Noticias en desarrollo

Hondureño ordenado para evangelizar indígenas en Panamá

Hondureño ordenado para evangelizar indígenas en Panamá Con mucha alegría, la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de San Pedro Sula festejó la ordenación sacerdotal de José Rodolfo Vásquez.


Texto y fotos: Helen Julissa Montoya Hand
hmontoya@unicah.edu
Síguenos en http://www.fidesdiariodigital.com

La Diócesis de San Pedro Sula celebró la ordenación sacerdotal de José Rodolfo Vázquez Ventura, misionero claretiano, asignado en Panamá.
La solemne ordenación se realizó en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en San Pedro Sula y la Misa fue oficiada por monseñor Ángel Garachana. Al evento acudió la feligresía de la comunidad y la familia del nuevo sacerdote claretiano.
Con un espíritu alegre comenta que creció en una familia católica. Ya desde muy pequeño viviría atraído por ayudar a la gente que se encuentra a su alrededor y estar cerca de Cristo.
Recuerda que a la edad de siete años, en la antigua parroquia Guadalupe, presenció una ordenación. “Me impactó la solemnidad de la ceremonia. Allí sentí mi primer llamado”, comenta.

CAMINAR El nuevo padre recuerda que a los 12 años comienza a participar en las convivencias vocacionales diocesanas y desde allí comienza de nuevo el discernimiento, y razona sobre el ciclo de la vida. “Me preguntaba cuál era la razón de la existencia. Sentí que había algo más allá de formar una familia”. Rodolfo detalla que durante los encuentros le explicaron sobre las vocaciones del antiguo testamento. “Allí ya marca una pauta importante ya a los 15 años comienzo a participar en las convivencias vocacionales diocesanas y desde allí empecé a hablar con los claretianos”, explica. El joven de 35 años de edad amdplió que el padre Porfirio Ruiz, le da el acompañamiento vocacional.

RUPTURA. Especifica que tuvo noviazgos y que decide acabar la relación formal con su novia y jefa del departamento en la empresa textilera donde laboraba. “Hubo muchas mujeres que me gustaron. Me tomó seis meses terminar la relación”, cuenta, añadiendo que fue difícil hacerlo pero pesó más el amor a Dios.
Rodolfo vivió el descernimiento junto a su novia y cuando decide finalizar el romance, la muchacha responde: “si fuese con otra yo peleo pero con Dios no puedo pelear”, recuerda.
El presbítero amplió que trabajaba de domingo a domingo para una empresa de coreanos, lo que le dificultaba acudir a los retiros mensuales que se realizaban en La Ceiba.
Una vez al mes los coreanos –recuerda- tenían el compromiso de comer en la cafetería con los empleados. “En uno de esos almuerzos se me acerca uno de mis jefes -hablaba solo en inglés y como pude conversamos- y él me preguntó sobre mi futuro y mis planes y le conté mis inquietudes y para la sorpresa mía que cuando me escuchó sacó un rosario del pantalón y me confesó que él quiso ser sacerdote pero su familia no se lo permitió”, comenta aun con asombro.
Según Rodolfo, el coreano le otorgó los permisos sin que los solicitara para acudir a todos los encuentros. “Si hay ángeles, aquí ha uno”, expresa agregando que al regreso de sus retiros el jefe estaba pendiente y le preguntaba acerca de la experiencia vivida. Es una zona península rodeada de tres ríos grandes y el océano pacifico. Visitan 15 aldeas de indígenas y el único acceso es en lancha por el rio. En verano es inaccesible porque los ríos se secan y no pueden trasladarse
“Al inicio no pensábamos que era cierto y sentí preocupación porque no lo iba a tener con nosotros y se lo entregamos a Dios”, relata José Rodolfo Ventura, progenitor del nuevo sacerdote.
Añade que tiene una familia bendecida. “Mi hogar sirve a Dios; mi esposa y yo somos animadores de comunidades, mi hija mayor es catequista, la tercera es delegada de la palabra, tiene con un diplomado en teología, y el menor es agente de la pastoral social”.
Muy agradecido con Dios, dice entre sollozos al despedirse de su hijo, a quien lo verá hasta el próximo año.

El dato
Claretianos
Los Misioneros Claretianos tienen su formación en tres etapas, en tres países distintos; la primera es en Nicaragua, el filosofado en la Universidad Centroamericana, Uca, la teología en la Universidad José Simeón Caña Zuca, de San Salvador, un año de noviciado en Guatemala y un año en Darién, Panamá.

A %d blogueros les gusta esto: