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Gozo en La Ceiba por el quinto aniversario de ser diócesis

Gozo en La Ceiba por el quinto aniversario de ser diócesis Cuenta con un Plan Pastoral, trece parroquias y una vicaría, sacerdotes misioneros nuevos que apoyan la misión, doce congregaciones de religiosas y religiosos  y las pastorales  que van fortaleciéndose poco a poco con la participación activa de laicos y laicas. Cinco años han pasado de aquel día en que La Ceiba recibió a cientos de personas que llenaron el estadio deportivo en la fiesta eclesial para presenciar la ordenación del primer obispo de la nueva Diócesis de La Ceiba: Fray Miguel Lehinan OFM. Un 11 de febrero del 2012 comenzó  un nuevo capítulo en la historia de la Iglesia hondureña, que involucró a centenares de personas quienes aún recuerdan con gozo y gratitud ese día.


A cinco años de camino arduo, con un trabajo sinodal, un Plan Pastoral Diocesano, trece parroquias y una vicaría, sacerdotes misioneros nuevos que apoyan la misión, doce congregaciones de religiosas y religiosos  y las pastorales  que van fortaleciéndose poco a poco con la participación activa de laicos y laicas; la comunidad diocesana ha dado gracias este domingo por estos años de arranque de la Diócesis, y la mejor forma de hacerlo fue con una Eucaristía en Catedral San Isidro, sencilla pero llena de personas agradecidas por estos cinco años como diócesis. Al término de la Eucaristía se compartieron refrescos y “sanwichitos”

“La Ceiba es Mi amor Eterno” Como dijo en la homilía Monseñor Miguel Lenihan ha trabajado cinco años en la diócesis y le faltan diez años más para trabajar juntos y caminar juntos, y a los cinco años hizo una revelación al final de su agradecimiento por estos años de misión en conjunto revelando el cariño que le tiene ya a La Ceiba, recordando:  “Yo llegué hace 33 años (a Centroamérica) y El Salvador fue mi primer amor, ame mucho a El Salvador por 16 años y después Comayagua, Honduras fue mi segundo amor, mi tercer amor fue Guatemala y después vine a La Ceiba, y La Ceiba es mi amor eterno” dijo ante una ovación cariñosa de las y los presentes.
Dio gracias por las “innumerables bendiciones que hemos recibido durante este tiempo”, haciendo memoria de aquel día que le ordenaron obispo y del que compartieron miles de personas, recorrió el crecimiento de la diócesis en estos cinco años: Agradeció a los sacerdotes por el recibimiento inicial y por el apoyo en el trabajo durante este quinquenio. Agradeció igualmente el trabajo de las religiosas que apoyan la acción pastoral,  así como el de las y los laicos que día a día dan su servicio a la Iglesia desde sus pastorales y comunidades eclesiales. Finalmente agradeció a Dios por los tres sacerdotes nuevos en la diócesis y las vocaciones sacerdotales, y su Espíritu haciendo referencia que es de Él la obra, sintiéndose indigno servidor suyo, para como María decir: “Haz hecho maravillas con este siervo tuyo”.

Obispado en Avance. El obispo Michel Lenihan, en también dio a conocer a la feligresía del avance de la construcción del obispado que ha podido ser gracias a Dios y gracias muchas personas del extranjero y de La Ceiba por su apoyo. “Por fin tengo mi propia casa donde vivo gracias a los bienhechores que han colaborado”,  dijo refiriéndose al avance en la construcción del  salón multiusos para casi mil personas, así como del inicio de la construcción de las oficinas de las pastorales y movimientos.  “Todo es posible, para Dios nada es imposible” dijo finalmente el obispo.

Retos  En entrevista al final de la Eucaristía dio a conocer los retos que vislumbra en estos años venideros, retos en la evangelización, la misión, así como el poner en práctica las conclusiones del sínodo y el cumplimiento del Plan Pastoral; el trabajo en la Pastoral Familiar, así como el de Pastoral Social, en especial en el cuidado del medio ambiente y de la casa común, confiando en Dios para el avance en ello. Para finalizar la entrevista hizo referencia a su pastoreo y dijo que quiere ser un pastor cercano y acompañar a los más cercanos y vulnerables ante el dictado del Señor que es trabajar incansablemente en el reino de Dios.

Dato curioso En su mensaje al inicio de su obispado, monseñor Lenihan hizo una final referencia a los equipos de futbol de La Ceiba que a cinco años sigue tomando de referencia jocosa para seguir dando un mensaje evangélico, el mismo recordaba sus palabras en este quinto aniversario: “Todavía puedo escuchar los aplausos en mis oídos aquel día.  Y también tal vez lo que mucha gente recuerdan son las palabras Vida y Victoria, ustedes saben que en La Ceiba tenemos dos equipos importantes Y yo preguntaba dónde está el Vida, y la gente decía aquí estamos, donde está el Victoria, aquí estamos. Después de un silencio yo dije saben ustedes que Cristo vino para  dar Vida y también Victoria. Otro aplauso. Entonces esta noche estoy recordando y haciendo eco nuevamente de estos momentos que celebramos en el estadio.”

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