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Sonrisas y generosidad en el hospicio copaneco

Sonrisas y generosidad en el hospicio copaneco Miembros de diversos grupos de la Comunidad Eclesial de Base Santa Rosa decidieron participar en una convivencia con las chicas del hospicio Amparo de San Antonio. Texto y fotos: Manuel Alfaro alfmanhn@yahoo.com Síguenos en www.fidesdiariodigital.com Más de 70 niñas gozan de techo, alimentación, abrigo, educación y toda la formación cristiana católica gracias al trabajo que realizan las hermanas religiosas Franciscanas de la Purísima Concepción.

Estas religiosas, que surgen en España, allá por el año 1879 y que fueron fundadas por Paula de Jesús Gilcano, brinda una atención integral para esperar que en el futuro, las mentes de estas jovencitas, que de por sí ya son unas triunfadoras enfrentándose a la vida contra toda adversidad, con la protección de Dios y el ejemplo de sus protectoras, salgan adelante y sean un bien para la sociedad.
Están bajo la dirección de Sor Ana Edith López. El hospicio recibe a muchas niñas de escasos recursos y con problemas de abandono o violencia intrafamiliar, con la esperanza de un mejor porvenir, familiares y otros han confiado en la institución ya que son incontables los testimonios de jovencitas que recibieron su orientación vocacional y laboral en este centro y que hoy son madres de familia orgullosas de la oportunidad que Dios les brindo de tener la familia que a ellas le hizo falta, y que hoy gracias a estos cuidados que recibieron se convirtieron en mujeres de bien al servicio de Dios y la comunidad. En este lugar, se les acompaña desde su formación pre escolar, educación básica y educación secundaria, para ser entregadas a una sociedad que exige de ciudadanos dignos, ejemplos de personalidad y amor al prójimo el cual aprendieron de unos seres humanos muy especiales a los cuales ellas llaman “Madres”.
El albergue para las niñas fue inaugurado oficialmente el 8 de marzo de 1959. El 27 de junio de 1976 se inauguró también el “Hogar de Ancianos”, otra obra de caridad que ha sido de gran beneficio para la zona occidental. Los grupos de Iglesia incluyen entre sus actividades la planificación de convivios y momentos para compartir, alegría, alimentos, juegos y la Palabra de Dios, la cual es la primera fuente de motivación en su vida.

VISITA DE COMUNIDADES Miembros de diversos grupos de la Comunidad Eclesial de Base Santa Rosa decidieron participar en una convivencia con las chicas de este centro. Geovany Mejía, coordinador del sector junto a su esposa e hijos fueron los organizadores de esta actividad en el primer domingo de Cuaresma. Fue un convivio muy especial amenizado por los siete grupos que trabajan al servicio del Señor, con la intención de compartir algunos regalos y alimentos con las niñas y jovencitas e interactuando a través de juegos, cantos bailes, resaltando que el cristiano tiene que dar a los demás, porque nos encontramos en el  tiempo para dar.
Se gestionó por parte de los grupos ayudar con víveres, regalos o donar un poco de tiempo para hacerse presente y llevar alegría a este ramillete de muchachitas del Señor que son muy sociables haciendo todavía más fácil el desarrollo de lo programado.
Nos atrevemos a decir que se vino con el propósito de dar pero creo que es más lo que se recibió por parte de estas damitas, las cuales también cumplen con varios roles dentro del hogar de niñas entre ellos animarse y colaborar en los quehaceres del lugar y sus deberes como estudiantes, el apoyo en actividades religiosas y su asistencia diaria a la Eucaristía.
Si alguna persona o institución quiere visitarles y compartir un poco de lo que el Señor le ha prosperado puede ponerse en contacto con las oficinas del Hogar de niñas, Amparo de San Antonio al teléfono 2662 01 94, recordando que hay más placer en dar que en recibir.

VOCACIONES De las jóvenes que el hogar de niñas ha formado, han surgido algunas vocaciones de hermanas religiosas, regalo de Dios,  que hoy sirven en albergues y hogares de beneficencia de nuestra Iglesia Católica.

El dato
Al servicio de los demás
Geovany Mejía es un hermano al servicio del Señor con mucha entrega y dedicación en todas las actividades de la diócesis, un testimonio de una vida transformada por la misericordia del Señor, gran colaborador para las parroquias con la facilitación de aparatos de sonido, coro de la comunidad y otros. Por tal razón aprovechamos la ocasión para hacerle el agradecimiento y animarle a seguir dándolo todo por el Evangelio.

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