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Jesús es el amigo fiel que nunca nos abandona

Jesús es el amigo fiel que nunca nos abandona “Nuestra alma tiene necesidad de soledad. En la soledad, si el alma está atenta, Dios se deja ver. San Agustín Texto y Fotos: Héctor Espinal heroes207@yahoo.es Síguenos en www.fidesdiariodigital.com En un ambiente de mucha oración y meditación se  realizó un retiro espiritual en el Santuario de Esquipulas de Choluteca; los participantes fueron varios jóvenes miembros de la Pastoral Universitaria del  campus  Dios Espíritu Santo de la Universidad Católica, quienes decidieron alejarse del ruido de la ciudad y así vivir un momento de silencio y  poder  conectarse con Dios.


Pastoral Universitaria: El objetivo principal es que todos aquellos que hacen vida en la universidad se encuentren con Cristo; mediante el servicio litúrgico y sacramental, también por medio de atención espiritual y realización de retiros para padres de familia y alumnos, realizando proyectos de solidaridad, catequesis de Sacramentos de Iniciación Cristiana como ser: Bautismo, Comunión y Confirmación; Sacramento de Reconciliación  y diversas celebraciones eclesiales según el calendario litúrgico como ser: Cuaresma, Pascua, Pentecostés, Tiempo Ordinario, Adviento, Navidad. También se coordina la Adoración al Santísimo y participación en el coro universitario.
El silencio es el lenguaje de Dios; cada día se hace más difícil encontrarnos en un ambiente de paz y armonía; las ciudades se vuelven más ruidosas y violentas, haciendo que el ser humano no tenga espacios de meditación interior para encontrarse con Dios, como nos decía San Agustín “Nuestra alma tiene necesidad de soledad. En la soledad, si el alma está atenta, Dios se deja ver. La multitud es ruidosa. Para ver a Dios es necesario el silencio”
El papa Francisco en su mensaje de Cuaresma nos dice que la Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios. Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano. La Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. El Señor “que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del tentador” nos muestra el camino a seguir. Que el Espíritu Santo nos guie a realizar un verdadero camino de conversión, para redescubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados del pecado que nos ciega y servir a Cristo presente en los hermanos necesitados. En su mensaje final  nos anima a todos los fieles a que manifiesten también la renovación espiritual participando en las campañas de Cuaresma que muchas organizaciones de la Iglesia promueven en distintas partes del mundo para que aumente la cultura del encuentro en la única familia humana.

Las CL AVE S
Arrepentimiento
Arrepintiéndome de mis pecados y confesándome: Pensar en qué he ofendido a Dios, Nuestro Señor, si me duele haberlo ofendido, si realmente estoy arrepentido. Éste es un muy buen momento del año para llevar a cabo una confesión preparada y de corazón. Revisa los mandamientos de Dios y de la Iglesia para poder hacer una buena confesión.

Cambio
Luchando por cambiar: Analiza tu conducta para conocer en qué estás fallando. Hazte propósitos para cumplir día con día y revisa en la noche si lo lograste. Conoce cuál es tu defecto dominante y haz un plan para luchar contra éste. Tu plan debe ser realista, práctico y concreto para poderlo cumplir.

Oración
Haciendo oración: Aprovecha estos días para orar, para platicar con Dios, para decirle que lo quieres y que quieres estar con Él. Te puedes ayudar de un buen libro de meditación para Cuaresma. Puedes leer en la Biblia pasajes relacionados con la Cuaresma.

Sacrificio
Haciendo sacrificios: La palabra sacrificio viene del latín sacrum-facere, que significa “hacer sagrado”. Entonces, hacer un sacrificio es hacer una cosa sagrada, es decir, ofrecerla a Dios por amor. Hacer sacrificio es ofrecer a Dios, porque lo amas, cosas que te cuestan trabajo. Por ejemplo, ser amable con el vecino que no te simpatiza o ayudar a otro en su trabajo. A cada uno de nosotros hay algo que nos cuesta trabajo hacer en la vida de todos los días. Si esto se lo ofrecemos a Dios por amor, estamos haciendo sacrificio.

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