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Bodas de plata del padre Celio Mencías

Bodas de plata del padre Celio Mencías Esta celebración, además de festejar el aniversario sacerdotal del padre Celio, sirve para recordar como la Iglesia que peregrina en Olancho salió de una “sequía” sacerdotal. Texto y fotos: Eddy Romero emromero@semanariofides.com Síguenos en www.fidesdiariodigital.com Con mucho regocijo festejaron  en Juticalpa, los 25 años de vida sacerdotal del presbítero Celio Mencías. Esta conmemoración es de gran importancia, porque luego de 20 años de no realizarse una ordenación sacerdotal en las pampas olanchanas, un cuatro de abril de 1992, recibia las ordenes sagradas el joven Celio.

Durante todos esos años de “sequía” vocacional, la Iglesia que peregrina en este departamento tuvo que ser atendida por sacerdotes extranjeros de diversos países y presbíteros de la Diócesis de Choluteca. Aquella vocación que fue germinando como el cactus en el desierto, luchando contra toda adversidad, fue el impulsor, para que luego de la fecha de su ordenación a la actualidad, sean más de 17 presbíteros los que han alcanzado la meta del sacramento del orden.
Es por ello, que esta fiesta, además de ser de regocijo por el aniversario sacerdotal de este presbítero, es un recordatorio de los tiempos difíciles que atravesó la diócesis y un llamado a seguir trabajando por fortalecer las vocaciones en este lugar.

CELEBRACIÓN Presidió esta ceremonia monseñor José Bonello, pastor de esta Iglesia particular y fue concelebrada por los presbíteros de toda la diócesis. Junto al aniversario sacerdotal del padre Mencías, también se festejó el natalicio de monseñor Bonello y los presbíteros Walter Quiroz y Germán Burgos.
Previo a la misa, el cuadro de danzas folclóricas del Movimiento Familiar Cristiano de esta ciudad realizó varias presentaciones culturales y de evangelización. Todo esto fue en el gimnasio Nicolas D’Antonio de la parroquia Santa Gertrudis, lugar donde el padre homenajeado sirve como párroco.
Posterior a la Eucaristía, se realizó un compartir con todas las personas que asistieron, se  brindó un ágape y las muestras de cariño para los cumpleañeros y el padre Celio no se hicieron esperar.

SENTIDO La homilía estuvo a cargo del padre Hernry Ruiz, quien dijo que “esta celebración de 25 años de ordenación sacerdotal me lleva a pensar en la Iglesia crece, se va fortaleciendo cada día más, en sus presbíteros y en todos los agentes de pastoral en Olancho”. Realizó un recorrido histórico de los sacerdotes que han sido ordenados en Olancho, desde el primer Arzobispo de Tegucigalpa, monseñor Martínez y Cabañas hasta llegar al padre Francisco Alonso que fue ordenado sacerdote en 1972. Luego empezó la crisis en esta porción de la Iglesia hondureña hasta la vocación consumada del padre Celio.
“Desde 1992 hasta el día de hoy, entre los diocesanos nacidos de aquí, somos 17 más los hermanos sacerdotes religiosos de aquí de Olancho también consagrados al servicio del Señor. De las 17 ordenaciones que han habido en Olancho, 13 ejercen el ministerio actualmente” afirmó el padre Henry. En todas estas vocaciones, ha tenido que ver el presbítero Mencías, quien además ha destacado en el trabajo con jóvenes y  en le ha tocado servir en las zonas más desposeídas, hasta curiosamente la construcción de una carretera.

25 AÑOS DE AMOR
El padre homenajeado dijo que celebrar 25 años de sacerdocio es “una experiencia muy bonita, con muchas alegrías. Recuerdo que el día de mi ordenación no me lo creía realmente pero ahora con 25 años, ya lo creo. Estuve sirviendo 12 años en Catedral, después estuve en Bélgica tres años, atendiendo la parroquia San Antonio. Luego en la parroquia San Francisco de la Paz cuatro años y ya sobre nueve años en Santa Gertrudis”.
Afirmó que “el momento más feliz que vivo como sacerdote es cuando Dios me utiliza para perdonar a los hermanos. Las luchas son todos los días”. El padre Celio se puede definir como un soñador, triunfador porque ha perseverado y alguien con muchas ilusiones. Dijo que “si volviera a nacer, volvería a ser sacerdote y con la misma trayectoria”.
Como proyectos a futuro, “me gustaría en la formación porque ya tengo experiencia o en la misión; dos cosas que me gustarían. A nivel pastoral me gusta el pastoreo en la parroquia y la educación en la cual estoy metido hace algunos años” concluyó.

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