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Canonización de Romero debe ir a su ritmo

Canonización de Romero debe ir a su ritmo
El Pontífice recibió a todos los obispos de El Salvador en visita “ad limina”, mientras se desarrolla la fase final para la canonización del ya beato Óscar Arnulfo Romero.
AGENCIAS. El papa Francisco explicó a los obispos de El Salvador que la causa para la canonización del arzobispo Óscar Arnulfo Romero debe seguir su ritmo y sin aceleraciones, dijo el obispo auxiliar de la diócesis de la capital salvadoreña, monseñor Gregorio Rosa Chávez.
Como era de esperar, el tema central de las conversaciones entre el papa y los obispos salvadoreños en la visita ad limina fue Romero, así como la beatificación de Rutilio Grande García, también asesinado por un comando en 1977.
“Fue una audiencia muy cálida, muy cercana, un dialogo abierto con mucha confianza y el hizo observaciones, pero sobre todo hablamos nosotros y el tema principal fue Romero y también el padre Rutilio Grande”, explicó el que es también presidente de Cáritas para América Latina y el Caribe.
Pidieron que se impulse la beatificación de del padre Rutilio Grande. Lo asesinaron tres años antes que Óscar Romero y el hecho marcó profundamente al entonces arzobispo de San Salvador.
Monseñor Fabio Colindres dijo que “Si bien el Santo Padre no puede hablar de “forma determinante” sobre la canonización del mártir salvadoreño, “no ha ocultado su deseo y su alegría porque esto sea muy pronto”.
Mientras tanto, monseñor José Luis Escobar Alas, presidente de la Conferencia Episcopal de El Salvador dijo que “El Papa nos ha escuchado, nos ha escuchado con mucha alegría, interés y entusiasmo. Pero no nos ha dado ninguna fecha y nosotros lo entendemos porque se trata de un proceso y seguramente él está a la espera de lo que diga la Congregación para las Causas de los Santos”.

PROCESO DE CANONIZACIÓN Francisco aconsejó a los prelados a rezarle a Romero, ponerse en camino, en peregrinación, especialmente a los lugares donde vivió el actual beato. Los obispos participaron en la misa matutina que el Papa celebra cotidianamente en su residencia, la casa Santa Marta. La Iglesia católica salvadoreña concluyó a finales de febrero la investigación sobre una “presunta curación” atribuida a Romero y envió la documentación al Vaticano para que esta pueda ser ratificada y así proceder a su canonización.
Según Escobar Alas, “la Congregación para las Causas de los Santos está estudiando el presunto milagro que podría permitir la canonización. Todo dependerá del tiempo que les lleve analizar con profundidad el caso para aprobarlo”.
Monseñor Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980, durante la guerra civil salvadoreña, por un francotirador desconocido mientras oficiaba una misa en la capilla del hospital de cáncer La Divina Providencia, en San Salvador.