Jesús envió al Espíritu Santo

Jesús envió al Consolador Este día fue especial para recordar a los bautizados que ahí está Dios para que hagan brillar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, y que no guarden esa gracia en la gaveta de su corazón.


Texto y fotos: Lilian Flores
liflores@semanariofides.com
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Después de celebrar la Resurrección de Jesús, la Iglesia nuevamente se llena de alegría al recibir la presencia del Espíritu Santo. Esta solemnidad nos hace recordar y revivir la efusión del Paráclito sobre los apóstoles y los demás discípulos reunidos en oración con la Virgen María en el Cenáculo.
Después de su resurrección Jesús resucitó y ascendió al cielo, pero prometió quedarse al el final de los tiempos, el Espíritu Santo es una forma evidente de saber que es el espíritu del Señor es el que está con nosotros en cada momento. La presencia del Paráclito en cada cristiano es para que sea participe en su misma vida divina y se convierta en testimonio válido en el mundo. Quien recibe al Espíritu Santo, está llamado a abrir los corazones a la esperanza y debe fomentar en nosotros una madurez interior en nuestra relación con Dios y con el prójimo.

CELEBRACIÓN Toda la Iglesia Universal celebró esta fiesta, en donde la promesa hecha por el Señor Jesús fue cumplida, en las diversas parroquias de la Arquidiócesis de Tegucigalpa este acontecimiento se vivió de diferentes formas; hora santa, eucaristías, bautismos, confirmaciones, sanación, liberación, siempre con la fuerza y efusión del Espíritu Santo.
Como parte de las reflexiones que se desarrollaron en las diferentes celebraciones se recordó que la fiesta de Pentecostés fue celebrada finalizando el tiempo de la pascua, y que durante este tiempo se tuvo encendido el cirio pascual, que representa la presencia de Cristo Resucitado en medio de su pueblo, luz para alumbrar a las naciones.
Asimismo se hizo ver que la gracia del Espíritu es una fuerza de Dios, dinámica, que inquieta, que mueve, motiva e impulsa al cristiano, y que no pueden quedar como espectadores de la obra de Dios, que se deben involucrar y participar. Esa gracia los debe impulsar a ser mejores, a trasmitir la gracia de Dios en las diferentes dimensiones y estructuras de la vida. Por otra parte se dijo que así como el Espíritu Santo manifiesta la unión, la comunión entre el Padre y el Hijo, también en la trinidad de la familia se necesita esa gracia del espíritu, que se manifieste en los hogares donde pareciera que no existe Dios.

El dato
Pentecostés
Toda la Iglesia Universal celebró esta fiesta, en donde la promesa hecha por el Señor Jesús fue cumplida, en las diversas parroquias de la Arquidiócesis de Tegucigalpa este acontecimiento se vivió de diferentes formas; horas santas, eucaristías, bautismos, confirmaciones, sanación, liberación, siempre con la fuerza y efusión del Espíritu Santo.

 

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