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Hagamos de la familia una escuela de fidelidad

Hagamos de la familia una escuela de fidelidad Cada domingo tenemos la oportunidad de adentrarnos en una conversión verdadera que nos lleve a una Pascua y qué mejor que hacerlo en familia, escuela de la fe. Este Segundo Domingo de Cuaresma el Evangelio nos habla del momento de la Transfiguración de nuestro Señor Jesús. Texto y Fotos: Suyapa Banegas sbanegas@semanariofides.com Síguenos en www.fidesdiariodigital.com Nuestra Iglesia sabiamente para este Tiempo de Cuaresma nos ofrece una oportunidad muy favorable de reflexión a la luz del Evangelio. Sí, y es que a través de  la Campaña de Evangelización 2017 “Familia, Casa y Escuela del Amor” elaborado por la Comisión Nacional de Pastoral,  se nos invita a hacer una serie de análisis en este camino cuaresmal.


Cada domingo tenemos la oportunidad de adentrarnos en una conversión verdadera que nos lleve a una Pascua y qué mejor que hacerlo en familia, escuela de la fe. Este Segundo Domingo de Cuaresma el Evangelio nos habla del momento de la Transfiguración de nuestro Señor Jesús.
Es propicio meditar sobre el tema que nos propone esta revista que es “La Familia escuela de fidelidad”. En esta reflexión se nos hace hincapié de muchos aspectos importantes que tienen deben de superarse para que las familias desempeñen su papel formador.

REPARTO EQUITATIVO DE TAREAS
Se plantea “Muchos no quieren compromisos permanentes, quieren hacer de la familia algo transitorio…”. Un aspecto a destacar es lo señalado de que “Hace falta avanzar en el reparto equitativo de cargas, responsabilidades y tareas; falta restablecer la comunicación personal entre los esposos para aumentar la convivencia familiar, de lo contrario la familia se convertiría en un lugar de paso”.
Un punto importante a resaltar de lo que nos enseña este material es que “Jesús no evade las crisis de la vida, las enfrenta y les da sentido…” Desde la Cruz saldrá la luz para superar todas las dificultades.
Se hace un llamado a superar las ideas falsas del matrimonio, las tentaciones del machismo, la falta de diálogo, inestabilidad familiar y se ha de cultivar la gracia del matrimonio: que se traduce en amabilidad, cariño, comprensión, receptividad.

TESTIMONIO La vida familiar no es fácil ya vimos que todo lo planteado por este material es parte de lo que la célula básica de la sociedad experimenta. Por tal razón buscamos un eco de esta palabra dada por esta reflexión y así conocer cómo se vive la Familia Escuela de Fidelidad desde la visión de la Familia Deras Zavala.
Lisandro Deras y Paola Zavala se unieron en matrimonio hace 14 años a los pocos meses decidieron pertenecer al Movimiento Familiar Cristiano de la Arquidiócesis y últimamente pertenecen al Movimiento Camino hace cuatro años, ellos padres de Camila de 9 años y Juliana de 3 compartieron a Fides cómo llevan estas enseñanzas a cabo y como su familia a luz del Espíritu Santo logra vencer la adversidad e irse configurando con Cristo al abrazar la cruz y llevar a cabo un plan salvífico: su familia.

UNA FAMILIA CON PROPÓSITO
“En las familias es donde se nos enseña cualidades espirituales, la fidelidad es una de ellas, al ver este tema de las crisis que se plantea en este tema puedo decir que las crisis siempre existen en las familias eso es inherente a la vida pero con la mano de Jesús esas crisis podemos ponerlas  a nuestro favor transformarlas en una experiencia de vida que fortalece nuestra fe y la vida familiar” nos dijo Lisandro Deras. Además sostiene” Mi esposa y yo tenemos claro un proyecto de vida y no nos separamos de ese proyecto de vida, nos vemos llegando a la vejes juntos y eso pasa por tomar nuestras propias responsabilidades como matrimonio”. “Tratamos de siempre comunicarnos esas cosas importantes de la vida, aún aunque los hombres nos cueste hacerlo, debemos hacerle, decisiones trascendentales tratamos de  tomarlas juntos”. “En el matrimonio los hombres debemos de estar claros que renunciamos a muchas cosas igual como la mujer y eso es fidelidad al ejercer un rol renunciando a muchas cosas”. Por otra parte, en esta reflexión se nos habla del compartir de actividades a lo que Paola Zavala nos dijo: “ Estoy de acuerdo con esta reflexión esto viene a disminuir las cargas y nosotros lo hemos vivido como familia los primeros cinco años de matrimonio no tuvimos hijos y la carga era como más suave de alguna manera, pero cuando ya vienen los hijos uno se da cuenta que ni uno ni otro tienen que llevar más carga que el otro porque se necesita ese equilibrio, y no es que la esposa se dedicará solo al hogar y el hombre al trabajo tenemos mujeres y hombres trabajando por igual por tanto las responsabilidades son por igual, eso es algo que nosotros hemos puesto como una norma en nuestra casa y no se hace de forma triste, ni renegando por ello, yo puedo decir hoy en día que si yo no estoy y mi esposo está con las dos niñas no hay ningún inconveniente”. “Debemos de practicar la fidelidad y no es precisamente la fidelidad que todo mundo habla sino hay que ser fieles a las obligaciones compartidas, hay que ser fieles en el respeto, en la comunicación y que esa fidelidad se transmita a los hijos, uno tiene que ser fiel a ellos, debemos tomar en serio al matrimonio, no debemos de dejar que se vuelvan hogares de paso como se nos dice en la reflexión”.

ALGO INESPERADO, CRISIS SUPERADA
Para la familia Deras Zavala hubo un suceso que les marcó pero que al mismo tiempo se convirtió en la catapulta de su fidelidad: “ Nosotros lo vivimos pero si tomamos en cuenta que este es un sacramento muy serio, por ejemplo al año de casados teníamos toda la ilusión que en algún momento íbamos a tener hijos y a mí me diagnosticaron lupus y se me dijo que si podía tener hijos pero que iba a ser muy riesgoso tanto para el bebé como para mí y ese “paquete” si le queremos llamar así lo tuvimos que enfrentar solo con la ayuda de Dios, la cruz de una enfermedad le puedo decir hoy 14 años después le puedo decir que es lo mejor que nos ha pasado a esta familia, nos hizo cambiar la forma de pensar de forma drástica, hoy en dia soy un milagro de Dios me han hecho exámenes y aunque es una enfermedad que según la medicina no tiene cura yo no tengo ya ningún síntoma sobre la enfermedad y tenemos a nuestras dos hijas que son una manifestación de Dios y del amor de María. “ Casi alrededor de un año estuvimos yendo de lunes a viernes a una capilla a rezar el rosario pidiéndole a Dios y a la Virgen que intercediera para poder tener un hijo y ya ves tenemos dos niñas, así que Dios ha estado grande en nuestro hogar y cómo no ser fieles con todo lo que nos ha dado.

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