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Nuevos testigos de Cristo en Parroquia Santos Arcángeles

Nuevos testigos de Cristo en Parroquia Santos Arcángeles
Los nuevos confirmados, están llamados a ser promotores de la paz, especialmente en los ambientes que se desenvuelven.
Eddy Romero
emromero@semanariofides.com
Fotos: Marvin Cruz
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Más de 150 jóvenes y adultos recibieron el Sacramento de la Confirmación en la parroquia Santos Arcángeles de esta capital. De manos de monseñor José Bonello, Obispo de Juticalpa, estos jóvenes recibieron el Espíritu Santo y el envío como nuevos testigos de la resurrección.
Acompañaron esta celebración, los sacerdotes Humberto Reyes, párroco de este lugar y Fredy Solórzano, del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa. Monseñor Bonello dijo sentirse muy contento por esta celebración ya que normalmente no se dan este tipo de experiencias en otras diócesis. Los jóvenes confirmandos lucieron una vestidura blanca, signo del sacramento que estaban recibiendo.
Monseñor Bonello dijo que agradecía la invitación de “los padres, el consejo parroquial y de todos ustedes. Saludo a los papás y mamás de los candidatos para el Sacramento de la Confirmación y a ustedes padrinos y madrinas que han aceptado una misión más en vuestra vida como cristianos”. A los padrinos les pidió que “sean responsables, acompañen, aconsejen y si es necesario, corrijan a estos ahijados y ahijadas que van a tener”.
Con respecto a las lecturas de ese día, mencionó un tema central, la paz. “Dicen que los romanos antiguos saludaban a sus amigos deseándoles la salud, los griegos antiguos deseaban alegría y los judíos saludaban deseándoles la paz. Hoy vamos a escuchar este saludo varias veces y yo indignamente sucesor de los apóstoles, les he saludado con la paz, ya que es el saludo que han recibido los apóstoles después de resurrección y antes de recibir al Espíritu Santo”.
Luego de la homilía se realizaron los ritos propios del Sacramento, desde el momento de la aceptación de los candidatos hasta la imposición del Santo Crisma, signo indeleble de la confirmación.
Un gesto muy importante que se vivió en esta jornada, fue cuando monseñor Bonello pidió a los padrinos, que se pusieran frente a sus ahijados y les dieran un consejo para su vida. Muchas lágrimas surgieron, por las emotivas palabras que recibieron ese día.