Diócesis San Pedro Sula

Catedral sampedrana recibe a su nuevo párroco Glenis Mejía

Catedral sampedrana recibe a su nuevo párroco Glenis Mejía
Con sentimientos encontrados la feligresía de la Diócesis de San Pedro Sula dio la bienvenida a uno y la despedida a otro gran servidor.
Fotos y texto: Johanna Kattán
jokattan@semanariofides.com
Síguenos en http://www.fidesdiariodigital.com
Revestidos caminaron por el largo pasillo del centro de la Catedral San Pedro Apóstol, juntos pero con diferentes emociones. Mientras avanzaban en la procesión de entrada, uno iba agradeciendo a Dios por el inicio de su misión en la catedral y el otro se iba despidiendo poco a poco.
Entró el nuevo párroco y el anterior salió a su nueva misión. El sacerdote Glenis Mejía tomó posesión de su nueva parroquia San Pedro Apóstol, y el padre José Antonio Canales, ahora Obispo de Danlí, se despidió de su amada catedral y de la Diócesis de San Pedro Sula.
La misa de nombramiento del nuevo párroco fue presidida por Monseñor Ángel Garachana y Monseñor José Canales. En una parte de la homilía se resaltó un texto de San Pablo que sirve de reflexión para el clero; “los que tenemos el Ministerio presbiteral o episcopal como lo dice Pablo, seamos fieles servidores de Cristo y fieles administradores de los dones, sacramentos que son gracia de Dios para bien de todos ustedes”
“Padre Glenis como párroco estás llamado pues a servir a esta comunidad de discípulos, de fieles, como cuerpo de Cristo que es. Padre Glenis haz de demostrar las obras, los signos de Dios, es decir los sacramentos, ser administrador de los sacramentos, bautismo, eucaristía, reconciliación y administrador de la caridad, de la justicia y de la fraternidad”, le dijo Monseñor Ángel.
Finalizó recordando que la parroquia debe vivir en la confianza total de Dios. “Busquemos el reino de Dios, que es reino de paz, de vida, de justicia de amor y de fraternidad. Buscar el reino de Dios ya desde ahorita ya acá en Honduras, en San Pedro Sula. Esta parroquia tiene que ser una parroquia que busca ante todo el reinado de Dios, una parroquia misericordiosa, compasiva, solidaria, que se preocupa especialmente por los pobres. Si buscáramos el reino de Dios no habría violencia, ni inequidad”.

EL NUEVO PARROCO “Me siento nostálgico pero trataré de responder con docilidad, con alegría, con amor y con humildad. Agradezco a monseñor Ángel que confía en mí esta gran responsabilidad de ser su colaborador cercano por estar en la catedral. Gracias también a monseñor Rómulo quien nos ha mostrado su humildad y sencillez en su trabajo pastoral. Gracias al padre José Antonio Canales ya próximo obispo de la Diócesis de Dalí, un amigo, un compañero de camino vocacional por el trabajo realizado en esta parroquia que es mi nueva parroquia San Pedro Apóstol”, expresó el párroco Glenis Mejía.
El nuevo párroco también agradeció a todas las parroquias que lo acompañaron donde él ha servido: Parroquia Medalla Milagrosa, Parroquia Exaltación de la Santa Cruz de Baracoa y Parroquia Santísima Trinidad y Parroquia Nuestra Señora de Suyapa en Chamelecón. “Gracias por su presencia en este magno evento, muy significativo para mi vida ministerial y sólo les pido una cosa: recen por mí”.
En las primeras bancas de la catedral estaba la familia del padre Glenis, atentos en este gran paso de su hijo. “Muy contento por mi hijo, muy orgulloso de él. Sentí mucha emoción cuando el obispo lo nombre párroco”, comentó el papá, Enrique Humberto Mejía Enamorado. “Él estuvo unos días en el maratón, pero prefirió ser sacerdote”.
Romelia Ortiz Tróchez, madre del padre Glenis, vive en Chamelecón pero nació en Santa Bárbara. “Es un orgullo para toda la familia, la ordenación sacerdotal de un hijo en la familia es cosa divina del cielo, Dios lo ha cuidado y lo ha guiado hasta estos momentos, para llevar el conocimiento de Dios a sectores más remotos en el departamento de Cortés”.
Doña Romelia recuerda que su hijo Glenis, durante su infancia, “fue un niño bien ordenado en sus tareas, y en todos los quehaceres, siempre bien querido y honesto”. Estudio en la escuela Fidelina Cerros y la secundaria la realizó en el Instituto José Trinidad Reyes. Una vocación decidida. “Desde pequeñito, cuando lo llevaba a la catequesis me decía: yo quiero ser igual al sacerdote”

A %d blogueros les gusta esto: