Diócesis San Pedro Sula

La lucha, el mejor trato para migrantes

La lucha, el mejor trato para migrantes
Con el lema “Veinte años de solidaridad con las familias migrantes”, la Pastoral de Movilidad Humana conmemoró 20 aniversario
Texto y fotos: Helen Julissa Montoya Hand
hmontoya@unicah.edu
Jorge Ramón Mejía regresó a Honduras luego de haber salido ilegalmente del país por motivos de violencia en la zona donde residía.
El ciudadano de 19 años de edad tomó la decisión de huir de San Pedro Sula, su lugar de residencia por amenazas de muerte por parte de maras de la zona. En diciembre de 2016 comienza su viaje en busca del sueño americano.
Jorge a comienzos de diciembre salió hacia México, para luego cruzar el desierto fronterizo hacia Estados Unidos pero mientras cruzaba la frontera fue detenido. “Estuve 15 días preso y me deportaron esposado de manos y pies como que si yo fuera un delincuente”, relata.
Cuando Mejía baja del avión chárter en el aeropuerto Internacional Villeda Morales en La Lima, inmediatamente recibió atención por parte de la Oficina del Migrante Retornado.
Le ofrecieron una llamada telefónica para que se comunicara con un familiar; almuerzo, atención psicológica y una bolsa que con implementos de higiene personal, además traslado a la terminal de buses.
Dos décadas de solidaridad. La Pastoral de Movilidad Humana de la Diócesis de San Pedro Sula, recientemente conmemoró 20 años de servicio exigiendo tratos humanitarios para los migrantes quienes pese a su estatus migratorio reciben la mínima protección de sus derechos.
Geraldina Garay, coordinadora de la Pastoral a nivel diocesano, señaló que la situación es preocupante y alarmante, ya que existe una crisis humanitaria por la llegada de un buen número de familias que salieron por la violencia que se vive en el país.
“Los migrantes llegan a la frontera norteamericana en búsqueda de mejores condiciones de vida para sus familias, ya que muchos presenciaron la muerte de un ser querido y buscan en Estados Unidos proteger sus vidas de las pandillas o grupos de delincuencia”, explicó agregando que es necesario que las autoridades contribuyan a destacar una legislación nacional para brindar Con el objetivo de atender y acompañar a los migrantes y refugiados en Honduras, se organiza la Pastoral de Movilidad Humana, coordinada por las Hermanas Scalabrinianas.  Garay, detalló que lo primera acción que realizan cuando llega un ciudadano deportado de los Estados Unidos lo primero que hacen es darle la bienvenida y apoyarlo en ciertas necesidades inmediatas que necesitan. “Hay que estar con los más vulnerables y ser solidarios con los migrantes”.
Varias parroquias conforman la pastoral que se encargan de darle seguimiento a los migrantes retornados.
Agentes los visitan en sus comunidades cuando llegan con problemas de salud, con traumas o mutilaciones ya sea en brazo o piernas, ocasionadas por las vías del tren. Mediante Conamiredis gestionan las prótesis para brindarles una mejor atención.

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