Danli Diócesis

Monseñor Canales, orgullo para su familia

EJEMPLO A SEGUIR
Monseñor Canales, orgullo para su familia
Texto y fotos: Lilian Flores
Suyapa Banegas
Síguenos en http://www.fidesdiariodigital.com
ay muchas etapas en la vida que hacen que la familia este más unida, cuando uno de sus miembros obtiene un título o un cargo importante en una empresa es razón para festejar, pero si al contrario alguien está pasando por una tristeza o dificultad también se debe estar unidos. Este es el concepto que ha predominado en el seno familiar del recién consagrado obispo Canales.
Hasta la ciudad de las Colinas llegaron; la madre, hermanos, tíos, primos y sobrinos de monseñor José Antonio para unirse con él en este momento de felicidad y reafirmar que puede contar con su familia en todos los momentos de su vida. Cada uno de los parientes de Canales expresó el inmenso cariño y admiración que sienten hacia Él.

María Francisca Motiño, madre del obispo Canales.“Desde que me di cuenta que estaba embarazada, se lo entregué a Dios y yo le decía, Señor lo que tengo te lo entrego a ti y desde este momento guíalo y dale dirección y contrólalo en todo. Siempre fue muy inquieto desde que estaba en el vientre tiraba pataditas, a mi esposo le gustaba poner la mano sobre mi “pansita” para sentir los golpes, a medida que fue creciendo era muy activo, nunca se estaba tranquilo. Desde pequeño le gustaba ir  a la iglesia, aunque se graduó de abogado, siempre mantenía la idea de ser sacerdote, al principio yo no aceptaba esa decisión, pero el Señor me hizo reflexionar que los hijos no son de uno, sino de Dios, entonces yo dije,  que mi Dios lo lleve para donde Él quiera llevarlo y que le dé lo que Él quiere darle, y ahí me puse tranquila y gozosa a la vez. La noticia de que mi hijo iba a ser obispo me ha llenado de gozo, alegría, tranquilidad y paz. Le pido a Dios que lo cuide y le dé  fortaleza, le siga dando dirección y que cada día aumente su fe”.

Carlos Canales, hermano del obispo Canales. “Siento mucha emoción y orgullo, a veces cuesta asimilarlo por la emoción que conlleva, pero al final es hermoso el sentimiento de saber que alguien de la familia puede llegar tan alto. José siempre fue hiperactivo, muy sobresaliente en todo, siempre estaba presente en todas las actividades de la escuela, él fue como opuesto a mí, porque yo soy más calmadito y él siempre fue más hiperactivo. En la iglesia fue acolitó dirigió grupos juveniles. Él siempre fue una influencia bastante grande para nosotros como hermanos y para todos en la familia. Uno llega a contagiarse de esa espiritualidad que el trasmite. Hay sentimientos encontrados porque se nos vino para Danlí, lo teníamos cerca en San Pedro, pero cuando uno analiza el bien que conlleva esto, felizmente se resigna de que no decide él, sino Dios a donde va a ir. De José podemos esperar todo, porque él es incansable trabajando, él está emocionadísimo con su reto, y con la ayuda de Dios él va saber sobrellevar el cargo”.

“Leopoldo Enríquez Motiño, tío del obispo Canales. “Somos primos hermanos, la mamá de él es mi tía, estoy feliz porque todos sabemos que es una bendición del Señor saber que él escogió dentro de la familia a un miembro para que le sirva .
Con Chepe, como le digo de cariño nos hemos llevado muy bien, desde su infancia siempre tuvo la vocación de servicio y trabajó mucho en los grupos juveniles en la lima. Después de pasado el tiempo mi tía quería que él se hiciera abogado y yo creo que por cumplirle a ella se hizo abogado, él tenía mucha comunicación y confianza con migo, cuando tuvo que enfrentarse a mi tía ya ejerciendo la abogacía, y me dijo qué le aconsejaba, y yo le dije; tenés que enfrentarla y tomar la decisión, y ahora veo que esa fue la mejor decisión de su vida. Recuerdo que una tarde llegó donde un hermano mío en Tegucigalpa para quedarse a dormir y presentarse al seminario el siguiente día, mi cuñada le dijo; no Chepe usted un profesional, es guapo, como se va desperdiciar, esas palabras no hicieron eco en él, al contrario con los años ya sabía que había tomado la decisión correcta”.

Juan Pablo Motiño, sobrino del obispo Canales. “Para toda la iglesia es de gran alegría, tenemos una nueva Diócesis que va a estar presidida por un familiar mío gracias a Dios, es una dicha para la familia no sólo de tener a un sacerdote ahora, sino un nuevo Obispo, nos sentimos muy contentos de acompañarlo este día. Mi tío ha sido un ejemplo siempre, un guía, ha tratado de predicarnos con el ejemplo, siempre nos ha aconsejado, muchas veces no lo mirábamos por sus diferentes labores en sus parroquias, pero el cariño y su amor siempre han estado allí con nosotros. La nueva Diócesis de Danlí puede estar muy alegre porque tiene un nuevo pastor, que se preocupa por su gente, a él le gusta interactuar mucho con la gente a través de la tecnología, para él es un método de evangelizar”.

“Desde pequeño le gustaba ir  a la iglesia, aunque se graduó de abogado, siempre mantenía la idea de ser sacerdote, al principio yo no aceptaba esa decisión, pero el Señor me hizo reflexionar que los hijos no son de uno, sino de Dios, entonces yo dije,  que mi Dios lo lleve para donde Él quiera llevarlo y que le dé lo que Él quiere darle, y ahí me puse bien tranquila y gozosa a la vez”
María Motiño, Madre del obispo.