El cáncer, si se puede vencer

El cáncer, si se puede vencer Este año, la jornada “Relevo por la Vida” cumplió 14 años de estarse realizando, llevaba por nombre “ponte en mis zapatos”. Es una titánica labor que se realiza para ayudar a todas las personas que luchan contra la pandemia del cáncer. Texto y fotos: Eddy Romero emromero@semanariofides.com Síguenos en www.fidesdiariodigital.com Un verdadero guerrero se caracteriza por su lucha en la batalla; algunas veces las pierde, otras las gana, pero sobretodo, nunca deja de luchar.

Y es que podemos llamar a todas aquellas personas que padecen la dolorosa enfermedad del cáncer como verdaderos guerreros. Porque realmente combaten contra esta enfermedad y aunque muchas veces caen, en otras se puede obtener la victoria.
Ejemplo de esto, son los miles de testimonios que año con año se conocen en la jornada “Relevo por la Vida” que organiza la Asociación Hondureña de Lucha contra el Cáncer (AHL-Cáncer). Ya son 14 años que se realiza esta actividad. Comienza siempre con una caminata desde el Centro de Cáncer Enma Romero de Callejas. Desde allí se dirigen hacia el complejo deportivo de la Villa Olímpica, específicamente al campo de pelota “Chochi Sosa”.
Para luchar contra el cáncer, lastimosamente es necesario de fondos. Es por eso, que está actividad que organiza la AHL-Cáncer sirve también para recaudar fondos y financiar los tratamientos y atenciones de los pacientes que no tienen suficientes recursos económicos para combatir la terrible enfermedad. En este lugar, aquellos que han salido victoriosos, recorren la cancha de este complejo deportivo con una vela encendida en sus manos, para conmemorar a todos aquellos que han caído en combate, pero sobre todo, para demostrar que a pesar de los caídos, la lucha continúa y si se puede vencer. Para amenizar este evento, participan varios artistas; este año se contó con la participación de bandas como ser “Senda Auditiva”, “The drivers”, “Coverplay HN”, entre otros y artistas como Daniel Vega que es un ilusionista. Asimismo, se realizó la tradicional luminaria, en apoyo a los que han perdido su vida.

GUERRERA Vestida de morado y con una sonrisa envolvente doña Rosa Bustillo participaba de “Relevo por la Vida 2017”. En su camiseta, sobresale la palabra sobreviviente. Ella vive en la colonia La Era, muy cerca de donde fue este evento. Según dijo esta guerrera “voy a cumplir tres años que tuve cáncer porque ya no lo tengo, gracias a Dios y al personal del Enma Romero de Callejas que yo no tengo ya cáncer, soy una guerrera y ahora sólo le pido a las personas que tienen esta enfermedad que no dejen sus tratamientos, porque primero Dios y después los médicos”.
Su enfermedad se descubrió por una citología, pero la manera en que reaccionó ante esta noticia fue sorpresiva, “yo recibí la enfermedad como si nada me estaba pasando, al igual que mi familia. Ellos me dieron muchas fuerzas para que yo recibiera el impacto que da esta noticia” afirmó. El diagnóstico era que tenía cáncer y estaba súper avanzado, su tratamiento duró seis meses, “recibí 35 radiaciones y seis quimioterapias y no perdí mi cabello, hoy estoy sana, soy una guerrera” recalcó doña Rosa.

ESTOY SANA Muy cerca de doña Rosa, estaba sentada doña Hilda Rubio, otra sobreviviente del cáncer. Para ella, esta batalla duro más. “Fue muy difícil, porque cuando a mí me empezó, llegó un dolor, que no me calmaba ningún medicamento. Entonces fui donde el médico y me dio el diagnóstico, tenía Cáncer de Mama”. “Mi familia tomó esta noticia muy terrible, se impactaron, lloraron porque el doctor dijo que el tumor que tenía era del tamaño de una pera, entonces todos se angustiaron y no me querían dar la noticia, hasta después me la dieron. La verdad me puse bien mal, pero creí en mi padre celestial y dije él es mi salvación”.
Como todo proceso, primero se da el diagnóstico, allí el médico le dijo a doña Hilda que se fuera a dar una vuelta para que se relajara, porque le advirtió que tenía que estar lista porque el tratamiento iba a ser muy fuerte, porque el cáncer que ella tenía era muy delicado.
“Me hicieron quimioterapias, me operaron y de allí las radiaciones. Todo este proceso duró un año sin descansar, fue muy difícil, porque perdí la grasa de mi piel, mi pelo, mis energías, sólo Dios me pudo dar las fuerzas, ahora estoy sana completamente, le doy gracias a Dios, a mi familia y mi doctor, porque estuvieron en todo momento conmigo ” relata doña Hilda.

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