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20 años de historia de un sacerdote fiel

20 años de historia de un sacerdote fiel “Dios es el que ha sido fiel, el prometió estar conmigo siempre, así lo entendí en mi ordenación y 20 años después, Él ha cumplido”, padre Juan Ángel López


Texto y fotos: Eddy Romero
emromero@unicah.edu
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De mente brillante, con carácter fuerte, educador, cercano a sus feligreses, aficionado al fútbol y enamorado de la historia, son algunas de las características que definen al padre Juan Ángel López, que esta semana cumplió 20 años de vida sacerdotal.
Para conmemorar esta importante fecha, se realizó una Eucaristía en la parroquia Santo Domingo Savio de esta capital. Los fieles de esta Iglesia, que le han enseñado a ser sacerdote, se volcaron en muestras de cariño y agradecimiento, para este hijo de la Iglesia que ha sido fiel al llamado vocacional que recibió.
La homilía estuvo a cargo del padre Carlos Felipe Rodríguez de la catedral San Isidro de La Ceiba, un entrañable amigo del homenajeado, ya que se conocen desde hace 29 años, cuando decidieron seguir al Señor en este camino sacerdotal.
Le acompañó el padre Orvin David Morales, una de las dos vocaciones sacerdotales que han surgido de su parroquia bajo su pastoreo. También estuvieron presentes los familiares, entre ellos los papás del padre, quienes en la procesión de ofrendas llevaron el pan y vino.
Para conocer un poco más de la vida y el ministerio sacerdotal del padre Juan Ángel, Fides le realizó la siguiente entrevista:

Fides: 20 años de sacerdocio, ¿Qué han significado en su vida?

PJAL: Es la vida misma, porque uno se ordena para ser sacerdote y si no lo entiende así, entonces no ha comprendido bien su sacerdocio. En el plan de Dios esa era la misericordia que Él tenía para conmigo y con mis hermanos sacerdotes; por lo tanto, debo considerar eso, después de 20 años, ser sacerdote para mí es vivir y no dejo de vivir porque soy sacerdote.

Fides: ¿Cómo ha sido su recorrido sacerdotal, desde aquel momento que se le imponían las manos, hasta este día?

PJAL: Después de 20 años, Dios es el que ha sido fiel, Él prometió estar conmigo siempre, así lo entendí en mi ordenación y 20 años después, Él ha cumplido, yo en algún momento he flaqueado porque efectivamente soy humano. Ha habido momentos no de duda con respecto al ministerio pero si de crisis, de momentos difíciles en donde la cruz pesaba, sobre todo en los primeros años que fue un poco más difícil, acostumbrarse a las críticas, a chismes, calumnias y seguir adelante. Al inicio no era fácil, lo admito, pero al final hay muchísimas más alegrías en este camino, no hay manera de medirlo.

Fides: Alguna anécdota que le haya marcado su vida como sacerdote.
PJAL: El encuentro con San Juan Pablo II, fue un cuatro de diciembre del 2001, tuve la gracia de concelebrar la Eucaristía con él y de servirle de monaguillo, yo lloré toda la Misa y el cardenal se reía porque me miraba llorando a la par del Papa, creo que es uno de los momentos más especiales de mi vida y lo recuerdo hasta con la fecha y todos los detalles y quienes estábamos en esa Eucaristía. Luego la Misa que concelebré con el papa Francisco en la capilla en Santa Marta y los gestos del Santo Padre para conmigo en ese momento y en otros momentos posteriores, creo que eso me ha marcado muchísimo. Luego, tengo que decírtelo, la muerte de los sacerdotes. Por ejemplo, los dos sacerdotes que me revistieron ya murieron, el padre Claudio Guillé, que fue mi director espiritual durante todo el seminario y el padre Juan Pablo Peluquín, que fue mi párroco toda la vida en la Miraflores, la muerte de ellos me marcó. La muerte de monseñor Héctor Enrique Santos, a mí me tocó verlo morir, con el cardenal y el padre Carlo Magno, estábamos los tres en la sala del hospital donde él falleció. Esos momentos, te hacen pensar en el sentido de tu ministerio y en el sentido de la vida sacerdotal, igual que la muerte del padre Juan Tayac.

Fides: ¿Cómo combinar el ser sacerdote e historiador, cómo han sido estas pasiones?

PJAL: Se juntan, porque yo soy historiador eclesiástico, no soy historiador vernáculo, claro que la leo, sino no tiene sentido, pero yo soy historiador de la Iglesia, soy hijo de la Iglesia y trato de ver la historia de mi madre la Iglesia cómo ella ha ido avanzando, cómo ha ido retrocediendo, en qué momento ha fallado y, sobre todo, centrado en la historia de la Iglesia en Honduras que ese es mi ámbito.

Fides: ¿Siempre le llamó la atención la historia?

PJAL: Fíjate que sí, de hecho, cuando el cardenal me dijo que iba a ir a estudiar fue bien chistoso porque yo sé que él en el fondo quería que estudiara moral, de los primeros libros que me regaló fue un diccionario de moral, fue mi profesor de moral, yo sentía que el fondo me iba a decir eso, uno tiene que ser obediente, lo que la Iglesia necesite, entonces me dijo, ¿seguís con la idea de estudiar historia?, inmediatamente mire al cielo y dije bendito sea Dios, esa era una de mis pasiones desde el colegio, incluso cuando llené las hojitas de aptitudes que te hacen en la universidad, yo puse que quería estudiar historia, se combinan perfectamente porque soy historiador de la Iglesia y sacerdote de la Iglesia.

Fides: ¿Qué significa para usted la parroquia Santo Domingo Savio?

PJAL: Vine a los seis meses de ordenado sacerdote, en 1998, justamente para el Huracán Mitch, estuve aquí dos años y medio hasta agosto del 2000 que fui enviado a Roma, estuve allá estudiando dos años y un poco más, cuando ya terminé en el 2002 y regresé en agosto de ese año, el cardenal me dijo, te voy a dejar allí en la Satélite, realmente he estado ligado a esta parroquia durante 19 años, no he sido párroco todo el tiempo pero si he estado ligado todo ese tiempo. La gente se sorprende, me decía un hermano sacerdote, esta gente a vos te quiere, pero es que ya están aburridos, son tantas generaciones que he visto, que he bautizado, se han confirmado, les he dado por primera vez la Eucaristía, claro, ya se acostumbrado al padre.

Fides: ¿Qué pasará cuando haya un cambio?

PJAL: El que creo que lo va a sufrir más voy a ser yo, pero fíjate que soy muy sincero, a ratos, creo que es necesario, porque es preciso que haya sangre nueva, yo no digo que es que no tengo creatividad, pero llega un punto que se empieza a gastar, hay que buscar maneras para que la gente siga creciendo, sigan creciendo los grupos, no es fácil. Yo estoy consciente que tendrá que venir el momento de salir de aquí y que sea evidentemente de buena manera.

El dato
Sus gustos
• Le encanta mucho ver series de televisión.
• Le gusta ver fútbol y ver beisbol.
• Es aficionado de Maratón, Barcelona, Juventus y Bayer Munich.
• A mí me dan veneno con la comida hondureña, le pueden poner lo que le pongan a una tortilla con quesillo y me la voy a comer, porque yo soy aficionadísimo de las tortillas con quesillo.

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