Voz del Papa

El Papa recibió a la presidencia del Celam

El Papa recibió a la presidencia del Celam
El Santo Padre mostró su preocupación por la problemática social y política que se está viviendo en algunos países del continente lo que provoca el éxodo de personas.
Ciudad del Vaticano (AICA) El papa Francisco en su biblioteca privada a los miembros de la presidencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), quienes desde el domingo 21 de mayo se encuentran en Roma realizando la visita oficial a algunos Dicasterios de la Santa Sede y al Papa.
Asistieron el cardenal Rubén Salazar Gómez, arzobispo de Bogotá y presidente del Celam; monseñor Carlos María Collazzi, obispo de Mercedes, Uruguay, primer vicepresidente; monseñor José Belisario Da Silva, arzobispo de San Luis de Maranhao, segundo vicepresidente; el cardenal José Luis Lacunza Maestrojuán, obispo de David, Panamá, presidente del Consejo de Asuntos Económicos; monseñor Juan Espinoza Jiménez, obispo auxiliar de Morelia, México, secretario general; monseñor Francisco Niño Súa, de la arquidiócesis de Bogotá, secretario general adjunto entrante y el padre Leónidas Ortiz, de la diócesis de Garzón, Colombia, secretario adjunto saliente. El cardenal Salazar Gómez agradeció al Santo Padre el mensaje que había enviado con motivo de la XXXVI Asamblea General Ordinaria celebrada en San Salvador, en memoria de los primeros diez años de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, reunida en Aparecida. El purpurado comentó que ese mensaje se había difundido ampliamente por todos los medios; gustó mucho y la lectura sirvió de reflexión, oración y orientación de todo el trabajo de dicha Asamblea. Otros de los temas que el arzobispo de Bogotá informó al pontífice fue el avance de la construcción de la nueva sede del Centro de Formación y de la sede administrativa y que sobre la próxima visita del Papa a Colombia expresó que “será muy positiva, motivo de gran esperanza e impulso para que el proceso de paz y reconciliación pueda avanzar correctamente”.

 

 

El Papa almorzó con pobres y refugiados
El pontífice compartió con ellos las viandas típicas de la tradición genovesa, un plato de comida, sobrio pero esencial, hecho con las manos y con el corazón de las personas que trabajan allí, valorizando al más débil.

Génova (Italia) (AICA) El papa Francisco visitó la ciudad de Génova, en el Norte de Italia. En su intenso programa el Santo Padre quiso encontrarse con las diversas realidades que componen el tejido social, alimentos preparados por las personas de la Cooperativa Social “San Jorge de la Guardia”.
Se reunió con el mundo del trabajo, con los jóvenes, con los obispos y religiosos y también quiso mostrar su cercanía con los pobres, refugiados, sin techo y detenidos en Génova compartió un almuerzo con unas 130 personas en la “Sala del Caminetto”, del Santuario de Nuestra Señora de la Guardia, entre ellos: 11 presos de dos cárceles de Génova, 5 provenientes de la cárcel de Marassi y 6 detenidos de la cárcel de Pontedecimo; también fueron invitadas personas pobres y sin hogar, que son asistidos por numerosas asociaciones eclesiales; además de migrantes y solicitantes de asilo alojados en las diversas estructuras de la diócesis. “Un momento simbólico, un encuentro significativo en continuidad con la historia del Santuario, que desde sus orígenes distribuyó los alimentos a los pobres, porque las manos y el corazón de la Madre de Jesús – Nuestra Señora de la Guardia, patrona de Génova – están siempre abiertas a sus hijos más débiles, en el espíritu y en el cuerpo”, explicó Radio Vaticana. De este modo, en su visita a Génova, el papa Francisco volvió a tocar los “temas candentes” y recurrentes de su pontificado: el anuncio de la alegría del Evangelio, la superación de la cultura del descarte, la falta de trabajo y oportunidades para los jóvenes, la denuncia de la mundanidad como un mal de nuestro tiempo, la propuesta de reforma de la Iglesia que muchas veces es autoreferencial y no misionera; y sobre todo, la acogida a los migrantes y los últimos de la sociedad.