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“Me quedo en Honduras, quiero dar más por este pueblo”

“Me quedo en Honduras,  quiero dar más por este pueblo”: Emiliani Sobre su renuncia: “Es una decisión personal, mía no es ninguna presión, pero quiero concentrarme en cosas esenciales para poder servir mejor. No hay amenaza, y si las hubiera, sería parte de mi trabajo, el trabajo difícil de un obispo”. Texto: Equipo Fides Fotos: Radio Luz y archivo redacción@semanariofides.com Síguenos en www.fidesdiariodigital.com El Obispo Auxiliar de San Pedro Sula, monseñor Rómulo Emiliani Sánchez C.M.F. presentó su  renuncia al papa Francisco, la cual ha sido aceptada. El obispo de origen panameño aunque todavía no alcanzaba la edad para presentar su dimisión según el derecho canónico, presentó su renuncia sosteniendo razones personales.


Esta noticia sorprendió a todos en Honduras, tanto en el ámbito eclesial, como nacional, ya que una de las figuras más emblemáticas e influyentes del país, caracterizado por ejercer el ministerio de la consolación, especialmente en los presidios hondureños, deja su puesto como obispo auxiliar, tras casi 20 años de episcopado en el país y 40 de sacerdocio.
Aunque en primera instancia, monseñor Rómulo publicó un comunicado informando sobre esta decisión, diferentes sectores de la población y especialmente los medios de comunicación social reaccionaron de diferente manera ante esta información. Algunos se dedicaron a hacer ciertas hipótesis del porqué de esta decisión. Por lo que, monseñor convocó a una conferencia de prensa en el obispado sampedrano y así  aclarar algunas dudas e inquietudes sobre el tema.

REUBICACIÓN Las primeras declaraciones versadas por el obispo, indicó que es momento de “hacer un alto en el camino, reorganizar mi trabajo y en esta última etapa de mi vida productiva pastoral, buscar la manera de servir mejor”.
“Para eso renuncio a mi servicio como obispo auxiliar de San Pedro Sula, me dedico a una renovación profunda espiritual y humana para dar lo mejor de sí en esta última etapa pastoral de mi vida y reorganizaré toda mi actividad desde la comunión plena con la Santa Sede y lo que el Señor me pida” versaba el primer comunicado.
Posteriormente, en la conferencia de prensa que brindó en el obispado sampedrano dijo que “toda mi vida, desde que fui ordenado sacerdote he ocupado cargos de autoridad. En mi congregación religiosa, rector del seminario claretiano en Costa Rica, El Salvador y Honduras. Superior de las comunidades de San José, Costa Rica y Panamá y Vicario Provincial para toda Centroamérica. Obispo Vicario Apostólico de Darién y luego Obispo Auxiliar de San Pedro Sula, Honduras”.
“Creo que ya es tiempo de dejar cargos de autoridad que exigen tanto y desgastan la persona, sobre todo ya en mi tercera edad donde las fuerzas cada vez son menos y el tiempo de vida igual se acorta” afirmó.
“Aquí experimento el peso de los años, el desgaste, la lentitud de los movimientos físicos y que todo esto es propio una parte de mi edad y también del trabajo intenso que he realizado para la gloria de Dios. Necesito concentrarme en lo esencial, en aquello donde pueda dejar una huella significativa tanto en la evangelización como en la promoción humana.  Esa es la razón por la que renuncio a mi oficio como Obispo Auxiliar de San Pedro Sula, una diócesis que tanto quiero, que tanto amo y la que he servido siempre obedeciendo a mi querido obispo y hermano monseñor Ángel Garachana y me dedicaré el resto de mi vida a lo que pueda hacer de la mejor manera el resto de mi vida.  Concentrándome en cosas esenciales en las que yo pueda en algo hacer un cambio en la sociedad. No aspiro a honores ni títulos como tampoco a bienes materiales. No tengo nada mío como personal, ni el carro que uso es mío, sólo poder servir de la mejor manera el resto de mi vida”.

LABOR Durante los 20 años de obispo, Emiliani se empeñó en hacer su labor pastoral principalmente con los  privados de libertad y buscar un entendimiento que propiciaría un armisticio entre las pandillas que operan en Honduras y el gobierno, lo cual no fructificó.
Además era hasta ese momento, el obispo está encargado de las pastorales juveniles, medios de comunicación, penitenciaria y los movimientos eclesiales, importantes ejes de acción de la Iglesia Católica en Honduras.
Impulsó muchas obras de beneficencia en Panamá y sobre todo en San Pedro Sula. Su última acción es la construcción del nuevo centro penal de esa ciudad, en Naco, Cortés que todavía esta inconcluso.
En Honduras ha recibido múltiples distinciones entre ellas del Congreso Nacional, la Orden de Morazán en su grado de Gran Cruz de Oro, además de condecoraciones en el exterior.
Monseñor Emiliani ha dedicado su vida al servicio de los demás, desde su ordenación sacerdotal ha anhelado “predicar la Palabra y promover el ministerio de la consolación, que significa trabajar en las obras de misericordia, aliviando el sufrimiento de tanta gente donde he estado”.

PANDILLAS En Honduras, creo la fundación Unidos por la Vida que intenta rescatar a pandilleros retirados y jóvenes en riesgo social. Ya ha graduado de estos centros a más de 1800 jóvenes de diferentes carreras técnicas y esto, también lo ha hecho en la cárcel de San Pedro Sula. Asimismo, “está en proceso de realizar su sueño también Volver a Vivir, fundación que se ocupará de rehabilitar jóvenes drogadictos y alcohólicos. Tenemos en el lago de Yojoa, una isla donada para eso y en tierra firme, tenemos una parcela de tierra de 10 manzanas para formar  ese centro; en una parte la isla, para desintoxicación de los jóvenes, en tierra firme, rehabilitación”.
En cuanto a la predicación, ha ido donde se lo han pedido y ha podido servir, recorrió casi todo el país, “buscando en algo aliviar el dolor de este crucificado pueblo. Por esta gente me he sacrificado todo lo que he podido, recorriendo más de dos millones de kilómetros en automóvil según cálculos hechos por nosotros para llegar donde me lo han pedido”.
“También mi trabajo en las cárceles y con jóvenes pandilleros y en delincuencia común ha sido incansable. Por esa razón me lancé a la aventura de construir un presidio junto con un grupo notable, honesto y generoso de San Pedro Sula.  Trabajo frustrado por falta de recursos. Realmente ha sido doloroso esto” afirmó.
“En mi trabajo con las pandillas, hago hincapié que ha sido terriblemente frustrante por la cantidad de jóvenes que hemos ayudado a rehabilitarse y que ya están muertos, muchos de los que yo he ayudado. Esto ha sido un doloroso proceso donde uno a veces, casi siempre, muchos más fracasos  que éxitos” dijo.

MINI PERFIL Llegó a la Diócesis de San Pedro Sula el 04 de mayo de 2002. Obispo responsable de la Comisión Nacional de Movimientos de Iglesia. Presidente de los departamentos de: Pastoral Juvenil, Penitenciaria y Comunicación Social de la Conferencia Episcopal de Honduras. Presidente de comunicación del SEDAC (Secretariado Episcopal de América Central). Promotor e impulsor de Nutre hogar, Fundación Unidos por la Vida y Un Mensaje al Corazón. Presidente del Comité pro Construcción del Centro Penal de esa ciudad entre otras cosas.

CL AVE S
Fracasos
Estoy acostumbrado a las frustraciones y a los fracasos, lo del centro penal en Naco, si, es un para mí un fracaso, teníamos el 70% de la obra realizada en la primera fase. Luego se paro, un año parada la obra; se están dañando los materiales, hemos invertido 160 millones de lempiras, yo he firmado los cheques, y ahora después de un año paramos 7 millones de lempiras se le pago a los contratistas, puse a gente muy honesta de San Pedro Sula, pero se ha parado ahora, se está dañando y claro es una frustración, pero estoy acostumbrado es parte de mi vida.

Comunión
Siempre en comunión con la santa sede, trabajando en las cosas esenciales que puedan laborar, y en las que yo puedo realizar con autoridad y experiencia para hacerlas,  y obviando  y dejando a un lado muchas obras buenas, que quedan en segundo lugar, ya que en esta etapa de mi vida debo hacer a un lado.

Inversión
Es una frustración no poder realizar la cárcel de Naco, hemos dedicado cientos y cientos de horas, a esto del presidio. Lo nuestro fue pedir plata aquí y haya, en el gobierno de Manuel Zelaya nos dio 10 millones de lempiras, Roberto Micheletti 20 millones y en el de Porfirio Lobo Sosa 128 manzanas para la construcción del lugar, y en el de Juan Orlando, autorizó que de la taza de seguridad nos dieran,  pero un tiempo se paró todo, y esto me dolió, está en juego la vida de la gente.

Proyectos
Ahora me dedicaré a cosas fundamentales, pero si quiero seguir trabajando en las cárceles, y quisiera seguir con sacerdotes, ayudar en la orientación de ellos, hay tanto que hacer. Me duele tanto en Honduras, el sufrimiento de la gente, muertos y muertos, sangre aquí se ve el Cristo crucificado contantemente.

Prefiero hacer algo aunque fracase, que quedarme sentado sin hacer nada, viendo pasar la vida como un desfile y yo de cómodo espectador. Prefiero mil veces fracasar a no hacer nada. Si no hago nada, me convierto en cómplice de las negativas situaciones”.
Rómulo Emiliani Sánchez
Obispo

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