí una bendición. Es un honor ser católica. Ahora quiero servir en la iglesia y dar más de mi”.
Guillermo Leiva, catequista, expresa que muchos se habían alejado de Dios y la fe y ahora están retomando el contacto con sus creencias. “Es un sacramento muy importante porque es la adultez de la fe, y quienes lo reciben deciden libremente ser cristianos”.
Leiva comenta que es un gozo muy grande guiarlos y ayudarlos a que sigan el camino de Jesús. “Cuando somos bautizados de niños nuestros padres nos llevan al bautismo pero en cambio en la confirmación decidimos libremente ser de Cristo y de la iglesia para vivir la comunicación de la esperanza y la alegría”.
El catequista declara que la iglesia está bien consciente de que se necesita dar los sacramentos y que el Crisma es fundamental para consagrarse como católico. “No todos son cristianos o católicos, evangelizados urge. La mies es mucha y obreros pocos”, profundiza, ampliando que ha sido una experiencia muy positiva, los confirmando están descubriendo su idea de iglesia y cambiando la imagen de que tenían de ella”.

CATEQUESIS Los confirmados han profundizado en unos 15 temas para facilitar el proceso han creado diversos grupos en días y horas distintas para adaptarlos a los horarios de ellos.
Participaron un grupo de familiares y amigos que tras la celebración litúrgica prepararon una cena para compartirlo en los salones de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe. Los confirmados con sus padrinos recibieron el Sacramento de la Confirmación después de la renovación de promesas bautismales y de la imposición de manos del obispo quien dibujó una cruz como signo de que son enviados a vivir como católicos.

Sean testigos de Cristo y nuevos evangelicen guiados por el Espíritu Santo”,
ángel Garachana
Obispo de la Diócesis de San Pedro Sula

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