Opinión Punto de Vista

Ceniza

Ceniza
Luz Ernestina Mejía P.
Abogada
CATOMIL
(Catolicismo Militante)
Aunque no sea día de Precepto y como tal no sea obligatorio, el acudir a la Santa Eucaristía a que nos impongan la ceniza, es cada vez mas atendido por los cristianos católicos. Así pudimos observarlo y con alegría, comprobar la búsqueda de Dios incesante de tanto creyente que va realizando lo afirmado por la Doctora de la Iglesia, Santa Teresa de Jesús,  “Quien a Dios tiene, nada le falta”  El señalado en el Calendario litúrgico, como Miércoles de Ceniza, ha pasado a formar parte de lo que hemos interiorizado como respetuoso compromiso con nuestra Fe. Aunque mas allá, en realidad es con nosotros mismos, con el potencial concedido de acudir al llamado permanente del Jesús Misericordioso, siempre dispuesto a abrazarnos.  Este año fue mayor el número de asistentes a la Misa del Miércoles de Ceniza, al grado de que una vez más, debieron multiplicarse  los horarios en todas las Parroquias y así atender la demanda creciente, lo que no sucede en ninguna otra ocasión litúrgica.  Sin duda es el significado: el inicio de Cuaresma, los 40 días anteriores a la Ultima Cena del Señor, en el Jueves Santo. Y con ello lo que representa, la oferta potente como nueva, de aprovechar la sublime oportunidad de la Convertirnos y ser mejores. Empezar de nuevo.  Para que seamos de conformidad a la voluntad divina. Todo para que la Fiesta de Pascua, la celebremos con un interior agradable a Dios, de conformidad a sus Mandamientos, lejos del Pecado, de lo que trae infelicidad y nos aleja de Él. Los cuarenta días son contados en retroceso desde la próxima gran Cena de Jueves Santo. Y la ceniza a utilizar es producto de la quema de los ramos de olivo, de palmas, decimos aquí, bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior. Por lo que los que guardamos en casas y oficinas, los llevamos a nuestras Parroquias a que fueran hechos cenizas con tan supremo fin. Después de la Homilía, termino litúrgico para lo que coloquialmente llamamos Sermón, el Sacerdote, bendijo las cenizas, con una de las siguientes frases “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás” y “Conviértete y cree en el Evangelio” y procedió a dibujar  sobre las frentes, una pequeña Cruz, símbolo de vida y no de muerte. Insignia del triunfo de la vida sobre la muerte. La receptividad a la imposición de la Ceniza, evidencia nuestra disposición a intentar el superarnos sobre nuestras miserias, a arrepentirnos de los pecados cometidos y a hacer el propósito de enmienda, de no volver a realizarlos. Acudimos con actitud penitencial,  con arrepentimiento, conscientes de nuestra flaqueza y pendientes del camino cuaresmal que conduce a la salvación y que es entonces cuando le hemos damos inicio. Estamos convocados a andarlo hasta el final, en el mayor sentido de piedad. Sin más cargas que las hechas por nuestras palabras, pensamientos y omisiones. De las que de nosotros depende quedar librados. Vivenciar la Cuaresma a plenitud debe ser nuestra gran intención. El identificar el verdadero sentido de nuestra existencia. Como designio divino. Arribemos en condición idónea, al Triduo Pascual y en él, a lo más grande, la Resurrección de Jesucristo. Que esta Cuaresma sea la del propósito de Dios cumplido en nuestras vidas. Que esta sea la Cuaresma de nuestra Conversión.