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Cáritas desarrolla proyecto social Constructores de la Paz

Cáritas desarrolla proyecto social Constructores de la Paz Actualmente  está en las diócesis de San Pedro Sula y Tegucigalpa, está activo en el sector de la Nueva Capital, en la cuasi parroquia Santísima Trinidad, en el colegio Santa Clara y en la parroquia Reina de la Paz. Delfina Janeth Lagos dlagos@semanariofides.com Fotos: Colaboración Cáritas Nacional Síguenos en www.fidesdiariodigital.com Pese a que Honduras es catalogada como uno de los países más violentos de América Latina, las esperanzas de construir una cultura de la paz no desfallecen y en ese sentido jóvenes, niños y familias de varios barrios y colonia capitalinos y de San Pedro Sula,  ejecutan un novedoso proyecto que busca armonizar sus relaciones con la comunidad, el cual es auspiciado por Cáritas Nacional.  


No hay mejor tiempo para reflexionar sobre la paz que como país hemos perdido que este de la pascua de resurrección, pues el proyecto es una forma de retomar modelos de vida ajenos a la violencia y que esa actitud contribuya a mejorar muchas comunidades consideradas  conflictivas.
Basta recordar que el 2016 se cerró con un promedio de 59 homicidios por cada 100 mil habitantes, según el Observatorio Nacional de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de  Honduras y esto con más frecuencia en las principales ciudades del país, como San Pedro Sula y Tegucigalpa.
Según cálculos del Observatorio, se estima que 14 personas mueren a diario a causa de la violencia que impera en el territorio. Es por ello que Cáritas Nacional, un ente de la Iglesia católica, ha querido contribuir a disminuir  esos índices de muerte y tiene en marcha el proyecto denominado “Construyendo una Cultura de Paz”. Este es un plan que trabaja de la mano principalmente con la juventud, pero sin dejar atrás a la familia y los infantes.
Los testimonios de varias madres de familia,  principalmente de San Pedro Sula y Tegucigalpa, coinciden que el mayor número de víctimas son los jóvenes.  Ellos son los principales objetivos de la violencia.
Recientemente, en una  de sus reflexiones durante el Vía Crucis  expresó un obispo: ¿Qué estamos haciendo nosotros por contribuir a mejorar la paz, que hacemos por la juventud?

CONSTRUYENDO UNA CULTURA DE PAZ  Posible hay muchos lugares de esta Honduras donde la violencia está a la orden del día, que la población en principal la que anda en un rango de edad de 25 años en adelante dirán: “antes podíamos jugar en la calle con nuestros vecinos, jugar alguna romería al aire libre” pero al mirar la realidad ya esa imagen sólo se puede ver en algunos pueblos de tierra adentro.  Pero la esperanza no decae,  porque como católicos cristianos creemos que se pueden cambiar las estadísticas de la violencia y  la falta de paz se puede combatir.
El papa Francisco en su mensaje de la Jornada de la Paz, habló de diferentes factores que conducen a quitar la paz, lo que causa tanta violencia e invitó a luchar con procesos no violetos para construcción esa tranquilidad que soñamos.
Es por ello que el proyecto de Cáritas Nacional, “Construyendo una Cultura de Paz” lleva como objetivo, contribuir a la transformación de la realidad y la exclusión que viven los jóvenes, niños y las familias, pero principalmente  pretende impulsar el liderazgo de la juventud;  ser reconocidos y ser promotores del desarrollo en su comunidad, sabiendo que la juventud es el presente del país y por medio de ellos,  se puede contribuir a la paz deseada.

METODOLOGÍA, El proyecto se ejecuta  en dos diócesis y se trata de llegar a la juventud sin dejar la familia y los niños por fuera.  Llevar esos valores y tratar de conseguir la armonía en principal en estas colonias pilotos que se ha empezado, tanto en San Pedro Sula como en Tegucigalpa.
En la ciudad industrial están en las colonias, López Arellano, en la Rivera Hernández y Cofradía.  En Tegucigalpa está en la Colonia Nueva Capital y en la parroquia Reina de Paz, ubicada en la colonia Monseñor Fiallos.
Sara Orellana coordinadora de este proyecto de Cáritas Honduras, detalla que este plan, nace ya hace varios años, pero se ha reforzado en el 2016 en estos sectores, ya que los párrocos han solicitado ese apoyo, para sus comunidad, tanto católica como no católica, “  Cáritas siempre está interesada en todos los temas que tenga que ver con la sociedad, y como Iglesia se debe promover la dignidad de la persona humana y consideramos que por medio de las parroquias se debe ir generando esa cultura de paz, es una responsabilidad cristiana y ciudadana”.
Orellana agrega que este trabajo es piloto, bajo tres componentes, niñez, familia y juventud, que se trabajan en capacitaciones en los tres sectores, pero pláticas de acorde a las necesidades de su comunidad.
Al igual añade la coordinadora, que la metodología a seguir, es que les brindan capacitaciones ya sea a  jóvenes que tengan problemas en sus clases en los centros de estudio, como tutorías, o a los que no estudian ni trabajan  se les  capacitan en manualidades, tratan de compartir con ellos para hacerlos sentir en familia.  De igual manera con los niños, no dándoles catequesis ni algo estricto es más el compartir y así ellos evangelicen y traigan más niños o jóvenes, y en el caso de las familias, es escuchar los problemas y logrando que se sientan atendidos, ya que un problema que afecta a la sociedad es la falta de comunicación y la falta de actividades que entretengan a la niñez y juventud, señala Sara

VALORES La palabra violencia existe desde siglos, hace unos días se pudo observar la dramatización de la crucifixión de Jesús, pero también sé sabe que él murió pero resucitó creyendo en esa gracia de un nuevo amanecer y partiendo de ese punto  es apostar que la paz se puede conseguir en los barrios y colonias de  Honduras y la semilla esta puesta con el proyecto de Cáritas.
En uno de los renglones del Documento de Medellín, se habla de la juventud, siendo ellos los más vulnerables a la violencia, ahí se refiere que la juventud “vive en una época de crisis y de cambios que son causa de conflictos entre las diversas generaciones. Conflictos que están exigiendo un sincero esfuerzo de comprensión y diálogo, tanto de parte de los jóvenes como de los adultos. Se trata de una crisis que abarca todas los órdenes y que a la par que produce un efecto purificador, entraña también frecuentemente la negación de grandes valores”.
Partiendo de esa negación de valores que habla el documento es que esta acción realizada en estas colonias viene a colaborar a que el mensaje de paz que todo ser humana debe incentivar y propagar, pero se debe empezar con mayor fuerza con el presente de un país.
Y así lo recalca Orellana, que el joven es esperanza y se debe creer en ellos, no sólo hacerlos sentir que son un bulto o sólo para acomodar las sillas de la Iglesia o para hacer relajo en su comunidad, se debe valorar su energía y aprovecharla, siendo evangelizadores de sus misma juventud, familia y comunidad.

El dato
Proyecto
Construyendo una Cultura de Paz es un proyecto piloto, bajo tres componentes, niñez, familia y juventud. Dentro de los jóvenes están tres unidades: Jóvenes constructores,  grupos de auto ahorro y artesanos por la paz.

Que la caridad y la no violencia guíen el modo de tratarnos en las relaciones  interpersonales, sociales e internacionales. Cuando las víctimas de la violencia vencen la tentación de la venganza, se convierten en los protagonistas más creíbles en los procesos no violentos de construcción de la paz. También Jesús vivió en tiempos de violencia. Él enseñó que el verdadero campo de batalla, en el que se enfrentan la violencia y la paz, es el corazón humano: «Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos» (Mc 7,21).”
Francisco
Papa
50 JORNADA MUNDIAL DE LA  PAZ

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